viernes, 24 de julio de 2015

HanGeng

HanGeng

Referencia – SIN CAPÍTULO

La academia de danza de Beijing era un lugar muy concurrido ya que era la única que había en China por lo tanto los que entraban ahí tenían que sentirse privilegiados ya que su talento los había colocado en ese lugar y no podían desaprovechar la oportunidad.

HanGeng era un alumno de esa institución y a sus 16 años era uno de los mejores de su salón, era muy querido por muchos maestros y compañeros por su siempre buen sentido del humor y su gran habilidad para el baile; él era originario de Mudanjiang pero a los 14 años decidió irse a vivir a Beijing ya que su gran pasión era el baile y vio la oportunidad de entrar a la academia, así que no dejó pasar la oportunidad.

HanGeng salía de la academia como todos los días a las cinco de la tarde, al llegar a la puerta principal se detuvo viendo para todos lados como buscando a alguien, se puso un poco triste al no ver a nadie, de seguro de nuevo tuvo mucho que hacer en su academia y no llegaría, se sentó en una baranda que había en las escaleras de la entrada y sacó un libro el cual comenzó a leer, no tenía nada mejor que hacer ya que no quería llegar a su departamento a hacer nada, mejor sentir la brisa de la tarde y enfrascarse en una buena lectura. Tan metido estaba en el libro que no se percató como alguien se ponía detrás de él y de pronto sintió como le tapaban los ojos, alzó sus manos y las puso sobre las de la persona que le obstruía la vista comenzando a tocarlas mientras esbozaba una sonrisa.

-      ¿Me pregunto quien podrá ser?... estas manos están muy ásperas y maltratadas… de seguro es algún indigente de la calle que solo quiere que le de una limosna… - en ese momento quitaron las manos de sus ojos y pudo girarse a ver a la persona que se los había tapado la cual tenía una cara de ofendido
-      ¿Cómo que ásperas y maltratadas?... HanGeng eso no es cierto… - el mencionado sonrió más marcadamente mientras atraía a su cuerpo el del otro en un abrazo que lo sentía necesitado, luego tomó su rostro con ambas manos y junto sus labios con los del otro en un beso tierno y delicado, después de unos minutos así se separaron viéndose a los ojos
-      Yo se que no es cierto, tus manos son las más suaves y delicadas que jamás he conocido…
-      Entonces no digas esas cosas que me haces creer que es cierto… - dijo el otro inflando las mejillas como niño chiquito
-      Mi vida, sabes que estoy jugando, si nunca me canso de decirte que eres el chico más guapo sobre la tierra
-      No es cierto, siempre me estas diciendo cosas feas y más sobre mis manos… creo que ya no te gusto – dijo bajando el rostro haciendo que el fleco tapara sus ojos, HanGeng tomño su barbilla e hizo que la levantara para verlo a los ojos una vez más
-      Henry, nunca vuelvas a decir eso que ahí si que me molestaré… jamás y escúchalo bien, jamás digas que te ya no me gustas por que eso es una gran mentira
-      ¿En serio? – el otro lo miró un momento y sonrió de lado
-      Bueno, tienes razón… ya no me gustas… - Henry abrió los ojos desmesuradamente por lo que el otro aclaró rápidamente - …ahora me encantas… te amo Henry
-      Yo también te amo HanGeng – dijo lanzándose a sus brazos y robando besos de vez en cuando
-      Creí que ya no venías hoy
-      Ya sabes la academia, nos hacen ensayar demasiado tiempo y a veces hasta horas extras, es un verdadero relajo ahí…
-      Pero te estas haciendo cada día mejor mi amor, veras que muy pronto serás el mejor violinista de Asia y después, el mejor del mundo
-      Jajajaja no seas exagerado, no quiero ser el mejor del mundo ni de Asia, solo quiero ser el mejor para ti…
-      Entonces ya te graduaste y con honores, para mi ya eres el  mejor…
-      Waaaa que cursi eres a veces… ¿pero sabes que?... me encantas…
-      Y tu a mi…
-      Anda vamos a comer que ya es tarde y mi panza ruge de hambre, no he comido nada en todo el día…
-      Ni yo, te podría comer enterito en este momento…
-      Uy, ¿esa es una proposición?
-      Si lo quieres ver así… entonces si…
-      Bien pues tendrá que ser después de que comamos “comida”, en verdad mi panza no me deja hacer otra cosa…
-      De acuerdo, vamos… - los dos chicos se fueron a un restaurante a comer

Henry era un chico de 15 años que había nacido en Canadá, pero su familia era China por lo tanto cuando tenia 13 años se fue a vivir con su abuela paterna mientras su padres se quedaron en América; había conocido a HanGeng hace un año en un evento de artes que se efectuaba de vez en cuando entre las distintas academias, desde el momento en que se habían visto habían hecho mucha química, y después de unos meses de salir decidieron ser novios de los cuales ya tenían seis meses.

