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De nueva cuenta me hallo aquí frente a mi computadora como siempre, solo
que esta vez es diferente, ando buscando unas cosas en la red las cuales tengo
que tener listas como máximo en dos horas; no puedo evitar esbozar una sonrisa al
pensar en esto y mi mente comienza a recordar como todo era diferente hace
apenas unos meses…
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- JunSu… JunSu… despierta flojo, es casi medio día y no te has levantado
de la cama para nada… - escucho la voz de mi madre que me habla mientras
comienza a zarandearme un poco ¿acaso no entiende que debo descansar para que
mi mente trabaje al 100% en todo el día?
- Mamá… aún tengo sueño, no molestes por favor… me dormí muy tarde anoche…
- ¿Anoche?... dirás hoy en la madrugada… todos tus desvelos son porque te
la pasas pegado a esa cosa… le dije muy claro a tu padre que eso solo te haría
un mal… no sirve para nada más que para quitar el tiempo y hacer a la gente
ermitaña…
- No comiences de nuevo por favor…
- Pues si quieres que no diga nada entonces levántate y se una persona
normal…
Salió azotando la puerta de mi habitación mientras no
me quedaba de otra más que levantarme si no quería que me siguiera fastidiando
el resto de mi vida; como era costumbre de los Sábados, me paré de la cama y
antes de ir a hacer mis necesidades fisiológicas me coloqué mis lentes y encendí
mi computadora la cual era mi mayor tesoro, nadie entendía el cariño que le
tenía a esta máquina pero sinceramente no me importaba que lo comprendieran, yo
era feliz estando ahí sentado frente a ella, viendo al mundo a mi manera puesto
que no tenía que salir para darme cuenta de todo lo que pasaba afuera, la Internet nos muestra
mucho más de lo que se puede ver a simple vista así que ¿para que?
Por fin salgo de mi habitación y me paso por el baño
antes de bajar a la cocina a ver que puedo robar ya que estoy seguro que mi
madre no me preparará absolutamente nada para desayunar; cuando llego la veo
ahí lavando algunos trastes, de seguro los que usaron mi padre y mi hermano los
cuales ya han de estar es sus salidas de los fines de semana para convivir
padre e hijo, salidas en las cuales yo me rehúso a ir, ¿un día entero sin mi
computadora?... eso jamás.
Abro el refrigerador y veo que puedo comer para calmar
el hambre que mi estomago reclama encontrando unas rebanadas de pizza de queso,
las mismas que deje el día anterior al regresar del colegio y pedirla al ver
que ya habían comido en la casa sin mi, no es que importe mucho la verdad,
prefiero comer lo que a mi me gusta en la comodidad de mi habitación y frente a
mi amada computadora; saco lo que queda de la pizza y la meto al horno de
microondas para que se caliente en lo que me sirvo un poco de jugo, siento como
mi madre me observa mientras hago todo esto, en verdad la amo muchísimo, pero
no me comprende y eso me desespera, así que prefiero alejarla de mi antes de
ser grosero con ella, eso ni yo mismo me lo perdonaría.
- Hijo… ¿ya viste que se están mudando a la casa de junto? – me preguntó,
sinceramente no me interesaba en lo más mínimo y también era cierto que ni
cuenta me había dado
- Mmm… no sabía… solo espero que no sean muy escandalosos…
- No creo, de hecho es una mujer con sus dos hijos…
- Pues espero que los escuincles no sean de los chillones que se la pasan
berreando por todo
- No son pequeños, por lo que pude ver hace un rato que salí un momento,
uno es como de tu edad y el otro un poco más chico, pero ninguno es menor a los
12 años…
- Ah que bien… pues más les vale… solo espero que no sean de esas familias
que se la pasan discutiendo… pero a últimas es su vida, solo que no se escuche
hasta acá y de ahí en fuera si quieren que se destacen allá dentro…
- ¡¡JunSu…!!
- Mami… ya sabes… evitemos esto por favor… - saco la pizza del horno y
agarro mi vaso de jugo encaminándome a la salida de la cocina - …ya sabes donde
estaré…
Por fin llego a mi habitación y coloco mi comida a un
lado en una mesita que puse especialmente para eso, si le llegara a caer un
poco de agua o alguna otra cosa sobre mi PC, creo que ahí mismo me muero; me
siento por fin en mi cómoda silla y abro una ventana del explorador, hoy me
dedicaría a investigar un poco sobre ese nuevo videojuego que dicen muy pronto
estará a la venta y claro que descargaré una vez que este disponible.
Me levanto de la silla estirándome como gato desperezándose,
volteó a ver la hora que me marca la pantalla y me doy cuenta que son las ocho
de la noche, en verdad que el tiempo pasa volando cuando uno se entretiene con
algo que le gusta; salgo de la habitación para bajar los trastes que subí con
mi desayuno, se me hace un poco extraño que mi madre no me haya pasado a ver ni
una sola vez, o tal vez si lo hizo pero ni cuenta me di; al llegar a la cocina
veo que esta apagada, de hecho no se escucha nadie en la casa por lo que
imagino que mi madre salió y eso lo compruebo al ver un recado pegado en la
puerta del refrigerador donde me decía que mi padre la había invitado a cenar y
que mi hermano se quedaría a dormir en casa de uno de mis primos.
Sin dar mucha importancia al asunto tiro el papel a la
basura y tomo un vaso de agua regresando a mi habitación para seguir navegando
por la red, al entrar me percato que ni la luz he encendido y ni lo voy a
hacer, me gusta estar a oscuras, la luz que da la pantalla es suficiente para
mi, al fin y al cabo lo que utilizo es lo que esta iluminado; cuando me siento
de nuevo y estoy dispuesto a ver que encuentro comienzo a escuchar una música
muy hermosa; no todo mundo lo sabe, yo creo que ni mi familia, pero yo amo la
música igual que a mi computadora, solo que no soy bueno con ningún
instrumento, por eso prefiero solo escucharla y cuando se que nadie esta cerca,
me gusta cantar, creo que hay muchas cosas que ni los que me quieren saben,
pero mejor así; me levantó de la silla y trato de encontrar el lugar de donde
proviene esa música, al parecer es un piano y debo admitir que la melodía es muy
hermosa.
Me asomo por la ventana pero esta solo me deja ver un
poco de la cerca que divide mi casa con la de junto y es cuando veo la ventana
de esa casa encendida y me percato que de ahí viene la música; trato de enfocar
bien mi mirada pero no logro ver con precisión aunque noto a alguien, acercó el
telescopio que esta a un lado de la ventana y me atrevo a observar por medio de
el a la persona que se nota esta en esa habitación, cuando lo logro veo a un
chico sentado tocando el piano, recuerdo las palabras de mi madre en la mañana
y asumo que ese es el muchacho que ella decía que era de mi edad, realmente lo
hace bastante bien y no se el motivo por el cual no puedo dejar de verlo, por
la posición en la que esta no logro verle el rostro, pero sin duda es alguien
con talento.
Increíble o no, ha pasado una hora desde que estoy
aquí mirando por el telescopio a mi vecino, su música es hipnotizante y no me
canso de escucharlo hasta que veo como las notas dejan de escucharse, puedo
apreciar como se levanta y se estira un poco y cuando lo hace por fin puedo ver
su rostro, si antes con la música me había quedado prendado al verlo algo hizo
que me quedara inmóvil, noté como se acercaba a la ventana y hacía por bajar el
cristal pero al comenzar a hacerlo fijó su vista hacia el frente, de hecho
hacía mi dirección; rápidamente me hice a un lado ocultándome con la pared, mi
corazón comenzó a acelerarse por el hecho de que me haya descubierto, después
de unos minutos de nueva cuenta volví a asomarme pero la ventana ya estaba
cerrada y oscura.
Hice a un lado mi telescopio y cerré la ventana, ¿por
qué había estado observando a ese chico tanto tiempo?, su talento en el piano
era sin igual y de seguro eso me había como hipnotizado pero, ¿por qué me sentí
extraño cuando pude ver su rostro?; sacudí mi cabeza repetidas veces y traté de
dejar de pensar en eso, mejor regresé frente a mi computadora la cual estaba en
suspensión por el tiempo que la tuve sin uso y comencé a navegar como siempre,
ya mañana iba a ser otro día.
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Estoy harto de toda esta gente que se me quiere acercar solamente por mi
apariencia, la cual piensa que siendo amable conmigo lograra que yo me
convierta en su amigo; en este momento voy camino a mi casa con una compañera
que me tocó de equipo en una materia y la cual tengo que soportar solamente por
eso, la verdad es que odio a las personas así, no me hacen falta, bueno, no
todas las personas son de esa forma aunque contadas son las que realmente
quiero en mi vida; nunca creí que el llegar a este lugar me podría cambiar
tanto aunque no lo parezca en realidad, a mi mente llegan esos mementos que
sinceramente son mucho mejores que toda la palabrería que esta soltando esta
chica a mi lado…
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Detesto que haga esto, siempre es lo mismo y ya estoy
cansado, entiendo que quiera ver por mi hermano y por mi ahora que estamos
solos, pero que nos traiga de un lado a otro cada X tiempo ya me tiene harto;
ahora se le ocurrió venirse a vivir de nuevo a Seoul, no es que extrañe
América, la verdad no dejé nada bueno allá, pero tampoco hay nada bueno acá,
así que mejor malo por conocido que bueno por conocer, aunque ya he vivido
aquí, de hecho de aquí somos, pero hace muchos años que fue eso y la verdad ni
me acuerdo.
Por fin llegamos a la nueva casa donde vamos a vivir,
cuando me bajo del coche la observo detenidamente, no es muy grande aunque
tampoco es pequeña pero creo que podríamos haber adquirido una mejor; mi madre
da indicaciones a los de la mudanza para que comiencen a bajar algunas cosas,
mi hermano corre hasta donde están los trabajadores para él también hacer algo,
estoy por subirme de nueva cuenta al auto para esperar a que terminen cuando
escucho la voz de mi madre.
