Tenía
varios días que pasaba por ese parque a la misma hora y siempre lo veía sentado
en la misma banca; no sabía porque pero no podía quitarle la vista de encima,
su sola presencia me robaba los sentidos y me quedaba contemplándolo por
eternos minutos hasta que llegaba esa señora y se lo llevaba; yo solo veía como
se alejaban hasta que los perdía de vista esperando que fuera el día siguiente
para poder volver a verlo como cada día… a la distancia.
Un
día de mucho valor por fin me decidí acercarme a él, tenía que saber cual era
su nombre como mínimo; cuando me acerque a su lado tenía la cabeza gacha y al
sentarme en la banca la levantó girándola hacía mi, su piel era blanca y tersa
a simple vista, su cabello corto y de color negro hacía resaltar sus facciones;
llevaba unos lentes de sol que lo hacía ver tremendamente atractivo, cuando vi
que su atención estaba totalmente en mi es que me decidí por fin en hablar.
-
Hola…
¿cómo te llamas?... – pregunté con voz suave para tratar de ocultar mi emoción
de poder hablar por fin con él; giró su rostro hacía el otro lado, al parecer
mi repentina aparición lo había asustado un poco - …disculpa mi atrevimiento,
llevo varios días pasando por aquí y siempre te veo sentado en esta banca y me
pareces un buen chico… mucho gusto, mi nombre es Park YooChun… - dije tratando
de sonar amigable, el pareció relajarse un poco ya que regreso su rostro con la
mirada hacía el frente pero casi al instante la volvió a bajar como en un
principio solo que esta vez si decidió contestarme
-
Yo…
me llamo Kim JunSu… mucho gusto… - tenía la voz más hermosa que yo jamás había
escuchado, todo en ese chico era perfecto
-
JunSu…
muy lindo nombre… ¿cuántos años tienes?
-
21…
-
Yo
también… - él parecía no muy interesado en mi plática, necesitaba que me
contestara, quería seguir escuchando su voz - …oye, te gusta venir mucho a este
parque ¿verdad?... en realidad es hermoso… y más en esta estación del año donde
el sol brilla de una manera preciosa… - por fin levantó su cabeza mirando hacía
el cielo y esbozando una ligera sonrisa que se me hizo por demás encantadora
-
De
eso no me queda duda alguna… - soltó un fuerte suspiro para después girar su
rostro hacia mi - …¿se puede saber el motivo por el cual te llame la atención?
– su forma tan directa de ser me gusto y no pude evitar sonreír ante eso
-
No
lo se… sencillamente te vi y me dieron ganas de hablarte, de poder ser tu
amigo…
-
No
creo que te gustaría ser amigo mío… - dijo volviendo a bajar su rostro
-
Yo
creo que si, nos podemos divertir mucho… ¿qué te parece si para demostrártelo
me permites invitarte a tomar algo y así podemos conocernos mas?
-
¿YooChun
cierto?... – asentí mas el no pareció notarlo - …no soy como los demás, no soy
alguien con quien la gente le gusta estar…
-
¿Por
qué no?... si pareces alguien muy agradable…
-
Por
lo que soy… - su afirmación me dejo dudoso, lo miré de arriba abajo y me
pareció tan normal como cualquier otra persona, solo que mas bello
-
¿Pues
que eres?... ¿un ladrón?, ¿un asesino?, ¿un violador?... jajaja por que la verdad
no pareces nada de eso jajaja – comencé a reír mientras el giraba de nueva
cuenta su rostro hacía mi, de seguro me mandaría muy lejos por mis comentarios
pero lo que hizo fue irse quitando los lentes mientras sus ojos eran revelados
ante mi, sus rasgos era muy pronunciados y lo hacían ver aún más hermoso, era
la primera vez que los veía; mi risa paró de repente cuando caí en cuenta de
algo y más sorprendido quedé cuando escuché su voz
-
Creo
que ya te diste cuenta… ¡¡SOY CIEGO!!... – no sabía que decir, nunca imagine
eso, sus movimientos, sus acciones, todo el tiempo desde que lo comencé a
observar hace unos días nunca me habían hecho pensar eso, actuaba tan normal;
mi voz sencillamente no salía - …entiendo si ahora te quieres ir, o tal vez… -
se giro de nueva cuenta poniéndose los lentes y comenzando a hablar muy bajito
como diciéndoselo a él mismo - …ya te hayas ido… - por fin sentí como mi
garganta era liberada para informarle que ahí estaba, pero una voz me
interrumpió
-
¡¡JUNSU!!