Al terminar de comer se fueron al departamento de HanGeng, apenas llegaron las caricias y los besos no se hicieron esperar, los dos eran unos chicos muy controlados pero casi no se veían por sus diversas actividades, así que cada vez que podían aprovechaban al máximo cuando estaban juntos.

-      ¿Quieres ir a la recámara?- preguntó HanGeng algo ansioso sobre los labios de su novio el cual tenía los ojos cerrados
-      Si… quiero ser tuyo una vez más… - no necesito que se lo repitieran, lo tomó de la mano y lo jalo prácticamente hasta dicho lugar recostándolo suavemente sobre la cama mientras el se colocaba encima de él procurando no aplastarlo con su peso
-      No puedo creer que seas mío… eres el mejor regalo que la vida pudo darme…
-      Y yo agradezco a la vida el que me haya hecho conocerte, no se que haría sin ti HanGeng
-      De seguro aburrirte y ser virgen aún… - comenzó a reír sonoramente mientras el otro rodaba sus ojos pero con una sonrisa en sus labios
-      Mejor utiliza esa boca para algo mejor que decir tonterías y bésame… - lo jaló fuertemente haciendo que sus bocas chocaran pero sin dolor alguno, sino todo lo contrario, era un placer degustar el sabor del otro

Mientras se besaban las caricias no pudieron estar ausentes, HanGeng recorría con sus manos todo el cuerpo de su novio brindándole sensaciones placenteras ya que se conocían muy bien, y sabían donde tocar para hacer alucinar al otro.

El mayor fue quitando la ropa de Henry y tirándola al piso junto con la suya que era retirada al mismo tiempo, cuando por fin estaban desnudos se contemplaron totalmente, era una delicia ver la perfección de sus cuerpos y sus respiraciones agitadas solo por el puro hecho de saber que uno le pertenecía al otro; HanGeng atacó el cuerpo de su novio con besos húmedos repartidos por todos lados, el más chico comenzaba a gemir sonoramente, sentir los labios del otro sobre su piel era una maravilla que solo él podía disfrutar.

-      Mmm… HanGeng, haz… hazme tuyo ya… te necesito…
-      Veo que tienes prisa pequeño…
-      No, pero hace mucho que no te siento y quiero sentir tu calor dentro de mi
-      Lo que tú ordenes mi amor…

El mayor se colocó una vez más sobre su novio abriendo sus piernas para que le diera acceso a su mayor placer; con todo y que Henry tenía una cara muy angelical, cuando estaban en la intimidad parecía otro, ese niño tímido y tierno se convertía en un amante exigente y fuerte, por lo cual solo cuando fue su primera vez pidió que lo prepararan, pero desde ese momento cada vez que hacían el amor no le gustaba que lo hiciera, a lo que justificaba con que de ser así no podía sentir del todo a su pareja y él no probaba la delicia de entrar de forma apisonada y sentir mayor placer.

Henry soltó un fuerte gemido cuando HanGeng entró en el totalmente, era algo que dolía pero que sabía que se convertiría en placer en cuestión de minutos. El mayor no se movió por un momento, le gustaba sentirse dentro de él y al otro sentirlo dentro suyo.

-      Me haces sentir la gloria bebe
-      Y yo quiero ser esa gloria por siempre… aaahhh te amo… - el otro respondió con un beso mientras comenzaba a moverse, el vaivén era lento pero profundo, sus cuerpos se acoplaban perfectamente y provocaban sonidos que eran por demás excitantes
-      Aún… recuerdo nuestra primera vez… mmm
-      ¿Es mejor que ahora? Aahh
-      Siempre es mejor, pero… esa fue muy especial… me trataste tan bien que siempre te lo agradeceré… mmmm
-      Yo te tengo que agradecer a ti… el estar conmigo…
-      Mmmm… cállate y sigue moviéndote… aaahhh

Así era su novio, demandante a la hora de la intimidad y esa doble faceta le encantaba, no había nada mejor que estar con él y compartir ese momento juntos. Después de varias embestidas por fin se liberó dentro de Henry llenándolo completamente, salió de su interior y descendió hasta la intimidad de su novio comenzando a lamer su virilidad para que ahora él pudiera liberarse; recorrió toda su extensión repartiendo besos y lamidas que hacían que el otro se retorciera del placer, cuando lo metió completamente en su boca comenzó a succionarlo fuertemente con movimientos de arriba para abajo hasta que sintió como su semilla inundaba toda su boca, se levantó y trago todo, ese era su premio por el mejor momento que podía tener en su vida; subió de nuevo sobre su cuerpo y lo besó apasionadamente, luego se recostó junto a él y con un fuerte abrazo y sin decir palabra alguna se durmieron abrazados con una sonrisa en sus rostros.