- YooChun… ¿no vas a ayudarnos?
- Mamá… para eso contrataste a estas personas, no vas a pagarles para que
yo haga su trabajo ¿o si?
- No me hables en ese tono YooChun, te lo advierto…
- No te estoy hablando de ninguna forma, solo es la verdad
- Pues no me interesa jovencito, ahora mismo vienes a ayudar a bajar
algunas cosas, mínimo tus cosas… - sin decirme nada más se dio la vuelta
bastante molesta pero con la orden ya dada, ni modo, cuando la jefa lo dice hay
que obedecer o no hay dinero
De mala gana me acerco al camión de mudanza y tal cual
fue la orden de ella, comienzo a bajar “mis cosas”, pero ahora que lo pienso
tenía razón, capaz que estos descerebrados trabajadores eran capaces de
romperme algo y ahí iban a saber lo que era amar a Dios en tierra de santos;
ahora solo espero que no se le ocurra ponerme a acomodar porque ahí si que no
le voy a hacer ningún caso, ni que fuera un criado.
La mayoría de las cosas ya estaban dentro de la casa
en los lugares donde iban a quedar, por lo que me tranquilizó que no me
hubieran fastidiado con esa labor; mi madre daba las últimas indicaciones a los
trabajadores y deseaba que terminaran lo antes posible puesto que ya me estaba
aburriendo verlos en la casa; veo como mi hermano se acerca a mi apresurado
pero con un poco de temor al hablarme.
- Her… hermano…
- ¿Que quieres?
- En el camión, solo queda tu piano… - me le quedo viendo un momento para
luego fruncir el entrecejo mientras buscaba con la vista a los hombres de la
mudanza, una vez que los diviso les llamo para dar la orden claramente
- Ey… ustedes… aún falta una cosa por bajar, así que andando y cuidadito
con hacerle algún daño
Los hombres me miraron con mala cara pero la verdad es
que eso me tiene sin cuidado, están aquí para obedecer y cumplir con su trabajo;
caminé a la salida siendo seguido por ellos, tenía que supervisar completamente
esta labor. Los conduje hasta mi habitación la cual admito es bastante grande,
es lo mínimo que merecía por estar en este lugar del cual ya estaba fastidiado.
Toda la tarde estuve leyendo sobre mi cama esperando a
que terminaran de poner toda la casa en orden, mi madre pidió comida china así
que una vez que llego la agarre y me subí a mi habitación para estar tranquilo;
una vez que me aburrí de la lectura decidí hacer lo que en verdad me
apasionaba, por lo tanto me levanté y me senté en el banquillo mientras
colocaba mis manos sobre las teclas al mismo tiempo que cerraba mis ojos, toda
la vida había amado la música y tocar el piano era lo único que me podía
relajar completamente, así que dejando mi mente en blanco comencé a mover mis
dedos haciendo que la música se comenzara a escuchar.
Cuando creí que era suficiente decidí parar, me
levanté estirándome un poco para destensar mis músculos de estar en la misma
posición, comenzaba a hacer un poco de frío y es cuando me di cuenta que la
ventana estaba abierta, de seguro había sido mi madre cuando llegamos o algunos
de los trabajadores, la verdad me daba igual, solo quería darme una ducha y
dormir; me acerque a la ventana para cerrarla cuando tuve una sensación, una
como esas ocasiones en las cuales tienes un presentimiento o algo te comienza a
inquietar, desde esa perspectiva y a esa hora no se veía nada, pero pude
apreciar un poco la ventana que estaba derecho hacía donde daba la mía, me
pareció ver una sombra o algo por el estilo pero no estaba seguro, un
escalofrío me invadió en ese momento por lo que decidí cerrar rápido y meterme
a bañar para por fin poder descansar de este chocante día.
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Por fin imprimo lo que tanto tiempo llevo buscando, se que es algo tonto
pero realmente quiero dárselo, la verdad es que aún se me hace difícil el
asimilar que esto esté pasando, yo que jamás creí que alguien me comprendería y de pronto aparece él
enseñándome que no todas las personas son iguales, en verdad que la vida a
veces es tan retorcida, ahora me pregunto ¿qué seria de mi en ese momento si no
lo hubiera visto jamás?...
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No lo puedo creer, dos semanas han pasado desde que la
familia de a lado se mudo y todas las noches ese chico toca el piano y yo estoy
como diota admirándolo sin poderlo evitar, no entiendo que es lo que me impulsa
a hacerlo, solo se que su música me tranquiliza como ninguna otra, he tratado
en mi computadora de buscar que melodías toca, pero no encuentro nada, tal vez
sean composiciones suyas y si es así, mis respetos para él, no solo toca como
los dioses, sino que compone como ellos.
Como siempre su repertorio dura aproximadamente una
hora, cuando escucho que termina me dispongo a guardar mi telescopio, pero en
eso la luz de mi habitación se enciende de repente asustándome y haciendo que
voltee inmediatamente.
- JunSu ¿qué haces?
- JunHo… en tu vida vuelvas a hacer eso… un día de estos me va a dar
azúcar…
- Así has de tener la conciencia…
- ¿Qué quieres?... ¿nadie te enseño a tocar antes de entrar a un lugar sin
autorización?
- Solo venía a ver como estabas ya que si no se aparece uno por aquí ni en
cuenta que existes…
- Pues estoy bien, ahora sal de habitación por favor…
- Hermano, deberías de cambiar un poco, conocer gente, salir de esta
madriguera… no llegaras a nada estando aquí toda la vida – sus palabras me
hicieron soltar un suspiro, de nuevo iban a fastidiar con eso, ¿acaso no
entendían que no me interesaba por el momento conocer a nadie ni socializar?
- JunHo…
- Si, si… lo se, que ya no te hable de eso, tu sabes lo que haces con tu
vida… pero lo hago porque me preocupo por ti hermano… – nos quedamos viendo un
momento hasta que él se dio la vuelta dispuesto a salir, pero antes de hacerlo
de nuevo me miró - …el día que tengas un problema o necesites algo, sabes que
puedes confiar en mi JunSu…
Sin más salió dejándome solo de nuevo en mi recamara, entendía
su punto pero la verdad no quería preocuparme por nada en este momento, así
como estaba llevando mi vida me sentía bien y no me interesaba nada más; me
giré de nueva cuenta para acomodar mi telescopio cuando noté como el chico de
enfrente estaba recargado en la ventana viendo hacía mi dirección, el corazón
me comenzó a latir muy rápido, por lo que por impulso quite mi telescopio y
cerré mi ventana de manera apresurada apagando al momento la luz; me recosté en
mi cama como si el acto me hiciera calmarme aunque la verdad me sentía muy
nervioso. Después de unos minutos me levanté y me fui hacía mi computadora,
necesitaba distraerme y que mejor que en eso.
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¿Acaso a esta mujer nunca se le detiene la boca?, juro que apenas
terminemos el mentado trabajo en la vida la vuelvo a ver, es más hueca que las
figuras de bamboo que mi madre tiene de adorno en la sala; reflexionando un
poco sobre mi llegada a este lugar me acabo de dar cuenta que en realidad solo
es una persona a la que deseo que este conmigo y solo espero el momento
oportuno para dárselo a entender completamente ya que al parecer no lo ha notado;
en la vida imaginé que a mi me diera curiosidad algo y mucho menos alguien, pero ahora comprendo que la
vida nos da sorpresas y en verdad que esa ocasión fue una de ellas…
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Eran las dos de la mañana y no podía dormir, me
levanté de la cama y del buró de la derecha saque mi cajetilla de cigarros,
sabía que la nicotina no me ayudaría a dormir pero al menos me relajaría un
poco, me acerque a la ventana y la abrí para que el humo no se quedara del todo
dentro de la habitación; encendí el cigarrillo y di una fuerte calada llenando
por completo mis pulmones para luego dejarlo salir lentamente mientras
observaba la ventana de la casa de junto; no estaba al 100% seguro de quien
era, más bien no tenía idea pero sabía que el ocupante de esa habitación me
observaba todos los días cuando tocaba el piano, al principio creía que eran
alucinaciones mías, pero por fin hoy me di cuenta que era cierto.
Me causaba mucha curiosidad el hecho de ver siempre a
oscuras ese lugar, pero hoy por fin vi luz y no pude evitar quedarme viendo
para descubrir si eran ciertas mis sospechas descubriendo que estaba en lo
correcto, solo que no pude notar con claridad de quien se trataba y eso me
dejaba más intrigado, primero que nada porque ¿quién se creía esa persona para
meterse en mi privacidad? y segundo, ¿por qué lo hacía?, aunque tengo que
admitirme a mi mismo que me parecía divertido.
Cuando terminé con mi cigarrillo, tiré la colilla por
la ventana mientras una sonrisa adornaba mi rostro, mañana comenzaría mi turno
y descubriría de quien se trataba, y cuando lo supiera, esa persona sabría en
realidad quien era Park YooChun.
Voy saliendo de mi casa y como siempre mi madre
reclamándome por mi falta de interés a la hora del desayuno, trato de hacer oídos
sordos al respecto y salgo por fin de la casa notando que en la casa de junto
una señora va saliendo, este era el momento justo para irme enterando de
quienes eran mis vecinos.
- Buenos días… - dije mientras trataba de pensar con que pretexto poder
hacer conversación
- Buenos días… ¿tu eres el chico que vive en la casa de junto verdad?
- Así es… mi nombre es Park YooChun… - excelente, esta mujer me estaba
haciendo más fácil llegar a lo que quería saber
- Mucho gusto YooChun, yo soy la Sra.