– este volteó su cabeza hacía donde provenía la voz y es que pude ver a la
mujer que todos los días llegaba por él
-
Ya
voy mamá… - JunSu se giró ahora hacia mi - …no se si estés o no aún aquí, pero
gracias por la intención…
Se
levantó y comenzó a caminar con dirección hacía donde estaba la señora
esperándolo, al parecer conocía muy bien por donde ir ya que no usaba ni bastón
ni nada que lo ayudara a orientarse; como otras tantas veces lo vi alejarse con
ella hasta que los perdí de vista. Mi cabeza apenas y asimilaba lo que acababa
de descubrir, ¿cómo era posible que un ser tan bello tuviera la desgracia de no
poder ver? me levanté de la banca y me fui alejando de ese parque mientras que
en mi mente solo aparecía la imagen de ese par de ojos que tenían un brillo
precioso a pesar de estar apagados.
La
brisa golpeaba mi rostro, podía escuchar claramente como los pájaros cantaban y
los niños reían al estar jugando; amaba venir a este parque todos los días ya
que me hacían sentir un poco más vivo, desde que la oscuridad se había apoderado
de mi ser no tenía ganas de nada, la vida ya no era muy importante para mi sin
embargo sabía que tenía que seguir adelante, aun a sabiendas que solo era un
estorbo para todos los que me rodeaban. Mi mente recordaba las palabras que
muchas personas decían cuando se enteraban de mi ceguera, la gran mayoría del
tiempo eran de lástima, otras cuantas de burla pero realmente a nadie le
interesaba estar a mi lado ¿a quien le iba a gustar estar junto a alguien que
no sirve para nada? la respuesta era obvia y no podía culparlos, por eso me
gustaba venir, poder escuchar y sentir lo que la naturaleza nos brinda, eso era
lo único que me quedaba y tenía que aprender a vivir con eso.
Siento
como de mis ojos comienzan a caer lágrimas, esto era muy común ya que son las
únicas que siempre me acompañan a todos lados, rápidamente me retiro los lentes
que siempre me pongo y con una de mis manos las limpio de mis mejillas, cierro
mis ojos para evitar con esto que salgan más y puedo sentir como el sol da de
lleno en mi cara; a mi mente acude la voz del chico que el día de ayer se
acercó a mi pensando que era un muchacho normal y el que de seguro al descubrir
que era un invidente se alejó como todo mundo lo hace; sonreí tristemente al
pensar en esto, su voz me había gustado mucho y me había infundado una
confianza que hacía mucho tiempo no sentía con nadie, lástima que la realidad
sea tan dura y conmigo aún más. Suelto un leve suspiro y trato de colocarme mis
lentes de nuevo, pero siento como alguien me detiene en el intento.
-
No
te los pongas… tus ojos son muy hermosos… - esa voz, ¿acaso mi mente me esta
jugando una cruel broma?, giro mi rostro hacía donde escucho que proviene
-
¿YooChun?
-
Recuerdas
mi nombre y eso me da mucho gusto… ¿cómo estas JunSu? – siento como se sienta a
mi lado aún sin soltar mi mano que sostenía los lentes, sin poder evitarlo
esboce una sonrisa que salió por si sola
-
Bien
gracias… ¿y tu?
-
También
muy bien, pero ahora mejor ya que puedo hablar contigo – sentí como mi rostro
comenzaba a acalorarse, no sabía que me pasaba pero la sensación era linda, de
pronto recordé algo y baje mi rostro
-
¿Acaso
no te importa estar hablando con un ciego?
-
Claro
que no, no eres ningún extraterrestre ni nada que se le parezca, así que no le
encuentro lo extraño
-
Generalmente
toda la gente se aleja de mi o si se acerca es solo por lástima…
-
Pues
que gente tan estúpida, las personas valen por sus cualidades y sus
sentimientos, no por las incapacidades que puedan tener… - sus palabras me
llenaron de alegría, ojala muchas personas pensaran como él
-
Creí…
que ayer cuando supiste de cómo era, pues tu…
-
¿Me
había ido?... – asentí con la cabeza levemente - …admito que me sorprendí mucho
ya que realmente no pareciera que estas así, pero nunca me moví de aquí, solo
que llegó tu mamá y te fuiste antes de que pudiera reaccionar… discúlpame si te
hice sentir mal…
-
No
te preocupes, ya estoy acostumbrado…
-
Pues
conmigo te quitas esa costumbre ya que no me gusta verte triste, tienes una
sonrisa preciosa y eso lo acabo de descubrir hace un momento…
-
Yo…
gracias – dije todo apenado volviendo a sonreír, nunca creí que lo volvería a
hacer pero con él lo estaba haciendo y eso me gustaba
-
No
hay de que… entonces ¿si aceptas ser mi amigo?