Por fin había llegado el verano y con ella las presentaciones de lo aprendido en el semestre en la academia de danza, era un evento donde todo el publico tenía acceso, era bueno para sus carreras ya que mucha gente importante los veía y luego contrataba para formar parte de productoras que los lanzaban a la fama; HanGeng estaba un poco triste ya que Henry no podía ir a verlo puesto que él tenía una presentación también, pero sabía que todo su corazón estaba con el acompañándolo así como el de él estaría a su lado.

Las presentaciones fueron un éxito y como siempre HanGeng destaco de entre los demás, una vez que termino la etapa de performances, comenzó el festival que hacía la academia donde varios estands se ponían algunos para inscripciones, otros para entretenimiento y otros cuantos de diferentes tipos de comidas; HanGeng comenzaba a recorrer el lugar bastante aburrido, extrañaba mucho a su novio y se preguntaba como le habría ido en su presentación, estaba tan sumido en sus pensamientos que no vio a una persona que en ese momento choco con él.

-      Lo siento… - dijo ayudando a levantar del suelo a quien por su distracción había tirado
-      No te preocupes – dijeron en un chino bastante malo, pero entendible; al pararse pudo darse cuenta que era un muchacho algo extraño y por obvias razones no era chino
-      No eres de aquí ¿verdad?
-      No, soy koreano… - decía mientras se sacudía la ropa con extrema fuerza, como si en verdad se hubiera caído sobre excremento; HanGeng sonrió ante las acciones del otro, ahora que lo veía bien parecía mas una chica que un chico, pero la voz lo delataba, decidió hablarle en hangul para un mejor entendimiento
-      ¿Estas de visita en China?
-      Wow… hablas muy bien hangul… ¿eres de Korea? Y si, estoy de vacaciones…
-      No, soy chino, pero en la academia nos enseñan idiomas ya que algunos maestros son de diferentes nacionalidades y necesitamos entenderles a la perfección… - al terminar de decir eso el muchacho extraño se lanzo a los brazos del otro con un brillo muy especial en los ojos
-      ¡¡WAAAA!!... tú eres ese chico que bailo divino hace un rato, me encanto tu presentación, más cuando lo hiciste solo…
-      Muchas gracias... por cierto disculpa mi falta de atención, mi nombre es HanGeng y tengo 18 años…
-      Somos de la misma edad, eso es maravilloso… mi nombre es Kim HeeChul… mucho gusto Hannie…
-      ¿Hannie?
-      Siiii… ¿se escucha muy cute no crees?
-      Si tu lo dices… – ese chico le había caído muy bien, se veía que estaba algo loco y era demasiado extrovertido, pero se veía buena persona - …oye ¿no quieres ir a tomar algo? hace bastante calor
-      Claro, yo te invito solo porque bailas muy bonito jejeje

En la cafetería estuvieron platicando por horas, HeeChul le contaba al otro sobre Korea y que un día tenía que ir a conocerlo, le contó que él era de Seoul y que estaría en Beijing por una semana, eso alegró mucho al otro, ya que podía enseñarle la ciudad con calma gracias a las vacaciones que el verano traía en la academia; ya cuando estaba comenzando a anochecer HeeChul se despidió de él diciendo que su madre lo esperaba en el hotel para ir a ver a no sabía quien, pero que tenía que ir, pero que al otro día podían verse para comenzar el tour. Cuando HanGeng llegó a su departamento llamó a su novio para preguntarle como le había ido y como siempre la respuesta fue afirmativa, le contó del chico que acababa de conocer y que si tenía libre el otro día para acompañarlo a mostrarle la ciudad por lo que el otro respondió que ahí estaría puntual. Tal como habían         quedado, al otro día Henry y HanGeng estaban en el lobby del hotel esperando a que el extranjero bajara, después de unos quince minutos por fin apareció algo apurado.