Kim …
- Lo mismo digo, es un placer tener de vecina a una señora tan guapa, de
seguro su hija a de ser igual de guapa que usted…
- Jajaja que amable eres YooChun, favor que me haces pero no tengo hijas,
tengo dos varones…
- ¿En serio?... y ¿son pequeños?
- No, son gemelos de hecho, tienen 17 años uno se llama JunHo y el otro
JunSu
- Nunca los he visto, claro que también tiene poco que nos mudamos
- Pues a JunHo si es mas fácil que lo veas, aunque no siempre se encuentra
en casa; a JunSu si es el que esta difícil, se la pasa en su recámara todo el
día metido y no sale a casi ningún lado, solo al colegio pero de ahí en fuera
es un triunfo lograr que salga de casa - ¿podría ser posible que se tratara de
ese tal JunSu, como poder saberlo?
- Ya veo… a de ser difícil tener dos hijos que son tan iguales y
diferentes a la vez…
- Pues si, la verdad es un poco duro eso, pero los adoro… aunque si me
gustaría que JunSu cambiara un poco y dejara de ser tan ermitaño, se la vive en
su computadora y en ocasiones ni come por estar ahí pegado…
- Con razón ni se escucha ruido, hasta llegue a pensar que nadie vivía en
su casa, en especial porque la ventana que da a la de mi recámara siempre está
a oscuras - dije señalando la ventana frente a mi habitación
- Pues esa es precisamente la de JunSu, hasta parece vampiro el condenado
chamaco… - bingo, eso era lo que yo quería saber, ahora era hora de la retirada
- Pues ojala que su hijo recapacite… bueno señora me tengo que ir que se
me hace tarde para el colegio… mucho gusto de nuevo…
- Que te vaya bien YooChun, cualquier cosa ya sabes donde encontrarme
- Muchas gracias, hasta luego…
Mientras iba caminando rumbo a la escuela iba pensando
en lo que la señora me había dicho, así que JunSu era el nombre de quien me
espiaba y era un chico; por lo que me di cuenta era alguien bastante especial y
eso picaba aún más mi curiosidad por conocerlo pero al parecer eso iba a estar
difícil, así que tenía que ir pensando la forma de cómo poder lograrlo; me
detuve un momento analizando algo que en mi mente se comenzaba a formar
mientras una sonrisa se asomaba por mi rostro.
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Me siento nervioso y no se el motivo, ni que esta fuera la primera vez
que iba a venir, aunque claro me estoy adelantando un poco a los hechos puesto
que no me a confirmado aún nada, pero da lo mismo, ni que viviera lejos; este
pensamiento me da un poco de risa y a la vez confusión, parezco novia
desesperada y eso no me gusta para nada, aún recuerdo que la primera vez que
hablamos estaba que me moría de los nervios, sin duda el destino nos juega muy
sucio y yo lo descubrí de esa forma…
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Odio hacer este tipo de trabajos, menos mal que no fue
en equipo porque ahí si que hubiera tenido un problema; la verdad es que no me
gusta estar con mis compañeros porque no me entienden, solo se la pasan
burlándose de mi y diciendo que no soy alguien normal y eso me molesta al mismo
tiempo que me pone triste, nadie me entiende y creo que nunca nadie lo hará;
dejo de tipear en el teclado para tomar un descanso, desde que llegue del colegio
me la he pasado haciendo el ensayo que nos encargaron y siento que ya fue
suficiente, instintivamente reviso el reloj y veo que ya se acerca la hora en
la que mi vecino comienza a dar su recital como todos los días, por lo tanto
tengo que comenzar a prepararme para poder verlo.
Cuando me levanto y me dirijo al baño escucho como una
música se comienza a escuchar, en seguida me doy cuenta que se trata de él,
cosa que me extraña de sobre manera puesto que no es hora; me acerco a la
ventana y jalo mi telescopio para comenzar a verlo pero una vez que enfoco me
doy cuenta que su habitación esta a oscuras ¿entonces no se trataba de él? pero
la música era la de él, la reconocería en cualquier lugar; un poco desorientado
me asomo por la ventana para tratar de ver de donde proviene esa música y casi
pude apostar que me iba a dar un paro cardiaco cuando escuche una voz que me
hablaba.
- Hola… ¿se te perdió algo en esa dirección?...
- Yo… no… - no era posible, mi vecino estaba de pie junto a la cerca que
dividía nuestras casas viéndome detenidamente
- ¿Acaso estabas espiando mi casa?
- No… para nada… yo solo…
- ¿Cómo te llamas? – me sorprendió un poco su repentina forma de actuar,
al principio parecía que me iba casi a demandar por asomarme por la ventana
mientras veía la suya y de pronto suavizó un poco su expresión mientras
preguntaba mi nombre, aunque seguía con un gesto que la verdad daba un poco de
miedo
- Kim… Jun… JunSu…
- ¿Por qué tartamudeas?...
- Es que… me asustaste
- ¿Tan feo estoy?... – en ese momento dibujo una sonrisa que me hizo
ruborizar al instante, yo solo pude girar un poco mi rostro para que no lo
notara, aunque a esa altura posiblemente ni lo había percibido - …mi nombre es
Park YooChun y… ¿puedo preguntar que hacías viendo hacía mi ventana? – bendita
pregunta que me estaba matando en ese momento, ¿ahora que le iba a responder?
ni modo que dijera “es que adoro como tocas el piano y me gusta observarte
todas las noches”, aunque esa sería la más lógica de responder, pero
posiblemente la mal interpretaría, tenía que inventar algo y rápido
- Escuche música y me asome para ver de donde provenía… - bien JunSu,
prácticamente había dicho lo mismo
- ¿Y que te hacía pensar que era de mi casa de donde provenía?
- No, no lo sabía… por eso me asomé para ver, pero mi ventana da exactamente
a la tuya, por lógica era el primer lugar al cual miraría…
- Ya veo… pero no te preocupes, no hablaré a la policía por eso y para que
desaparezca tu curiosidad, la cual me doy cuenta es demasiado grande, la música
viene de este reproductor… - me dijo
mientras señalaba el aparato el cual estaba a un lado suyo, miré dicho
artefacto para luego regresar la mirada al rostro de mi vecino, sonreía y me
ponía de nervios que lo hiciera
- A pues… gracias, supongo… bueno me tengo que ir… mucho gusto, adiós…
- Espera… - me dijo antes de que cerrara mi ventana, detuve mi acción y lo
volví a ver - …eres un chico bastante interesante JunSu… cualquier cosa ya
sabes donde vivo
Sin más se dio la vuelta y se fue alejando hasta que
lo perdí de vista, cerré inmediatamente la ventana sintiendo muy caliente mi
rostro, nunca me habían dicho una cosa así y en verdad estaba muy apenado; me
senté en la orilla de mi cama mientras repetía en mi mente su nombre, sin duda
era un chico bastante extraño, sacudí mi cabeza un par de veces y me recosté
poniéndome una almohada sobre el rostro, en verdad sentía mucha vergüenza que
me hubiera descubierto con las manos en la masa.
Al otro día iba llegando del colegio cuando mi madre
se acercó a mí diciendo que en mi recámara había un paquete que me había
llegado, me sorprendí al momento de eso, lo único que me llegaba por correo
eran las compras que hacía por Internet y últimamente no había pedido nada;
subí corriendo hasta mi habitación y al entrar pude ver sobre la cama una caja no
muy grande donde decía mi nombre, al inspeccionarla me di cuenta que no tenía
remitente ¿qué tal si se trataba de ántrax o algún veneno tóxico que al abrirlo
me haría caer muerto al instante?, me reí por la estupidez que había pensado,
pero realmente esa idea no me había abandonado del todo.
Con mucha cautela comencé a abrir el paquete muy
lentamente por si se aparecía algo indeseado, trataba de mantener alejado mi
rostro de cualquier cosa que pudiera salir de ahí, pero al estar la caja
completamente abierta me di cuenta que solo había un CD y una carta; saque las
dos notando que no decía nada ni en la carátula del disco ni en el sobre por lo
que saque el papel que venía dentro del último leyendo detenidamente.
- Querido vecino, pude notar que
te gusta mucho la música que toco, y eso lo se porque la realidad es que me he
dado cuenta que me espías cuando estoy tocando el piano, la pequeña charla que
tuvimos el otro día me lo confirmó; sinceramente lo hice a propósito para poder
conocer a la persona que me espiaba todas las noches… espero que escuches el
disco que te mando y algún día podamos volver a tener otra plática como la de
ayer, aunque me gustaría que hablaras un poco más, en serio lo repito, se ve
que eres muy interesante… al igual que tú soy muy curioso y tu habitación a
oscuras aumenta mi curiosidad, ojala algún día me permitas conocerla… tu
vecino… YooChun
Quede con la boca prácticamente abierta, primero que
nada porque a saber desde cuando él se había dado cuenta de que lo veía, en
segunda porque seguía diciendo esas cosas que era imposible que alguien pensara
si no conocía para nada a la otra persona y en tercera porque me estaba
insinuando el hecho de querer venir a mi recámara ¿pues que se creía el tipo
ese?. Deje a un lado la hoja y tomé el disco que me había enviado, dude un poco
en escucharlo o no, era como estar haciendo lo que el me decía, pero en algo
tenía razón, era muy curioso y siempre lo iba a ser, así que metí el disco en
mi reproductor y comencé a escucharlo dándome cuenta que era música de piano,
la música que él mismo tocaba; sonreí un poco para mi mismo, en realidad esto
estaba siendo una locura y lo peor es que lo estaba considerando.