-
Claro
que si
-
Perfecto…
espero que algún día aceptes esa invitación que te hice ayer, solo es cuestión
de preguntarle a tu mamá
-
¿Qué
hora tienes? – pregunté mientras esperaba su respuesta
-
Son
las… cinco en punto
-
Si
quieres podemos ir ahorita…
-
Pero…
si viene tu mamá y no te encuentra se puede preocupar mucho
-
Mi
madre viene por mi hasta las 6:30 así que podemos ir a la cafetería de aquí
enfrente
-
¿Y
como es que…?
-
¿…se
que hay una cafetería?... no toda mi vida he sido ciego, si quieres ahora te
cuento cuando estemos ahí
Pude
sentir como YooChun se levantaba y me ayudaba a hacerlo, realmente no lo
necesitaba pero me gustaba esa atención que estaba teniendo conmigo, me sujete
de su brazo y comenzamos a caminar mientras me podía percatar del aroma que su
ropa desprendía, era el olor mas delicioso que jamás había olido y una vez más
una sonrisa salió de mis labios. Por fin llegamos al establecimiento y nos
sentamos, casi enseguida llegó una muchacha y tomo nuestra orden, una vez que
nos trajeron lo solicitado es que comenzamos a platicar; él me contaba un poco
de su vida mientras yo escuchaba atentamente a todas y cada una de las palabras
que decía, su voz era como un calmante para mi corazón y todo lo que deseaba
era seguir escuchándolo.
-
Y
pues básicamente es eso… mi padre tiene muchas empresas pero yo prefiero
dedicarme a lo mío, su dinero no me interesa mucho… pero basta de hablar sobre
mi… mejor cuéntame de ti…
-
Pues…
¿qué te puedo decir? mi vida era normal antes de que perdiera la vista…
-
¿Fue
hace mucho?
-
Hace
tres años… en un accidente del colegio, En el laboratorio de química teníamos que
hacer un experimento, un compañero accidentalmente puso una sustancia que no
debía de mezclarse y hubo una reacción que provocó que el frasco explotara
haciendo que parte del contenido cayera en mis ojos… me ardía mucho, del dolor
me desmayé y cuando desperté, ya no pude volver a ver la luz… yo… - mi voz no
podía seguir saliendo, un dolor muy fuerte se apoderaba de mi pecho, las
lágrimas pugnaban por salir una vez más como siempre cuando sentí una caricia
en mi mejilla, instintivamente alcé mi mano y la coloque sobre aquello que me
proporcionaba ese mimo descubriendo que era la mano de YooChun
-
No
sigas… porque no solamente sufres tú… discúlpame si te hice recordar ese
horrible momento… - sujeté su mano muy fuerte mientras le regalaba una sonrisa
para que se percatara que estaba bien y que agradecía su apoyo
-
No
tengo nada que disculpar… gracias por querer ser mi amigo…
Platicamos
un rato más hasta que él me dijo que ya era hora de volver ya que mi madre no
tardaría mucho en llegar; regresamos al parque y quedamos en encontrarnos al
otro día en el mismo lugar, escuche como se iba alejando mientras en mi
interior quedaba una dicha por demás extrema, era mi primer amigo después de
mucho tiempo y esperaba que lo fuera a ser por el resto de nuestras vidas.
Han
pasado cuatro meses desde que JunSu y yo somos amigos, siempre nos encontramos
en el parque y platicamos por largo rato hasta que llega su madre por él, de
vez en cuando vamos al café de enfrente solo para variar un poco el ambiente,
aunque no parezca él es muy instintivo y sabe perfectamente cuando quiero
cambiar de lugar; voy camino a nuestro punto de encuentro, solo unos cuantos
pasos más y estaré de nuevo con él como casi todos los días, pero mi sorpresa
es inmensa cuando al divisar la banca no lo veo, en su lugar se encuentra su
madre sentada cosa que no me da muy buena espina por lo que acelero el paso
hasta quedar frente a ella.
-
Señora…
¿le paso algo a JunSu? – dije todo agitado y con mucha angustia
-
Tu
eres YooChun ¿verdad?... – asentí firmemente, en todo el tiempo que tenía de
conocer a JunSu nunca me había presentado a su madre, la verdad es que me daba
un poco de vergüenza, no quería que la señora pensara que solo estaba
molestando a su hijo o haciéndolo perder el tiempo, así que apenas llegaba yo prácticamente
salía corriendo, pero ahora estaba ella frente a mi y lo único que quería era
saber sobre mi “ángel” - …tranquilo, JunSu esta bien… solo que el día de hoy no
quiso venir…
-
Disculpe
pero… se puede saber ¿por qué?