-      Lo siento Hannie… es que no sabía que ponerme…
-      Jajaja no te preocupes, a veces pareces una chica…
-      Otra vez con lo mismo, pero te perdono solo porque en verdad me gustó como bailas, sino te castigaba con el poder de mi indiferencia… - HeeChul por fin notó que había alguien al lado de su amigo chino, por lo cual se acercó a él y lo tomó de las mejillas apretándolas delicadamente - …waaaa ¿quién es este carretón tan lindo?
-      Es mi novio Henry… espero que no te moleste que nos acompañe y que no te moleste que seamos… pues tu ya sabes…
-      No te preocupes, a mi también me gustan los chicos… hacen una pareja genial, se ven tan lindos… mucho gusto Henry, soy Kim HeeChul y soy de Korea… - Henry se le quedaba viendo fijamente cosa que noto HeeChul, por tal motivo hizo un ademán muy marcado llevándose las manos a los cabellos pero sin despeinarse - …ciertoooo… de seguro no me entiende nada porque no habla hangul… y yo aquí como loco hablando jajaja...
-      Mu…mucho gusto HeeChul, si entiendo el hangul, en mi academia es igual que en la de HanGeng… - contestó todo sonrojado y bajando un poco el rostro
-      ¡¡Ufff!! Que alivio, así me podré comunicar bien con los dos sin problema… bueno y ¿a dónde iremos?
-      Pues que te parece mi amor si le mostramos el centro comercial, se ve que es de esos chicos que les gusta andar viendo aparadores…
-      Excelente, leyeron mi mente, aunque luego me tienen que llevar a algún lugar así cultural, sino no parecerá que vine jajaja…

Por fin los tres chicos se fueron al lugar acordado, estuvieron platicando, o más bien HanGeng y HeeChul ya que Henry estaba muy callado, y viendo diferentes tiendas de las cuales en casi todas el koreano se llevaba al  menos una cosa; después de un buen rato decidieron ir a una feria que habían puesto a un lado del centro comercial, se subieron a varias atracciones llegando  por fin a la última que era la montaña rusa, HeeChul se quería subir aunque luego gritaba como vieja de mercado, pero estaba tan emocionado que eso no importaba.

-      No creo HeeChul, a Henry y a mi no nos gusta subir a ese tipo de atracciones…
-      Aaahh… ¿entonces me subiré solito?
-      Me temo que…
-      Yo me subo contigo… - dijo de pronto Henry sorprendiendo a su novio, el motivo por el cual ellos no se subían a esas atracciones eran precisamente porque a Henry no le gustaba, solo que siempre le había hecho creer que eran ambos para no hacerlo sentir mal
-      ¿De verdad?... excelente… anda vamos – HeeChul jaló de la mano a Henry y se subieron al juego dejando a HanGeng bastante confundido; después de que la atracción terminó regresaron a donde estaba el otro esperándolos, pero este tenía una cara de fastidio
-      Creí que nunca se bajarían de ahí
-      Es que nos subimos dos veces, es increíble la sensación… ¿verdad Henry?
-      Si… - dijo sin quitarle la vista de encima al koreano, cosa que enseguida notó el otro el cual tomó de la mano a su novio posesivamente
-      Bueno, creo que ya es tarde, te iremos a dejar a tu hotel…
-      Si tienes razón, ya mi mami ha de estar preguntándose donde anda su tesorito… o sea yo jejeje

Los tres se encaminaron al hotel de HeeChul y lo dejaron ahí despidiéndose y quedando de verse al otro día para seguir saliendo a pasear; cuando por fin se quedaron solos HanGeng llevó a Henry a cenar a su departamento, una vez que estaban ahí no se hicieron esperar las preguntas.

-      ¿Por qué te subiste a ese juego si no te gusta?
-      Tenía que ser cortes con HeeChul, viene de lejos y solo por nuestro temor no iba a disfrutar de nada…
-      Estuviste muy callado todo el tiempo, se que no eres de muchas palabras con extraños pero esta vez fue excesivo…
-      Él habla mucho, no hacía falta que yo hablara si el lo hacía por los tres…
-      De todas formas fue exagerado…
-      ¿Estas enojado? – preguntó viéndolo fijamente a lo que el otro solo desvió la mirada
-      No, solo que te comportaste muy extraño…
-      Pues discúlpame si traté de ser amable con tu amigo – dijo con tono enfadado
-      No es mi amigo… solo es un conocido…
-      Pues lo que sea, no creo que sea pecado tratar de ser cortes… - HanGeng respiro profundamente, no quería discutir con su novio por lo que prefirió llevar la fiesta en paz
-      De acuerdo, lo siento, solo que te noté muy extraño… pero no me hagas caso… cambiando de tema, ¿quieres que te pase a ver mañana al recital? – Henry bajo el rostro mientras comenzaba a hablar
-      No iré…
-      ¿Qué?
-      No iré al recital, lo estuve pensando y no iré esta semana a la academia
-      ¿Pero porque?
-      Porque ya lo decidí… mejor me voy, te veo mañana en el hotel de HeeChul… no vemos… - se acercó a su novio y le dio un rápido beso en los labios saliendo casi al instante del departamento, HanGeng estaba muy extrañado ¿por qué se comportaba así Henry?