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Por fin llegamos a mi casa y bendito sea el cielo que le paro el pico a
esta vieja, estaba a punto de decirle que le pagaba porque hiciera el trabajo
ella sola y mandarla a volar pero bien lejos, pero ya estábamos aquí así que al
mal paso darle prisa; pude notar que no estaban mi mamá y mi hermano por lo
cual sintiéndome dueño y señor de todo, que en cierta forma lo era, saqué un
cigarro de mi bolsillo y lo encendí bajo la atenta mirada de la intrusa, sentí
que iba a decir algo pero no la deje, solo me limité a indicarle el camino al
estudio donde prácticamente la encerré en lo que iba a la cocina; al llegar saque
la jarra de jugo y me serví en un vaso y mientras lo bebía me percaté de una
cos que estaba a un lado de la alacena sobre una mesita, yo mismo lo había
puesto ahí y no lo recordaba, me acerqué y lo agarre mientras una sonrisa
aparecía en mi rostro, creo que nunca me lo iba a perdonar aunque gracias a
eso, o al menos eso quiero creer, es que por fin pude estar cerca de él…
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Una semana ha pasado desde que le envié el paquete a
mi vecino y ya no lo he visto espiándome, en realidad esto me tiene algo
molesto y no se el motivo, desde ese día le he seguido mandando mensajes por
distintos medios, un día me atreví a dárselo a su madre inventando que
necesitaba una encuesta del colegio con chicos de nuestra edad y como gracias a
ella supe la edad de sus hijos, pues le dije que si me hacía el favor de
dárselo a JunSu para que lo contestara y que luego pasaría por él; en otra
ocasión lo vi entrando a su casa por lo cual me acerque discretamente a él
quien al verme cerca pego un grito como si lo estuviera matando, cosa que me
espantó a mi por lo cual solo le di la carta y salí corriendo, el último que le
envié fue ayer cuando al ver su ventana abierta decidí lanzarle una piedra con
un papel atado a ella, escuche como algo se rompía por lo cual decidí mejor
desaparecer al momento, posiblemente por eso no me había contestado nada aún.
Venía de regreso de haber salido con mi madre a hacer
unas compras ya que decía que nunca la acompañaba a nada, así que mejor obedecí
si no quería estar escuchándola por largo rato; cuando llegamos a la casa
comencé a bajar las cosas del coche mientras mi madre revisaba el correo,
cuando iba pasando a su lado por la puerta me detuvo diciendo que tenía una
carta para mi, no supe si fue instinto, corazonada o ilusión pero rápidamente
la tomé en mis manos dejando las cosas en un mueble de la sala mientras me iba
al estudio a leerla.
Abrí el sobre sin ver que decía puesto que me
imaginaba de quien venía y no estaba en ningún error, admito que me sentía
patético por sentirme de esa forma pero era algo que nunca me había pasado y me
daba cierta emoción, saqué el pedazo de papel el cual venía escrito en
computadora, al parecer su madre tenía razón y solo se la vivía pegado a esa maquina,
pero en ese momento eso me daba igual. Comencé a leer el contenido de la carta
mientras sentía las manos sudadas por dicha acción.
- Vecino, porque no puedo decir
querido como tu lo haces, no se que tramas con todo esto, si es por el hecho de
que te he estado espiando déjame darte una disculpa, no era por algo malo,
sencillamente así como tu lo notaste, me gusta mucho como tocas el piano y me
deleitaba escuchándote, creo que eso sería un halago para cualquier persona
pero si tu lo has tomado por el lado equivocado en serio que mil disculpas; decidí
desde el día que me llego tu carta que ya no lo haría más puesto que me di
cuenta que era demasiado incómodo para ti, sin embargo tu sigues mandándome
mensajes donde ya no me reclamas por lo que hice, sino que ahora solo me
insinúas el hecho de que quieres conocerme más y que quieres que te invite a mi
casa; no se que pretendes con esto en verdad…
Deje de leer, por lo visto ni yo mismo m e había dado
cuenta de lo insistente que estaba siendo con este hecho, pero la realidad es
que no me podía sacar de la cabeza esa curiosidad, quería conocerlo a como
diera lugar, nunca me había gustado interactuar mucho con las personas, solo en
ocasiones con algunas chicas que en verdad me gustaban para pasar el rato o
sino algunos chicos que decían llamarse “amigos” de los cuales solo los usaba
para conseguir lo que quería, pero nunca me había “obsesionado” con alguien
como con mi vecino; golpee repetidas veces mi cabeza con la palma de la mano
repitiéndome mentalmente lo estúpido que era, luego seguí con la lectura en la
cual estaba seguro me mandaría a freír espárragos.
- …en primera, deja te digo que
por tu culpa ni siquiera he podido dormir bien, temo que al despertar encuentre
carteles pegados por todos lados diciendo tus insinuaciones; en segunda,
gracias a tu último mensaje rompiste uno de mis muñecos de acción favoritos el
cual me tienes que pagar y en tercera, no me cabe en la cabeza el hecho de que
quieras conocerme si ni siquiera hemos platicado una sola vez bien como para
que esa curiosidad te llene… pero ¿te digo algo?, dicen que al mal paso darle
prisa, y no se ni siquiera porque lo estoy haciendo, tal vez para que por fin
puedas dejar de estar haciendo esto aunque tal vez tú lo hagas por venganza,
pero si es así, afronto las consecuencias ya que admito que fui yo el culpable
de que todo esto se esté suscitando… no te conozco para nada y repito, no se lo
que pretendas, pero de acuerdo, el Sábado puedes venir a mi casa, a ver si así
todo esto termina de una buena vez… espero que de aquí a ese día no reciba ya
ningún mensaje, se como la gente civilizada y ese día sencillamente toca la
puerta… te veo el Sábado y no se porque siento que lo lamentaré… JunSu
¿Había dicho que sí?, ¿en serio había dicho que el
Sábado podría ir a su casa?; comencé a doblar la hoja mientras la guardaba en
mi pantalón mientras una sonrisa se asomaba por mi rostro, por fin podría
disipar el misterio de ese chico el cual nació en el momento que supe que me
observaba diario, aunque tengo que admitir que no tengo la menor idea de que
decir o hacer en el momento que vaya a estar frente a él, bueno ya ese día
vería lo que ocurriría, ahora lo único que deseaba era subir a mi recámara y
tocar mi amado piano, el cual estaba seguro que él escucharía aunque no me
estuviera observando.
Era Sábado por fin y desde muy temprano me había
despertado, el sueño se me había esfumado de una manera inmediata con todo y
que me había desvelado la noche anterior viendo unas películas, apenas me
levanté de la cama me fui a dar un baño para luego bajar a desayunar, cosa que
sorprendió mucho a mi madre puesto que la mayoría del tiempo lo hacía solo o
sencillamente no lo hacía; se extraño mucho por mi repentino comportamiento
pero no pude contestarle nada en concreto ya que ni yo mismo sabía el motivo
real, solo sabía que estaba ansioso y trataba de negarme a mi mismo el motivo,
aunque estaba conciente del porque.
Subí a mi recámara y comencé a vestirme, mientras
hacía esto caí en cuenta que jamás mi vecino me había dicho la hora en la cual
debía de ir, me quede pensando un poco en como saber eso, pero analizándolo con
calma, la única forma de saberlo era preguntándole y para dado caso pues mejor
me aparecía ahí y ya no tendría caso el investigarlo, así que seguí con mi
labor y una vez que estuve listo me dispuse a salir, eran las 11 de la mañana,
así que intuí que era buena hora para mi llegada.
~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~
Comienzo a acomodar mi recámara, generalmente no tiendo a hacer estas
cosas pero hoy me siento feliz, mientras comienzo a recoger unas cosas que
están bajo mi cama es que encuentro un botecito que hacía tiempo yo había
dejado ahí, una carcajada sale de mi garganta al recordar que era, no puedo
creer a la fecha lo paranoico que puede llegar a ser una persona, pero en este
mundo por como están las cosas es mejor prevenir que lamentar, aunque ahora soy
conciente que el que no arriesga no gana, y ahora estoy convencido que gane y
mucho; tiro el botecito al cesto de basura mientras otra carcajada sale de mi,
en verdad creí que en algún momento lo iba a utilizar…
~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~
No había dormido en toda la mentada noche, estuve
prácticamente todo el día del Viernes pensando en una manera de defenderme en
caso de que mi vecino fuera a querer hacerme algún daño, estaba claro que al
único lugar en el cual lo dejaría estar era en mi recámara, capaz que era un
psicópata que quería dejar regada por toda mi casa cosas malas para destruirnos
y tenía que defender a mi familia ante cualquier cosa; tenía mi recámara
acomodada de tal forma que pudiera utilizar lo
primero que estuviese a la mano como arma por si se ponía bélico ese
chico.
Lo único que me faltaba esconder era un botecito con polvos
pica pica por si era necesario dejarlo fuera de combate mientras salía
corriendo por ayuda, pensé en ponerlo a un lado de mi computadora que era lo
primero que salvaría de mi recámara, pero luego medite un poco y era posible
que lo descubriera y luego eso sería utilizado en mi contra, así que mejor
ponerlo en algún otro lado.
Escuche como el timbre sonaba y eso me espantó por lo
concentrado que me encontraba en ese momento, mis padres junto con mi hermano
habían salido desde temprano a visitar a una tía, así que me encontraba solo en
casa, por las prisas de no saber donde poner el botecito, se me ocurrió ponerlo
debajo de la cama ya que si me tumbaba al
piso por algún ataque era más fácil sacarlo de ahí. Salí de mi
habitación con dirección a la puerta y una vez que estuve delante de ella
aspiré profundamente, tal vez este iba a ser mi fin, pero al menos quedaría el
hecho de que traté de ser un chico valiente; sin perder más el tiempo por fin
abrí la puerta viendo que mi dolor de cabeza en los último días había al fin
llegado.