-
No
lo se… esa es mi preocupación, él ama venir al parque desde hace mucho tiempo y
hoy muy tajantemente se negó… por eso he venido, se que eres su único amigo
desde hace unos meses… por favor te lo pido, ve a hablar con él, no me gusta
ver a mi niño así – me dijo la mujer con voz desesperada, la verdad es que si
había notado a JunSu un poco en su mundo estos últimos días, se notaba que algo
le angustiaba y ahora que su madre lo decía comprobaba mis sospechas
-
Claro
que si señora… vámos…
La
mujer se levantó de la banca agradeciéndome y nos fuimos con dirección a la
casa de JunSu, cuando llegamos pude notar que era modesta pero por demás
acogedora, la señora me indicó cual era la habitación de JunSu y me hizo subir
ya que estaba segura que él no iba a querer bajar. Por fin estaba enfrente de
la puerta y pensé en tocar, pero preferí entrar y cuando lo hice lo vi ahí
sentado sobre su cama con sus piernas recogidas y su cabeza sobre ellas, me
desmoronaba verlo así y lo peor no saber el motivo. Me acerque cautelosamente y
me senté frente a él hundiendo un poco la cama con mi peso, fue cuando se dio
cuenta que alguien estaba ahí por lo que alzo su cabeza.
-
¿Qué
pasa mi niño?... ¿por qué estas así?
-
¿YooChun?...
¿qué haces aquí… como llegaste?
-
Tu
madre me trajo, me dijo que no estabas bien y pensó en traerme para ver si
podía ayudar en algo… ¿porque estas triste? – el solo bajó su cabeza y eso hizo
sentirme mal
-
No…
no es nada… - acerqué mi mano y tome su rostro alzándolo para poder ver sus
ojos, esos que me encantaban ver a pesar de estar apagados
-
¿Cómo
no vas a tener nada si tu carita demuestra todo lo contrario? – de sus ojos
comenzaron a caer unas cuantas lágrimas las cuales fui retirando con mis
pulgares mientras acariciaba su mejilla con la acción
-
Yo…
me siento raro, no quise ir al parque porque no quería encontrarme contigo ya
que no se que es lo que estoy sintiendo… - sus palabras me desconcertaron un
poco, ¿a que se refería?
-
¿Acaso…
te he hecho sentir mal?
-
No…
nada de eso, me has hecho el chico más feliz en estos último meses, pero eso es
a lo que temo… cada vez que estoy contigo siento algo en mi pecho como si
explotara, cuando tocas mi mano o me haces una caricia, algo recorre todo mi
cuerpo y no se que es… no quería que me vieras de esta forma hasta que no
aclare que me sucede… - sus palabras me llenaron de emoción, instintivamente
sonreí ya que creía entender que pasaba y si no estaba equivocado, era lo mismo
que me pasaba a mi, por lo cual decidí ser directo y saberlo de una vez por
todas
-
JunSu…
¿estas enamorado de mi?... – al decir estas palabras abrió desmesuradamente los
ojos y sus mejillas se tornaron de un rojizo hermoso, no estaba seguro si lo
que pensaba era cierto, pero si lo estaba de lo que yo sentía y se lo quería
demostrar por lo cual no deje que me contestara - …porque te digo algo, yo si
lo estoy de ti… - sin poder detener mis impulsos y armándome de valor para
hacer lo que hace mucho quería, me acerque a sus labios y los bese con todo el
amor que mi corazón guardaba esperando que lo que él sentía fuera exactamente
lo mismo; mi alegría fue inmensa cuando el comenzó a corresponder a ese beso y
después de unos minutos por fin nos separamos, al momento me abrazó muy fuerte
del cuello
-
YooChun…
te amo… gracias por estar conmigo… gracias por aparecer en mi vida… - lo abracé muy fuerte también, mi hermoso
ángel me correspondía y lo haría el más feliz del mundo, no dejaría que
volviera a aparecer un dejo de tristeza en su rostro… jamás.
Después
de ese día nos hicimos novios y comenzamos una relación muy hermosa, su madre
al principio no lo asimiló muy bien, pero después de un tiempo nos apoyó puesto
que veía como JunSu era feliz y eso era lo que realmente le importaba; yo me
sentía muy dichoso puesto que había encontrado al amor de mi vida sin
importarme su invidencia, porque lo que realmente valía para mi eran sus
sentimientos, los más puros y buenos que jamás pude haber conocido.