La semana fue pasando y todos los días se veían con HeeChul para ir a algún lado, a diferencia del primer día, Henry se notaba más participativo y en ocasiones el que comenzaba una charla en la cual se atacaba de la risa junto al koreano; el último día en el cual HeeChul estaría en China, HanGeng recibió una llamada de la academia donde le pedían que si podía ir a firmar unos papeles necesarios para su beca, por lo tanto tuvo que irse dejando a los otros dos solos por un par de horas, por la hora que era decidieron verse en el hotel de HeeChul así daba tiempo de que HanGeng se despidiera de él una vez que llegara.

Como había dicho, fue a la academia y lo hicieron esperar un buen rato para entregarle los papeles a firmar, estaba desesperado por regresar ya que tenía un presentimiento, cuando por fin el trámite terminó salió prácticamente disparado hacia el hotel del koreano, una vez que llegó entró al lobby pero no los veía, se acercó a la recepción y pregunto por HeeChul, le dijeron que si lo vieron entrar con otro chico y que se habían ido a la sección de albercas por lo que agradeciendo se fue hacia allá.

Cuando llegó no vio aparentemente a nadie, pero en eso escucho un llanto por lo cual se asomó detrás de un pilar que dejaba ver una parte un poco oculta de la zona; pudo apreciar como Henry lloraba en el pecho de HeeChul y este tenía una cara de apuro enorme, no escuchaba nada, solo vio como el koreano de vez en cuando acariciaba el cabello de su novio y este pasaba sus brazos por el cuello del otro, en ese momento salió de su escondite y se acercó a ellos sorprendiéndolos enormemente.

-      ¿Qué esta pasando aquí?
-      Hannie… que susto nos diste…
-      ¿Por qué lloras Henry? – preguntó viendo a su novio e ignorando al otro
-      Por nada… por una tontería… ¿cómo te fue? – preguntó con algo de indiferencia cosa que captó al momento HanGeng, iba a responder pero en eso el celular de HeeChul comenzó a sonar
-      ¿Diga?... si mami… ya estoy en el hotel, ahora subo… si ya tengo todo listo… ¿qué?... voy enseguida, solo me despido de mis amigos… adios… - colgó por fin viéndolos con los ojos un poco rojos - …chicos me tengo que ir, fue un súper gusto haberlos conocido, ojala algún día puedan ir a Seoul y ya saben que tienen las puertas abiertas en mi casa, la pasaríamos excelentemente bien…
-      Gracias – dijeron al unísono los chinos
-      Aish… odio las despedidas… los extrañaré… - dijo comenzando a derramar unas cuantas lágrimas y abrazando a ambos chicos, primero HanGeng, luego Henry; cuando se separó le dio un beso en la mejilla a cada uno - …Hannie, tienes mi correo, cualquier cosa me mandas un mail… no nos despedimos… hasta pronto… - HeeChul se fue corriendo, si se quedaba ahí un momento más era capaz de llevárselos en la maleta, pero sabía que eso era imposible

Salieron del hotel y se fueron a caminar por ahí, ninguno decía nada, desde que HeeChul no estaba todo era un total mutismo entre ellos, HanGeng no lo aguantó más y detuvo el andar de su novio encarándolo en el momento.