- Hola JunSu…
- Ho… hola… pasa… - dije suplicando en las alturas que no me fuera a pasar
nada con este chico en la casa
- Bonito lugar, bastante… acogedor… - mi mente trabajaba a mil por hora,
¿era mi imaginación o eso último que había dicho fue con doble sentido?, sacudí
un poco mi cabeza para tratar de disipar esas ideas
- Gracias… este… ¿qué te parece si vamos a mi recámara?... ¿ese era el
lugar que tanta curiosidad tenías por conocer no?
- De acuerdo, será a donde tú quieras…
Mientras lo guiaba hasta mi habitación sentía como su
mirada no se despegaba de mí, estaba muy nervioso, nunca había tenido ninguna
interacción con nadie que no fuera de mi familia y ahora de buenas a primeras
estaba con un chico en mi casa la cual estaba completamente sola, trate de
quitar de mi cabeza ideas malas y tratar de que esto se acabara pronto, pero
por cualquier cosa permanecería alerta.
Por fin llegamos y lo hice pasar, una vez adentro
comenzó a inspeccionar todo minuciosamente, yo me quede de pie junto a la
puerta viendo todo lo que hacía, aunque seguía temeroso algo me decía que
estuviera tranquilo; agarro la silla de mi escritorio y se sentó en ella
mientras me observaba.
- ¿Piensas quedarte ahí parado todo el tiempo?... – salí de mi estupor al
escuchar su voz, por lo cual cerré la puerta y me acerque a mi cama sentándome
en ella - …tu recámara es agradable, aunque no se es… extraña
- ¿Extraña?... ¿a que te refieres?
- Si, tienes cosas muy extrañas… pero me agradan… - no dije nada, solo
sentí como me comenzaba a sonrojar, nunca nadie se había referido a mis cosas
de esa manera, y aunque había dicho que eran extrañas, al menos era un
comentario positivo, sonreí inconcientemente por eso - …y dime JunSu ¿qué te
gusta hacer?, nunca te veo en la calle y si no es porque te descubrí espiándome
ni en cuenta de tu existencia
- Pues… no me gusta salir mucho por eso me la paso aquí en mi casa y mas
en mi recámara, aquí están todas las cosas que me gustan
- ¿Te gusta jugar con muñecos? – su pregunta me descolocó, ¿por qué decía
eso?, en eso vi como señalaba unos cuantos de mis figuras de acción que tenía
en una repisa, ahora entendía a que se refería
- Son de colección, no juego con ellos, me gusta coleccionarlos
- ¿Y no es eso algo muy infantil?
- No… - contesté un con el seño fruncido - …tener un hobbie sea del tipo
que sea no es infantil… mucha gente colecciona cosas, desde corcho latas, monedas hasta autos si tienen la posibilidad,
así que no le veo nada de infantil… – vi como una sonrisa aparecía en su rostro
mientras se cruzaba de brazos y me miraba - …por cierto, me debes aún el muñeco
que me rompiste, así que a ver como le haces… pero me lo consigues
- De acuerdo, fue sin querer, yo te lo repondré… y sobre lo otro, solo era
una pregunta no tienes porque enojarte… se ve que tienes carácter y eso me
agrada… - nos quedamos mirando sin decir una sola palabra hasta que el volteó a
ver hacía la ventana y comenzó de nuevo a hablar - …yo también colecciono algo…
- ¿En serio?
- Si, me gustan mucho los poemas, cuando puedo compro libros sobre ellos y
sino los trato de conseguir aparte, tengo carpetas en un librero en mi recámara
con varios poemas de diferentes lugares… ellos me inspiran para componer la
música que toco en mi piano…
- Tu música es muy hermosa…
- Gracias… – dijo volteándome a ver mientras me sonreía a lo cual yo le correspondí
de la misma forma
- Oye… ¿en serio no te enojaste por que te estuviera espiando?... en
verdad lo siento, pero me gustaba verte tocar…
- Al principio si me sentí algo molesto, saber que te espían no es nada agradable,
pero cuando supe que se trataba de ti y te vi, no se porque mi enojo cambió…
más bien me dio curiosidad…
- ¿Por eso quisiste venir?
- Si… es bastante extraño, yo no soy de esa forma sin embargo al verte
algo me dijo que necesitaba conocerte, por eso de mi insistencia… - cuando dijo
esto me puse muy nervioso por lo tanto decidí cambiar el tema
- ¿Te gustan los video juegos?
- No soy muy afecto, pero uno que otro si me agrada…
Puse mi consola y nos pusimos a jugar, dude un poco en
hacer eso ya que todo mundo me decía que era un obsesionado, pero al estar jugando
lo vi bastante contento y eso me puso feliz, nunca se le vio cara de fastidio
sino todo lo contrario, mientras hacíamos eso él me platicaba sobre su familia
y yo sobre la mía, nos fuimos conociendo poco a poco hasta que nos dio hambre,
no tenía idea que podía ofrecerle de comer ya que no contaba que estuviera
hasta esa hora.
- Emm… ¿qué quieres comer?... puedo preparar algo, aunque no soy bueno… de
hecho nunca he cocinado… pero algo encontraremos…
- No te preocupes, pidamos una pizza y así nos evitamos de problemas… solo
que yo elijo cual… - acepte ya que era lo mas indicado, el problema era que no
me gustaban muchos tipos de pizza, aunque no pareciera era un poco especial
para la comida; me pidió el teléfono y marco a la pizzería mientras yo solo lo
observaba - …si buenas tardes… me podría traer una pizza grande de queso… no…
solamente de queso… claro la dirección es… - por un momento me quede ido
viéndolo, había pedido exactamente la que era mi favorita ¿acaso me había
investigado?, salí de mi estupor cuando colgó - …listo, en media hora estará
aquí
- ¿Cómo sabias que la de queso es mi favorita?
- No lo sabía… esa es mi pizza favorita también… vaya al parecer tenemos
muchas cosas en común JunSu
- Si, eso parece – sonreí un poco apenado, aunque no lo quisiera admitir
me sentía muy contento de haber conocido a alguien que al menos no me
cuestionaba por mis cosas y hasta en cierta forma, me comprendía
Cuando llegó la pizza nos subimos a mi recámara de
nuevo para comerla ahí mientras seguíamos platicando, me enteré que casi no
tenía amigos por no decir ninguno, pero que el era feliz así como estaba; pude
darme cuenta que su carácter era muy volátil y que poseía de bastante
arrogancia, pero conmigo nunca lo demostró del todo.
Sin darnos cuenta las horas siguieron pasando entre
conversaciones y uno que otro juego y alrededor de las ocho de la noche YooChun
dijo que ya se tenía que ir, irónico o no, realmente no deseaba que eso pasara,
apenas unas horas antes era lo que más quería pero ahora era todo lo contrario.
- Pues muchas gracias JunSu… en verdad la pasé muy bien
- Yo también… tengo que admitir que al principio dudaba demasiado en dejarte
venir, pero ahora se que fue lo mejor
- ¿Eso quiere decir que ahora podemos ser amigos?
- Si… ahora seremos amigos – extendí mi mano y el la tomó al momento
sellando así lo que parecía ser una muy buena amistad
Salió de la casa pero antes de irse intercambiamos
números telefónicos, aunque vivíamos uno al lado del otro pues nunca estaba de
más tener ese dato; dijimos que luego quedaríamos de acuerdo para volver a
vernos y que en esa ocasión ahora yo iría a su casa; por fin se fue y yo cerré
la puerta con una enorme sonrisa en mi rostro, nunca creí que la pasara tan
bien, sin duda no todas las personas son iguales.
~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~
La desesperación me estaba invadiendo, esta chica era una molestia
total, no se como se enteró que yo tocaba el piano y me insistió todo el tiempo
en que le mostrara, obviamente yo desistí en hacerlo pero era mas molesto tener
que estar escuchando sus ruegos que el simple hecho de cumplir con su capricho
todo con tal de que se callara de una buena vez, así que la llevé a mi
habitación donde tenía el piano y al verlo se emocionó mucho, debía admitir que
estaba bastante bien, pero de un tiempo para acá ya no me importaba eso; reí un
poco al recordar una ocasión en la cual JunSu vino a mi casa y estábamos en mi
recámara y tocamos el tema de las chicas, ahí fue la vez que me di cuenta de lo
que realmente sentía…
~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~
Entró a mi recámara y su curiosidad volvió a salir al
100%, observaba todo como si fuera un niño pequeño, yo no tenía tantas cosas
como él, podríamos decir que mi habitación era más reservada y no tan acorde
con mi edad, pero así era yo, sin embargo a él parecía que le encantaba.
- YooChun, este lugar esta muy ordenado, pareces un viejito jajaja
- Bueno, el hecho de que tu recámara parezca la de un niño de cinco años
no hace que la mía sea de un viejo de 60
- Uy que genio, si pareces viejito de 60 jajaja
- Vas a ver enano de pacotilla… - corrí tras de él por toda la habitación
hasta que le di alcance y comencé a hacerle cosquillas, su risa era muy
contagiosa y a mi me ponía feliz el hecho de escucharla; cuando pidió tregua
deje de molestarlo y se acercó a una repisa que tenía con varias fotografías de
mi familia, las examinó minuciosamente hasta que llegó a una la cual la tomó y
la observó muy detenidamente
- YooChun, ¿quién es esta chica? – me acerqué un poco a él y me di cuenta
de cual estaba viendo, por instinto la tomé y la guarde en un cajón, no sabía
porque la tenía puesta en la repisa
- No es nadie importante JunSu…
- Pues te ves muy feliz con ella en esa foto… ¿es tu novia?
- Fue… cuando vivía en América ella era mi novia… pero eso ya es del
pasado
- ¿Tuviste que dejarla cuando te viniste para acá?