No
me hablaba, tenía todo el día esperando su llamada pero no lo hacía, desde hace
tres días que no viene y solo una llamada me tenía tranquilo, pero el día de
hoy ni eso; estaba a punto de salir a la calle a buscarlo, pero recordé mi incapacidad y obviamente
desistí de la idea, con el las cosas eran de otra forma, olvidaba todas las
infelicidades que había en mi vida y lo único que deseaba era estar a su lado compartiendo
momentos que nunca creí llegaría a disfrutar. Tan metido estaba en mis
pensamientos que no escuche cuando mi mamá entro a la recámara informándome que
YooChun había llamado diciendo que venía para acá, mi corazón una vez más latió
apresurado de la felicidad. Después de unos minutos o eso me pareció, por fin
lo escuche entrar, sentí como me abrazó muy fuerte, siempre lo hacía pero en
esta ocasión fue diferente, al momento me besó con mucho fervor cosa que hizo
que algo se revolviera en mi estómago de la emoción, cuando nos separamos puso
su mano en mi rostro como solía hacerlo mientras comenzaba a acariciarlo, sonreí
como sabía que a él le gustaba verme pero lo sentina algo extraño.
-
¿Qué
pasa amor?... te siento raro
-
JunSu…
he estado estos días buscando una solución y por fin la encontré, tenemos que
ir al médico, hay una posibilidad que vuelvas a ver… - sus palabras me dejaron
anonadado, no quería hacerme ilusiones ya que sabía que de ser así era
demasiado caro
-
YooChun,
ya lo hemos hablado… mi familia no tiene el dinero suficiente para eso, además
ya me diagnosticaron que eso sería imposible…
-
Yo
te llevaré con un médico competente, así que andando, ahora mismo nos esta
esperando…
Tal
como lo dijo, me llevó con ese médico el cual me revisó y afirmó lo que YooChun
había previsto, todo consistía en un transplante de cornea, el problema era que
tenía que esperar a que hubiera un donante y el precio era muy elevado; Chunnie
le dijo al médico que me pusiera en lista de espera y que el se encargaría de todo,
yo me opuse al momento, pero como siempre no había poder humano que lo hiciera
cambiar de parecer, por un lado deseaba eso con mucho entusiasmo porque de ser
así, por fin podría ver a mi amor y ser felices completamente, pero por otro no
quería que el cargara con un gasto que no era responsabilidad suya, pero
también sabía que de no ser así, jamás podría volver a ver.
Desde
que lo había llevado a la consulta JunSu se notaba más alegre, sabía que le
incomodaba un poco el hecho que me haya ofrecido a pagarle su operación, pero
nada en el mundo me haría más feliz que poder lograr que el vuelva a ver, se lo
mucho que desea poder ser alguien normal como el dice y si en mi estaba el
poder lograrlo, nada me impediría lograr ese sueño.
Estaba
un poco desesperado ya que habían pasado unas semanas desde que estábamos en
espera de donante, pero no nos resolvían nada aún, entre la universidad, mi
padre y algunos compromisos que tenía que hacer, me quedaba poco tiempo para
poder pasarlo con JunSu y eso me estaba poniendo por demás triste, en estos
momentos el me necesitaba mucho ya que era muy fácil que se deprimiera y eso no
lo iba a permitir; amaba a este chico y por él iba a ser capaz de todo, así
tuviera que matar a alguien para lograr su felicidad.
Estaba
conciente de que YooChun tenía muchas cosas que hacer, pero estos últimos días
no había venido para nada y a diferencia de la otra vez cuando estuvo
investigando sobre mi recuperación, ni siquiera había recibido llamada de él;
ya era bastante tarde y todos dormíamos en mi casa pero yo no podía hacerlo, de
pronto escucho como la puerta de mi habitación se abre, supongo que es mi madre
que viene a ver como me encuentro.
-
¿Qué
pasa mami?... estoy bien, solo que no puedo conciliar el sueño… - siento como
se hunde el colchón, supongo que querrá quedarse hasta que logre dormir, pero
de pronto siento como abren mis cobijas y un cuerpo se apega mucho al mío
mientras me abraza por la cintura, en ese momento se que no es mi madre, por el
olor es que descubro quien es - …¿YooChun?
-
Hola
mi amor… tenía tantas ganas de estar contigo…
-
¿Cómo
entraste?... ¿mi madre te abrió?... no escuche el timbre
-
No,
ella esta dormida, me colé por una de las ventanas, tenía que verte… - una
sonrisa escapa de mis labios, apostaría lo que fuera a que si mi madre se
enterara lo sacaría a patadas de la casa; me abrazo a él aprovechando su
cercanía cuando siento algo húmedo en mi hombro, busco la procedencia de eso y
descubro que es YooChun
-
Chunnie…
¿estas llorando?... ¿Por qué?