-      ¿Qué pasa Henry
-      Nada… - dijo soltándose bruscamente del agarre del otro
-      ¿Cómo no va a pasar nada?... ¿por qué llorabas hace rato en el hotel?
-      Ya te dije que por una tontería, deja de preguntar lo mismo ¿quieres?
-      ¿Por qué me estas hablando así?...
-      ¡¡Ya me harté de que siempre me trates como si me fuera a romper!!... si quiero llorar lo haré, si quiero comer algo lo comeré… deja de cuestionarme… - dijo yéndose corriendo de ahí dejando al otro totalmente en shock, cuando reaccionó Henry ya no se veía

Los días pasaron y HanGeng no encontraba a Henry por ningún lado, no contestaba su celular, siempre que iba a casa de la abuela no estaba, en la academia le decían que tenía varios días sin ir y eso lo estaba preocupando muchísimo; cuando por fin volvió a su departamento se sorprendió y se alegró de ver que Henry estaba recargado en la puerta esperándolo, corrió desde el ascensor y al llegar ante él lo abrazó muy fuerte, con rapidez abrió la puerta y lo hizo pasar, una vez adentro lo volvió a abrazar y comenzó a besarlo, pero el otro no respondía ninguna de las dos cosas, cosa que extraño mucho al mayor, pero primero quería saber porque no se había aparecido antes.

-      ¿Por qué traes esa cara amor?... ¿dónde habías estado estos días? – Henry se separó del otro y le dio la espalda
-      Arreglando mis papeles… me regresaré a Canadá…
-      ¿Qué? – HanGeng no podía creer lo que escuchaba
-      Eso, me vengo a despedir… salgo en unas horas para allá… - las lágrimas no se hicieron esperar en los ojos del mayor, eso tenía que ser una pesadilla
-      No… no puedes irte… no puedes dejarme… ¿paso algo con tus padres?... si quieres te acompaño allá… yo…
-      HanGeng… lo he estado pensando estos días y por fin tome la decisión… ya no te amo… ya nada me retiene aquí… - el mayor se recargó en la pared más cercana, estaba a punto del desmayo, no podía ser cierto lo que escuchaba, pero lo principal, porque de esa decisión
-      ¿Por qué?... ¿porque dejaste de amarme?
-      Me enamoré de otra persona…
-      Pero eso es imposible… ¿quién?... – se acercó a él tomándolo de los brazos fuertemente - …¿de quien te enamoraste?
-      Él esta  muy lejos de aquí… en poco tiempo me di cuenta que era lo que yo realmente necesitaba y en el encontré todo eso, me sentí identificado, libre, cómodo… no que contigo no estuviera así, pero fue diferente… pero eso ya no importa, porque ahora él esta lejos… - HanGeng levantó el rostro que había bajado al momento de comenzar a escuchar al otro
-      Es HeeChul ¿cierto?
-      Si… por eso lloraba ese día en el hotel… le había confesado mis sentimientos pero el me rechazo por dos razones… la primera porque no vivimos en el mismo país… y la segunda, por ti… y no sabes cuanto te odie en ese momento…
-      Henry… por favor reacciona… ¿estas siendo conciente de lo que dices? – decía con desesperación y lágrimas en los ojos
-      Muy concierte… ya no puedo estar contigo HanGeng, y te agradezco infinitamente todo el tiempo que me hiciste feliz, pero ya no podrá ser eso, porque mi corazón ya tiene otro dueño… gracias por el amor que me diste, créeme que te ame, pero eso se acabó ya… espero que seas feliz porque te lo mereces… adiós y hasta siempre HanGeng, ojala que algún día nos volvamos a ver…- Henry caminó hacía la puerta y cuando llegó a ella la abrió, estaba a punto de salir pero los brazos de HanGeng se lo impidieron mientras lloraba sobre su espalda
-      ¡¡No te vayas por favor… no te vayas…!! – suplicaba el mayor con desgarradora voz, el menor bajó el rostro comenzando a soltar unas cuantas lágrimas más que de tristeza, de pena infinita
-      Lo siento… es lo mejor – tomó una de sus manos y la beso, después se soltó de su abrazo y sin voltear siquiera salió del departamento cerrando la puerta para no volver nunca más

HanGeng quedó sobre la puerta llorando inconsolablemente, había perdido al amor de su vida y por una tontería; en ese momento recordó a HeeChul, de pronto estrelló su mano sobre la pared de al  lado hiriendo un poco sus nudillos, su rostro estaba totalmente desfigurado por el dolor y la rabia, pero sabía que algo tenía que hacer.

-      Me las vas a pagar HeeChul, juro que te haré sufrir con lo que más te duela, lo juro por Henry el cual me arrebataste maldito… ¡¡¡TE LO JURO!!!

Caminó a su habitación donde comenzaría a ver que cosas necesitaba para hacer pagar a ese maldito el haber osado meterse entre sus vidas, si nunca hubiera aparecido nada de esto habría pasado y el seguiría feliz junto a Henry, pero ya se las cobraría y con creces….


~FIN DEL ESPECIAL~

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