- No, ya habíamos terminado desde antes, ella me engaño con otro y yo la
descubrí… por eso terminamos… ¿recuerdas que te había dicho que mi forma de ser
había sido de un tiempo a la fecha?... – vi como asintió - …pues desde ese
momento es que soy así, no me interesa estar cerca de nadie, hechos como esos
me demostraron que la gente no te valora y que todo mundo solo busca utilizar a
la otra sin importarle los sentimientos; bien pues si la gente es así, ¿yo
porque no tenía que serlo?
- ¿A… a que te refieres?
- Después de eso muchas personas se me acercaban pero yo no confiaba en
nadie, así que solo las utilizaba… muchos chicos querían ser mis amigos pero yo
no les prestaba importancia y al cabo de un tiempo me olvidaba de ellos; y
varias chicas se me ofrecían, así que solo las utilizaba para el rato y luego
las botaba… - dije muy sinceramente, era la primera vez que lo exteriorizaba a
alguien y definitivamente me sentí muy relajado al hacerlo, pero luego sentí
que había sido un error, ya que la cara de JunSu era de total tristeza
- En… entonces ¿yo también soy tu amigo solo por un rato? – mi corazón se
oprimió al escuchar esas palabras, al parecer si había sido un error el haberme
sincerado con él, ahora me malinterpretaba y eso era lo que menos quería; me
acerqué a él y por impulso lo abracé
- Claro que no JunSu… tu me has demostrado en poco tiempo que eres
diferente, yo creía que todo mundo era igual pero ahora veo que no es cierto,
solo había tenido mala suerte con las personas, pero esa racha terminó hasta el
momento en que te conocí… ahora si se lo que es tener un buen amigo – al
terminar de decir eso, sentí como él también me abrazaba mientras hundía su
rostro en mi cuello causándome un escalofrió por demás placentero, me ofusque
un momento sin embargo no quería perder ese contacto, no entendía bien el motivo de lo que sentía pero no me iba a
poner a analizarlo en ese momento; poco a poco se fue apartando de mi cuerpo y
lamenté eso pero me regaló una sonrisa que me hizo sentir bien
- Yo también agradezco el haberte conocido Chunnie…
- ¿Chunnie?
- Jejeje si, de hecho eso te iba a preguntar, ¿te puedo llamar así?
- Claro JunSu, puedes llamarme como tú quieras… mientras no sea algo feo y
despectivo porque ahí si no lo permitiré jejeje…
- Jajajaja no te preocupes, solo te llamaré Chunnie… - su sonrisa era la
más hermosa que había visto nunca y con solo verlo sentía que no había
preocupaciones de nada ¿por qué me estaba sintiendo así?; en eso se me vino a
la cabeza una pregunta que se me hizo de suma importancia saber
- Oye JunSu, ¿a ti no te gusta nadie?
- ¿A mi?... bueno tu sabes que no tengo amigas, por ende no he tenido
novia nunca, pero si hubo una chica que me gustaba en el colegio, pero ya
sabes, era de esas que decían que yo era un tonto y aburrido traumado, me dolió
mucho una vez que le llevé una flor y ni siquiera la agarró, solo me dio la
espalda y me dijo que me alejara de ella lo más que pudiera… - su sonrisa
desapareció al decirme todo eso mientras bajaba su rostro para mirar el piso,
yo sentí un coraje inmenso y unas ganas de ir a romperle la cara a esa estúpida
que se había atrevido a tratar así a mi JunSu… ¿mi JunSu?; quedé en shock por
un momento, ¿por qué había dicho eso?, no me dio tiempo ni de pensarlo ya que
unos leves sollozos me sacaron de mis pensamientos, levanté el rostro de JunSu
del mentón y pude ver sus ojos rojos a punto de soltar lágrimas, mi coraje
creció más pero sin duda no podía hacer nada al respecto, solo darle mi apoyo
- No te pongas triste, ella es una idiota que no supo valorar lo que
sentías, pero ya habrá alguien que te ame con todo su corazón y veras que serás
la persona más feliz del mundo… recuerda bien mis palabras…
- Gracias Chunnie… no se que haría sin ti… - de nueva cuenta me abrazó
soltando las lágrimas que había intentado no derramar, yo solamente me limité a
acariciar sus cabellos mientras mi mente estaba en blanco, solo quería sentirlo
cerca de mi y que supiera que yo estaba para él; después de unos minutos se
separó de mi ya mas tranquilo, se talló los ojos y me regaló una sonrisa
mientras volteaba un poco el rostro algo apenado, de seguro por la escena
acabada de vivir; miró hacía mi piano y se acercó a el sentándose en el
banquillo, en eso me miró - …¿sería mucha molestia si… tocaras algo para mi?
- Claro que no, no es ninguna molestia… – me acerque y me senté a su lado,
subí la tapa que cubrían las teclas y coloqué mis manos en posición, no podía
tocar cualquier cosa, sentía que tenía que ser algo especial por lo cual lo
voltee a ver - …¿qué te gustaría que tocara?
- No se… algo que te gustaría tocar ahorita – en eso a mi mente llego una
melodía que tenía unos días que había escrito, no sabía en realidad la
procedencia de mi inspiración, solo sabía que tenía que tocarla en ese momento
que él estaba a mi lado
- Esta canción la escribí hace unos días, nunca la he tocado del todo, de
hecho la hice en el colegio, a veces me mero al salón de música y ahí me estoy
por horas pero creo que sería buen momento para saber que tal quedo…
- Excelente… ¿cómo se llama? – no había pensado siquiera en eso, voltee a
ver a JunSu y traté de repasar en mi mente la melodía mientras me perdía en su
mirada, sin saber el porque un título apareció en mi mente el cual repetí como
si lo estuviera leyendo
“I Just Called to Say I Love You” --> escuchar la canción
JunSu
me regaló una sonrisa, la más hermosa que jamás hubiera visto y ahí es donde me
di cuenta de lo que realmente me pasaba, me había enamorado, y de la persona
más maravillosa de todo el mundo; me gire a ver las teclas de mi instrumento y
comencé a tocar con todo mi corazón, podía sentir como con cada nota transmitía
todo lo que realmente sentía, ahora comprendía el porque había creado esa
canción, era cuando pensaba en JunSu, esa canción comenzó a formarse en mi
cabeza desde el momento que pude conocerlo bien, cuando me dio la oportunidad
de entrar en su vida; eso que comenzó como pura curiosidad poco a poco se fue
convirtiendo en cariño para más tarde volverse en amor, el más sincero y puro
que jamás creí poder sentir.
Podía
sentir la mirada de él sobre mi rostro, no sabía exactamente que expresión
tenía, pero quería que se diera cuenta con esto de todo lo que mi ser quería
decirle y del cual ni yo mismo me había dando cuenta hasta este momento, por
fin las notas finales salieron y cerré los ojos un momento antes de girar a
verlo; ni tiempo me dio de hacer eso ya que sentí como JunSu se apegaba a mi
brazo mientras recargaba su cabeza en mi hombro, yo recargue mi cabeza sobre la
suya y así nos quedamos un rato mientras podía oler su aroma, ese del cual no
había reparado antes, pero que sin duda me llenaba cada vez que lo tenía cerca.
- Fue muy
hermosa Chunnie… - dijo por fin rompiendo el silencio
- ¿De verdad
te gusto?
- Mucho… me
dio mucha paz y sentí algo bonito en mi estómago… me emocionó mucho…
- JunSu…
quiero que esta canción sea tuya…
- ¿Mía? ¿cómo
que mía?
- Si… yo de
por si nunca le enseño a nadie mis canciones, pero a veces en cosas del colegio
lo tengo que hacer, esta canción solo quiero que sea tuya, de nadie más, ¿si la
quieres?
- ¡¡Claro que
siiii!!! Chunnie me haces muy feliz, muchas gracias, eres el mejor amigo que
nadie puede tener – dijo todo eufórico mientras me abrazaba y me daba un beso
en la mejilla, la sensación al sentir sus labios sobre mi piel fue
indescriptible, se sentía como si te elevaras por los cielos mientras un
cosquilleo se formaba en el estómago; yo sonreí y me di cuenta que él no sentía
lo mismo que yo, pero poco a poco trataría de que se diera cuenta de mis
sentimientos esperando que con esto no se fuera a alejar de mi.
El
tiempo fue pasando y realmente nos hicimos los mejores amigos, casi todo el
tiempo yo estaba en su casa o él en la mía, nuestras madres estaban muy
contentas por ese motivo pero lo más importante es que yo ya había encontrado
mi razón por el cual ver que la vida no es tan miserable como yo lo creía.
~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~
Esta ya todo listo, ahora solo es cuestión de esperar
a que Chunnie me hable para ver si va a venir a mi casa o yo voy a la suya, me había
dicho ayer por la noche que me tenía que decir algo importante, la verdad es
que estaba un poco nervioso por eso, no se cual era el misterio a esperar hasta
el día de hoy pero por alguna razón tenía que ser; reviso mi reloj y veo que
son las tres de la tarde, aproximadamente esta es la hora en la que Chunnie
llega a su casa y como hoy es Viernes no le veo el motivo por el cual vernos
más tarde, la verdad que moría por saber que me iba a contar.
Me acerco a mi escritorio y vuelvo a ver las hojas que
imprimí, me llevó una semana recopilar todos esos poemas que Chunnie quería y
no había conseguido, pero ahora yo lo había hecho por él, por fin podría
tenerlos y así escribiría mucha mas de esa hermosa música que el hace y con la
cual yo quedo fascinado cada vez que lo escucho.
Volteo hacia el buró que esta a un lado de mi cama y
veo la fotografía que esta sobre el, me acerco y la tomo entre mis manos
observándola fijamente, comienzo a acariciar la superficie de la misma, en
específico donde sale Chunnie a un lado mío, esta fotografía nos la tomamos un
día en el cual habíamos ido a un parque ya que no sabíamos que hacer en ninguna
de las dos casas y estábamos muy aburridos; al otro día llegó y me la regaló
diciendo que era la primera evidencia de nuestra amistad, desde ese día no dejo
de ver esa fotografía a cada rato.