-
Si…
es que moría de ganas de verte y no lo había podido hacer en estos días,
perdóname…
-
Mi
amor… sabes que no hay problema, yo aquí siempre estoy, esperándote todo el
tiempo y si no habías podido, pues tus motivos tendrás, yo jamás te juzgaré… -
se quedó callado por largo tiempo, cosa que me preocupo mucho, estaba por
preguntarle cuando se adelantó
-
JunSu…
tengo dos cosas que decirte… la primera y la más importante es que al parecer
ya hay un donador para ti…
-
¿En
serio?... eso es genial Chunnie… - mi alegría no podía ser máxima, me senté
sobre la cama por impulso, si todo iba bien muy pronto iba a poder volver a ver
y así conocer a YooChun
-
Aún
no es 100% seguro, todo depende de unas pruebas que tienen que hacer… si es así
aproximadamente en unos 5 días podría ser la operación…
-
Ojala
que si se pueda Chunnie… ojala que si… ¿y cual es la otra cosa que me tenía que
decir?
-
Yo…
me tengo que ir con mi padre a unas cosas de su empresa, como te había dicho
cuando nos conocimos, me involucra un poco en eso y es necesario que viaje a
Estados Unidos por unas semanas…
-
¿Semanas?...
eso quiere decir que…
-
Así
es JunSu… si todo sale bien no podré estar contigo en la operación… - no podía
creer lo que escuchaba, lo primero que yo quería ver de llegar a hacerlo era el
rostro de YooChun y eso se lo iba a hacer notar
-
Pues
si no estas aquí yo no quiero operarme… - sentí como me tomo del rostro con
ambas manos y comenzó a acariciar mis mejillas como adoraba que lo hiciera
-
No
seas tontito… esta es una oportunidad que no debes de desperdiciar… tú eres lo
más importante… así que prométeme que si te avisan que todo esta listo iras,
necesito que estés bien JunSu… - sus palabras me llenaron, en verdad deseaba
que él estuviera conmigo en ese momento, pero tenía razón, si lo hacía una vez
que el volviera podríamos disfrutar de todo como una pareja normal
-
De
acuerdo… lo haré Chunnie…
-
Gracias
pequeño… eres muy valiente… - se acercó
a mi y comenzó a besarme mientras me recostaba en la cama, yo pasé mis brazos
por su cuello mientras me entregaba a ese beso, de pronto se separó un poco de
mi y se acercó a mi oído - … JunSu… quiero hacerte el amor… quiero sentirte…
quiero que seas mío… - sentí como mis mejillas se ruborizaban, nunca me había
propuesto nada de eso, pero yo también quería hacerlo y no iba a negarle nada
-
Desde
siempre… solo he sido tuyo…
Nos
volvimos a besar mientras él repartía caricias por todos lados, poco a poco mi
ropa fue desprendida de mi cuerpo y podía sentir como la suya también, el
placer que sentí con cada contacto que teníamos era sublime y su punto máximo
fue cuando entró a mi cuerpo regalándome la sensación más maravillosa que jamás
había sentido, literalmente me llenó con todo su amor y esa noche fue la noche
más feliz que hasta ahora yo pudiera recordar.
Desde
hace dos días es que YooChun se fue a su viaje y aún no recibía ningún aviso
del doctor, cosa que me estaba entristeciendo un poco ya que si no me avisaban
nada, eso quería decir que seguiría estando ciego por mucho más tiempo; esa
misma tarde mi madre subió corriendo a mi habitación informándome que el doctor
había llamado y que todo estaba listo para que me operaran al día siguiente y
era necesario que me fuera a internar inmediatamente; tal como lo ordeno el
médico, esa tarde llegue al hospital y me comenzaron a hacer estudios, solo era
cuestión de ver los resultados para programar la hora de la operación. A las
dos de la tarde del día siguiente estaba en el quirófano, todo había salido muy
bien con los estudios y ahora solo estaba esperando a que la anestesia surgiera
efecto, como mi caso era algo especial, era necesario que esta fuera total, por
lo cual mientras comenzaba a quedarme dormido a mi mente solo acudía la voz de
YooChun y rogaba a Dios que todo saliera bien para así pronto por fin poder
verlo.
Cuando
desperté sentí como algo tenía sobre los ojos, instintivamente llevé una de mis
manos y me di cuenta que era como unos parches acojinados que los tapaban,
alguna vez cuando era niño llegue a ver en unas películas que eso hacían en las
operaciones, de seguro solo era cuestión de esperar a que el médico dijera
cuando me los podían quitar y así comprobar que todo había sido un éxito.
Ya
tenía dos días en el hospital y aún no me quitaban las vendas, pero esa mañana
el médico llegó a la habitación y dijo que era el momento de comprobar que todo
había salido bien; indicó que cerraran todas las cortinas y los nervios me
invadieron y esto creció más cuando sentí como el doctor comenzaba a retirar
las vendas; me dijo que mantuviera cerrados los ojos y que no los abriera hasta
que él me lo indicara y después de un rato por fin me dio la autorización. Poco
a poco fui haciéndolo mientras el doctor indicó que abrieran un poco las
cortinas para que entrara apenas un poco de luz, me ardió un poco cuando por
fin los abrí y mis lágrimas no se hicieron esperar al darme cuenta que podía
ver, no eran muy claras las imágenes, pero podía distinguir colores, formas; el
galeno nos indicó que era natural que no viera muy claro, pero que todo había
salido bien y en un par de días podría ver claramente, vi como mi madre se
acercó a mi llena de lágrimas, era tan hermosa como la recordaba, pero lo más
importante, es que ahora si la podía ver, ahora solo esperaba que YooChun
regresara pronto para por fin poderlo ver a él.
Los
días han pasado y mi vista ya esta totalmente clara, tengo que usar unos lentes
oscuros casi todo el tiempo, pero esto
es hasta que mis ojos se acostumbren más que nada a la luz, realmente eso era
lo de menos lo que ahora me preocupaba era que no tenía noticias de YooChun,
traté de hablarle a su celular pero este siempre estaba apagado; al otro día
alrededor de las 10 de la mañana tocaron a la puerta, yo estaba en la sala
leyendo un libro, esa costumbre la tenía mucho antes de haber perdido la vista
y ahora quería recuperar el hábito, mi madre fue a abrir, pude escuchar como
hablaba con alguien y en cuestión de minutos pude ver como un chico entraba a
la sala mientras me miraba fijamente.
-
Buenos
días… ¿tu eres JunSu?
-
Si…
¿en que te puedo ayudar?... ¿quién eres? – pregunté mientras dejaba el libro
sobre la mesita de centro y me ponía de pie
-
Mi
nombre es YunHo… soy el mejor amigo de YooChun y me pidió que te trajera esto…
- vi como extendió un sobre frente a mi el cual lo tomé sin perder el tiempo,
comencé a abrirlo apresuradamente mientras la mirada del chico era de total
tristeza cosa que hizo que apresurara mi acción, saque el contenido el cual
traía unas hojas las cuales comencé a leer
JunSu…
Si esta carta te fue entregada
quiere decir que todo salió bien en la operación y ahora puedes ser ese chico
normal que tanto añorabas con volver a ser, primero que nada quiero que sepas
que TE AMO y me disculpes por haber sido tan egoísta contigo; se que te
preguntaras a que me refiero, pues ahora te lo voy a decir, ¿recuerdas esa
ocasión que me metí a tu cuarto e hicimos el amor? fue el día más feliz de mi
vida pero se que también recordaras que yo estaba llorando, en ese momento te
dije que era por no haberte visto en unos días, eso era totalmente cierto, pero
más que eso era el que sabía que cabía la posibilidad de que nunca más lo
volvería a hacer; esos días que no te vi se debieron a que una mañana en la
universidad me desmaye y me llevaron al hospital, ahí me diagnosticaron un
tumor en la cabeza el cual tenía que ser operado de manera urgente, pero cabía
la posibilidad de que no resultara del todo bien, por eso es que tenía que irme
a Estados Unidos de emergencia.
Antes de irte a ver esa noche hablé
con tu doctor y pregunté sobre como iba el asunto de tu operación y si ya había
un donante, él me respondió que no había nada, entonces le comente mi asunto y
le indiqué que si no lograba salir airoso de mi operación que contara con mis
corneas para poder operarte y que solo esperara que estas llegaran a sus manos
para poder avisarte que todo estaba listo…
Creo que en este momento sabes el
resultado de mi operación y no sabes lo mal que me siento al saber como te has
de sentir tú, pero me consuela el hecho de saber que pude ayudarte a volver a
ver, ahora tienes algo de mi en tu ser y eso me tiene por demás contento aunque
tengo que confesarte algo… tengo miedo, mucho miedo a lo que me espera, pero
aún más miedo al saber que no podrás estar a mi lado, que no puedo seguir a tu
lado, pero tu me enseñaste a ser valiente, aunque no lo creas hiciste mucho por
mi, principalmente a demostrarme lo que era el amor y eso te lo agradeceré
eternamente…
¿Fui muy egoísta cierto?... solo
espero que me puedas perdonar y que sepas que si lo hice así fue para que no
sufrieras y te negaras a dar ese paso importante para tu vida… recuerda JunSu
tus sueños, tus anhelos; ahora tienes todo para lograrlo y me siento satisfecho
de haber podido ayudarte a que los comenzaras…
Mi ángel… tú siempre serás mi ángel y
aunque no esté ahí contigo se que siempre me cuidaras como yo lo haré de ti
desde el lugar donde me encuentre, jamás podré olvidar el día que te vi por
primera vez, te veías tan hermoso en esa banca que no pude evitar enamorarme de
ti desde el primer segundo, agradezco a la vida por haberme permitido conocerte
y haber vivido mis últimos meses de vida a tu lado, amándote, amándonos…
Me despido mi niño pero no sin antes
recordarte que TE AMO, TE AME y TE AMARE por toda la eternidad… sigue adelante
como si estuviera yo ahí y no me olvides como yo jamás lo haré de ti…
Por siempre tuyo…
YOOCHUN
Mis
lágrimas salían con cada palabra, no podía ser cierto lo que acababa de leer,
mi Chunnie no podía estar muerto, esto era una mentira, de seguro era una broma
y él estaba afuera esperando para entrar y reírse de mi dándome una sorpresa,
pero al alzar mi rostro y ver a su amigo también llorando, supe que esto no era
ninguna mentira.