Colocó la foto en su lugar mientras la sigo
observando, estos últimos días me he sentido muy extraño, ya no estoy tanto en
la computadora como antes y aunque no se el motivo tengo una cierta ansiedad
por algo, de hecho esta se intensifica cuando Chunnie esta conmigo, pero no
hayo que pueda ser lo que causa esto, posiblemente se deba a la falta de
costumbre de convivir con alguna persona aunque ya han pasado varios meses
desde que él y yo somos amigos.
Sacudo un poco mi cabeza para tratar de disipar esas
ideas y me dirijo a la puerta para ir por el teléfono y marcarle a Chunnie para
ver a que hora nos veremos, estoy por salir pero una música me detiene, volteo
y veo hacía la ventana, ese es YooChun tocando en el piano; aunque tenía mucho
tiempo que no lo hacía puesto que no había necesidad, agarro mi telescopio y lo
acerco a la ventana observando a mi amigo detenidamente, sonrío al recordar que
gracias a esto es que el y yo pudimos conocernos, pero mi sonrisa se borra al
instante al ver algo que me dejo congelado; YooChun estaba en su recámara con
una chica, la cual estaba detrás de él acariciando su espalda mientras el
tocaba MI canción, esa canción que él me había regalado hace apenas unas semanas
atrás y de la cual había prometido que solo la tocaría para mi.
Me separe del telescopio y me fui a sentar sobre la
cama mientras me tapaba los oídos, ya no quería seguir escuchando esa farsa,
porque ahora esa canción es lo que era; él había prometido que esa canción
solamente era mía y ahora se la tocaba a una chica mientras ella repartía
caricias en su cuerpo; lágrimas comenzaron a salir de mis ojos, no sabía porque
pasaba eso, pero algo en mi pecho se oprimía de manera terrible, sentía como si
me faltara el aire y en cualquier momento me fuera a desvanecer; al mismo
tiempo sentía como una ira terrible iba en aumento dentro de mi ser, quería ir
en ese momento a la casa de YooChun y correr a esa golfa a patadas, no tenía
ningún derecho a estar cerca de él, él solamente era mío y de nadie más.
Inconcientemente comencé a temblar un poco, me sentía
muy nervioso, temeroso, millones de sensaciones se aglomeraban dentro de mi y
eso no me gustaba; la música se seguía escuchando y yo deseaba arrancarme las
orejas para no escucharla más; me fui recostando en mi cama mientras las
lágrimas no dejaban de salir una tras de otra, estaba un poco asustado puesto
que no entendía del porque estaba así, si mi amigo había llevado a su casa a
una chica y tocaba el piano para ella, pues yo debería de sentirme feliz de que
tratara de conquistarla de esa forma, que pudiera tener una novia que la
hiciera poder olvidar esa etapa de su vida que lo marco tanto, pero sin
embargo, ese pensamiento me aterraba, no quería perder a mi amigo, no quería
que alguien más se llevara su atención, no quería que viera a nadie mas, él
solamente tenía que estar conmigo, solo conmigo.
- ¿JunSu?... – escuché como JunHo me hablaba, en eso sentí como se acercó
a la cama y me abrazaba - …¿qué pasa hermano?
- JunHo… - lo abracé, tenía años de no hacerlo pero en ese momento
necesitaba de alguien y quien mejor que de mi hermano para eso
- ¿Por qué estas así enano?...
- No… no lo sé
- ¿Cómo no vas a saberlo?, nadie llora así porque si, al menos alguna
razón tienes que tener…
- Es por YooChun
- ¿Le paso algo a tu amigo?
- ¿Escuchas esa música?... – JunHo asintió - …ahora ve por el telescopio y
dime que ves… - mi hermano se levantó e hizo lo que le había dicho, luego se
separó de el y me volteo a ver
- Pues… esta él tocando el piano
- ¿Qué no ves con quien esta?
- Si, con una chica… pero sigo sin entender JunSu…
- Esa canción que esta tocando él me la regalo a mi, dijo que solamente
sería mía y ahora se la esta tocando a esa vieja…
- ¿Y por eso estas así?... – yo solamente asentí levemente mientras hundía
mi rostro en la almohada, después de un rato sentí como un lado de la cama se
hundía bajo un peso y como unos brazos me aprisionaban cariñosamente - …JunSu,
¿esto lo has hablado con el?
- ¿Como lo voy a hablar con él si me acabo de dar cuenta? No me había
dicho nada de que quería tener una novia o ve a saber si ya es su novia…
- ¿Y te molesta el hecho de que él tenga una novia?
- Si… - contesté sinceramente
- ¿Por qué?
- No lo se… tal vez porque ya no me prestará la misma atención que antes
al dedicarle más tiempo a ella
- Tal vez solo es una amiga
- Él no tiene amigas, si la llevó a su casa y más aún le esta tocando en
el piano es por algo… - nos quedamos en silencio un momento mientras mi cuerpo
seguía temblando ligeramente, después de un rato por fin habló
- JunSu, dime exactamente ¿que sientes?
- Algo me oprime en el pecho, tengo mucho coraje y siento como una
ansiedad, quiero agarrar a golpes a esa zorra y me siento por demás triste, esa
era mi canción JunHo… era mi canción… - me giré y me abracé a mi hermano
- Ay JunSu… creo que te pego fuerte
- ¿Qué me pego fuerte?... no entiendo
- Solo quiero decirte que cuentas conmigo hermano, pase lo que pase
siempre estaré de tu lado…
- Gracias JunHo… - lo abracé más fuerte, luego alce mi rostro y lo miré
con una pequeña sonrisa, aunque era triste - …¿tu me ayudarías a golpear a esa
zorra?
- Estas loco enano… - se separó de mi y se levantó para dirigirse a la
puerta - …tengo que salir JunSu, mis papas salieron desde temprano, ¿no importa
si te quedas solo por un rato?
- No, siempre he estado solo… - me gire para no seguir dándole lástima a
mi hermano - …y parece que siempre seguiré estando solo – susurré para mi mismo
Escuché como la puerta era cerrada y como la música había cesado mi tristeza me invadió
una vez más, este era mi destino, siempre estaría solo, nunca iba a poder tener
algo solo para mí, pero si así me tocaba vivir, ¿qué podía yo hacer?
~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~
No se porque estoy haciendo esto, me siento un
traicionero pero mi mente solo puede pensar en él; en el momento que mi
compañera quiso que tocara el piano decidí hacerlo a estar aguantándola, me
senté en el banquillo dispuesto a tocar lo primero que se me ocurriera, hasta
la de los changuitos si era necesario, no tenía ánimos de tocar nada, mi mente
estaba en otro lado, en otra casa; de pronto sentí unas manos que masajeaban
mis hombros mientras me decían “toca para mí” me giré un poco y claramente vi a
JunSu a mis espaldas, cerré mis ojos y comencé a tocar su canción, esa que
solamente era para él, esa que nos unía a los dos, uno como creador y otro como
fuente de inspiración.
Mientras iba tocando la melodía podía sentir como sus
manos iban recorriendo toda mi espalda, dando leves apretones que me estaban
volviendo loco, trataba de no desconcentrarme en lo que hacía, pero casi era
imposible, sin embargo pude resistir y seguí demostrando una vez más por medio
de la canción lo que sentía, lo que le quería decir, en ese momento mi mundo solamente
era él, en mi mente no aparecía nada más que no fuera su voz, su rostro, su
cuerpo, ese que moría por probar.
Ese momento lo sentía mágico y no quería que terminara
nunca, el estar todo el día recordando como fue que llegó a mi vida me estaba
haciendo llegar a mi límite, tenía que
decírselo con palabras, ya no bastaban las indirectas; creo que repetí la
melodía como unas tres veces cuando decidí darlo por terminado, al momento de
tocar la última nota sentí como me agarraban del rostro y unos labios se unían
a los míos, yo mantenía mis ojos aún cerrados pero sabía que se trataba de él,
comencé a corresponder a ese beso; después sus labios fueron bajando hasta mi
cuello besándolo apasionadamente.
- ¡¡Te amo!! – susurré muy quedamente
- Yo también… YooChun hazme el amor… quiero ser tu mujer…
En ese momento abrí los ojos desmesuradamente, ¿mujer?
por fin mi mente regresaba a la realidad, no estaba besando a JunSu, no le
había tocado su canción a él, le había dicho esas palabras de amor a mi
compañera y ahora me sentía morir; me levanté precipitadamente del banquillo
mientras la veía con notoria furia.
- ¿Qué pasa YooChun?
- ¡¡Lárgate!!…
- ¿Pero que estas diciendo?... si estamos a punto de hacer el amor
- En mi vida haría el amor contigo golfa…
- Oye… ¿qué te pasa?... si me acabas de decir que me amabas…
- Jamás podría decir que te amo a ti, para tu suerte estaba pensando en la
persona que realmente amo, pero gracias a tu odiosa y fastidiosa voz pude salir
del mutismo en el que estaba… así que por favor, vete por las buenas YooNa
- No me iré a ningún lado…
- Tú lo quisiste…
La agarré del brazo sin reparo alguno, me importaba
muy poco si se trataba de una mujer, esa clase de chicas no valían la pena para
nada; la llevé arrastrando hasta la puerta tratando de no escuchar sus insultos
ni sus palabrerías, agarré el picaporte y abrí la puerta echándola literalmente
de la casa, estaba por reclamarme algo pero le cerré la puerta en las narices;
caminé hasta la sala y me senté un momento echando mi cabeza hacia atrás, no
podía creer hasta que punto mi mente me jugaba tretas que me podían haber costado
muy caro, en eso escucho como el teléfono comienza a sonar por lo que me
levantó y lo contesto.