-
No…
por favor dime que no…
-
Lo
siento JunSu… YooChun escribió esa carta unas horas antes de su operación, me
dijo que te le entregara cuando tu doctor me dijera que ya estabas totalmente
bien… y también me dijo que te entregara
esta fotografía… - YunHo me la extendió y con manos temblorosas la tomé, por
fin lo conocía, era tan atractivo; mi mente por fin comprendió en ese momento
que nunca más lo iba a poder besar, abrazar, jamás volvería a escuchar su voz
que tanto me tranquilizaba
-
¡¡NO
ES VERDAD… MI CHUNNIE NO PUEDE ESTAR MUERTOOOO!! – comencé a correr hacia la
salida, no me importaba nada ni los gritos de mi madre, ni la voz de YunHo
diciendo que esperara, solo quería morirme
Corría
sin rumbo fijo hasta que me detuve por el cansancio, cuando miré a mi alrededor
pude darme cuenta que estaba en el parque, ese donde lo conocí y los momentos
más felices de mi vida comenzaron; vi la banca donde siempre me sentaba y en la
cual fue mi primer contacto con él, me acerque a ella y me senté, aún llevaba
la carta y la fotografía en mis manos, las volví a ver y mis lágrimas volvieron
a salir a raudales, no podía estar pasando esto.
-
¿Por
qué Chunnie?... ¿por qué tenia que pasarnos esto a nosotros?... ahora que todo
parecía que iba a estar bien de nuevo estoy solo… dices que soy valiente pero
no es así… yo también tengo miedo… prefiero mil veces estar ciego que no
tenerte a mi lado y te agradezco mucho lo que hiciste por mi, pero eres un
idiota… ¿cómo voy a realizar mis sueños, mis anhelos?… si todos lo que tenía
eran a tu lado y ahora ya no estas… quiero morirme… quiero estar a tu lado mi
amor… ven por mi… por favor ven por mi…
Subí
mis piernas y las abrace a mi pecho mientras mi cabeza se apoyaba sobre ellas
balanceándome como un niño desprotegido, sabía que ya no ibas a estar a mi lado
y eso era un dolor tan fuerte y profundo que no se podían comparar con nada;
una sonrisa triste apareció de pronto en mis labios al recordar todos los
momentos que vivimos juntos, tu siempre habías sido la luz que me guiaba en mi
oscuridad y así fui muy feliz, ¿por qué ya no podía ser de esa forma?
-
Las
lágrimas seguirán saliendo por mucho tiempo Chunnie, posiblemente para siempre pero
ya estoy acostumbrado a ellas, me deseas una felicidad que se nunca la encontraré
de nuevo, pero trataré de seguir adelante, solo porque tu me lo has pedido;
pero en mi mente siempre va a estar presente tu recuerdo, tu voz… porque a
pesar de que la vida nos castigó por algo que no sabemos el motivo, siempre te voy
a seguir amando, pero algún día volveremos a estar juntos, tal vez en otra
vida, tal vez en otro tiempo… pero por ahora lo único que deseo es que la
oscuridad me lleve de vuelta, ya que es la que me permitió estar a tu lado… porque
gracias a ella y a ti supe lo que era sentirse vivo… porque tu lo fuiste todo
para mi… porque tu me enseñaste lo que era amar… desde la oscuridad…


1 comentarios :
dios tu escribiste este fic.. no recuerdo donde pero ya lo habia leido .. fue en tu face.. no recuerdo pero lo AME .. fue grandioso pero por dios por que tenias que matar a chun .. dios recuerdo que llore coo loca cuando lo lei... es uno de is favoritos... espero leer mas yoosu prontoo... graciassss.. :3
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