- Diga…
- YooChun… soy JunHo el hermano
de JunSu… - mi cuerpo se tensó, nunca me había hablado por
teléfono y creí lo peor
- ¿Le paso algo?... ¿JunSu esta bien?
- No pasó nada, al menos no en el
sentido que crees
- ¿A que te refieres?
- Necesitas venir a hablar con
él, esta muy decaído y tú eres el único que puedes ayudarlo…
- ¿Qué paso?
- Solo tú podrás saber que ocurre
ya que ni él mismo lo sabe, o al menos no se a dado cuenta
- No entiendo…
- YooChun… ¿qué sientes por mi
hermano? – su pregunta me descolocó totalmente, ¿acaso el
sabía algo?
- Yo… lo quiero mucho…
- ¿Al grado de hacerlo feliz por
siempre? – sin duda él sabía algo, no se de que forma se dio
cuenta, pero ya no tenía caso seguir ocultando algo que ni yo mismo quería que
se ocultara
- Más que eso…
- Bien, entonces creo que no
estaba en ningún error… saldré en este momento a hacer unas cosas que necesito,
dejaré la puerta de la entrada abierta, sube a su recámara y por favor… se
sincero con él, está confundido pero se que tu lo ayudarás a que se de cuenta
de la realidad… nos vemos
Sin más colgó, yo regresé el teléfono a su lugar
mientras mi cabeza no asimilaba varias cosas, no sabía realmente que pasaba en
ese momento, solo tenía en la cabeza el hecho de que MI JunSu estaba mal y me
necesitaba; agarré las llaves de mi casa y me dispuse a salir, cuando lo hacía
vi como JunHo salía de la suya y antes de que se alejara me miró regalándome
una sonrisa la cual yo respondí de la misma forma, me acerque a la puerta de la
casa vecina y sin esperar más tiempo entré dispuesto a ver que le sucedía a mi
razón de ser.
~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~
Traté de dormir pero me fue imposible, no era justo
que la vida me tratara de esta forma, ¿por qué me premiaba dándome a la única
persona que me comprendía y de buenas a primeras me la volvía a quitar?; no
quería saber nada de nadie, ya no me importaba nada, una sonrisa apareció en mi
rostro, estaba siendo egoísta ya que lo más seguro es que él estuviera siendo
feliz con esa chica y yo tenía que estarlo porque era mi amigo, sin embargo eso
no era cierto, su felicidad con ella no me hacía feliz, me hacía sentir
miserable y eso era algo que aún no comprendía.
Escucho como la puerta se abre, lo más seguro es que
fuera JunHo quien venía a ver como estaba, no tuve ganas ni de voltear, mejor
que creyera que estaba dormido, ahora escucho como la puerta se cierra, suelto
un suspiro mientras mi ánimo sigue decayendo, ¿por qué no me había dicho nada
de ella?
- ¿Por qué YooChun? – susurré
- ¿Por qué que? – me senté en la cama apresuradamente mientras me giraba,
YooChun estaba parado al pie de mi cama mientras me observaba
- ¿Qué… que haces aquí?
- ¿Así me recibes ahora?... – giré mi rostro hacía un lado mientras
fruncía un poco el entrecejo - …veo que estas enojado conmigo ¿puedo saber el
motivo?
- ¿Hay algún motivo por el cual tenga que estar enojado contigo?
- No se, dímelo tú…
- Pues si tú conciencia esta limpia entonces no te preocupes, ahora por
favor déjame solo… - me levanto de la cama y me dirijo hacía la ventana, esa
que me mostró que en verdad no era mi amigo como decía, pero antes de que
llegara me detuvo del brazo poniéndome delante de él, yo baje el rostro, no quería
verlo a los ojos porque sabía que en ese momento comenzaría a llorar
- Carajo JunSu, ¿se puede saber que demonios te pasa?
- Ya te dije… que no es nada… - mis sollozos comenzaron a escucharse, no
quería que me tocara, no quería sentirlo cerca porque más miserable me sentía
yo; puso su mano en mi mentón y alzo mi rostro haciendo que mis ojos miraran los
suyos, su expresión era de miedo
- Si no fuera nada esos ojitos no estarían rojos… dime por favor, ¿acaso
no somos amigos?
- Eso creía…
- ¿Y porque piensas que ya no somos amigos?
- Porque me mentiste… porque no confiaste en mi…
- ¿A que te refieres?
- Dijiste… que esa canción solo iba a ser mía, sin embargo se la tocaste a
ella… - pude ver como volteo hacía la ventana y divisó el telescopio, bajó su
rostro un momento cerrando los ojos fuertemente, eso me dio muy mala espina;
luego levantó de nuevo la vista enfocándola en mis ojos
- No es lo que tu crees… todo tiene una explicación…
- ¿Por qué lo hiciste YooChun?
- Ella es una compañera del colegio, íbamos a hacer un trabajo juntos pero
insistió en que tocara el piano, cuando estaba delante de él, lo único que
tenía en la mente era… tu canción… te juro que me olvide por completo que ella
estaba ahí, solo quería interpretarla una vez más, pero jamás pensé en ella…
luego cuando nos besamos yo estaba seguro que era…
- ¿Se… se besaron? – lo interrumpí, mis manos estaban en puño apretándose
muy fuerte a los lados de mi cuerpo, podía sentir claramente como mi labio
inferior comenzaba a temblar levemente mientras mis ojos se iban empañando
- S…Si… pero no porque yo quisiera
- ¡¡Suéltame!!... – lo empuje, no quería tenerlo cerca ¿por que me estaba
sintiendo así? ¿por qué? - …no se que haces aquí, deberías irte con tu novia
que de seguro te esta esperando… a mi déjame solo… total, solo somos amigos
desde hace poco, creo que ella te entenderá más que yo
- ¡¡No es mi novia maldita sea!!... fue un estúpido error…
- ¡¡Error fue el haberte creído que serías mi amigo!!… pero ya no te
preocupes, ve con ella y se feliz…
- JunSu escúchame… - me sujetó de nueva cuenta, traté de zafarme pero me
era muy difícil, no tenía fuerzas por tal motivo deje de forcejear - …ella me
beso, yo le respondí en ese momento porque creí que era otra persona… – al
escuchar eso voltee a verlo, ¿así que había otra persona? - …mi mente me jugo
chueco y me hizo imaginar a la única persona con la cual yo quiero estar por
siempre…
- ¿Y me lo pensabas contar en algún momento?... creo que los amigos para
eso están…
- Si, ¿recuerdas que te había dicho que necesitaba decirte algo?... –
asentí levemente - …pues era eso, te pensaba decir quien es esa persona
- Y si tienes a alguien especial ¿porque te besaste con esa chica?
- Porque en mi mente solamente estaba a quien en verdad amo… y te juro que
me arrepiento de haber sido un tonto…
- ¿Y mi canción?... ¿Por qué se la tocaste a ella?
- Por la misma razón, pensaba en esa persona y soñaba con estar una vez
más ahí dedicándole la más hermosa de mis canciones… - ladeé un poco mi cabeza
tratando de asimilar lo último dicho ¿no que esa canción era mía?
- Pero si esa canción me la dedicaste a mi… eso significa que pensabas en…
- Exactamente… no creí que te demoraras tanto en descubrirlo, creo que
tanta computadora te mató algunas neuronas…
No pude asimilar nada más ya que en ese momento sus
labios tocaron los míos, tenía mis ojos abiertos de par en par mientras su boca
comenzaba a acariciar la mía de forma sutil, aprisionando mis labios entre los
suyos, la sensación de su boca sobre la mía era deliciosa, este era mi primer
beso y lo quería disfrutar por lo tanto comencé a cerrar mis ojos dejándome
llevar por el momento.
Después de unos minuto o al menos así me pareció, el
se alejó un poco de mi mientras abría mis ojos, su mirada era nerviosa y no
despegaba la vista para nada de mi rostro, yo me sentía arder por todo el
cuerpo, sus labios eran dulces y con solo un momento ya me había vuelto adicto
a ellos.
- Chunnie… ¿quiere decir que tu…?
- ¡¡Te amo JunSu!!... no me preguntes como pasó porque ni yo lo se, solo
estoy conciente que sin ti me muero… perdóname si no te lo había dicho antes
pero quería estar totalmente seguro de todo, luego traté de darte pistas pero
al parecer no las entendías… discúlpame por lo de hace rato, en serio estaba
fuera de mi, nada me duele más en este mundo que verte triste y peor si se que
es por mi culpa… perdóname JunSu… - mi mente trataba de asimilar lo dicho por
YooChun, un montón de sentimientos comenzaron a revolucionar en mi interior
como acomodándose para darme una idea clara de todo; una sonrisa se asomó de
mis labios mientras tomaba con mis manos su rostro
- Ahora entiendo…
- ¿Qué… que entiendes?
- Que soy un idiota… pero soy TU idiota…
- Por…
No lo dejé terminar de hablar ya que en ese momento lo
comencé a besar de forma hambrienta, solo quería sentir su boca sobre la mía
sin importarme nada más, lo amaba y había sido un tonto al no darme cuenta de
eso antes; pasé mis brazos alrededor de su cuello mientras el me abrazaba por
la cintura, quería estar siempre así si era posible, porque ahora descubría un
nuevo sentimiento y que mejor que con él para disfrutarlo.
~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~
Nos separamos ya que la falta de aire nos lo exigía,
recargué mi frente contra la suya mientras recuperábamos el oxígeno perdido, me
había besado él y eso alegró mi corazón de una manera desorbitante; cuando abrí
los ojos pude ver como estaba sonrojado, retire sus lentes y los coloqué a un
lado, siempre me habían gustado sus ojos y más admirarlos sin esas gafas que en
ocasiones ocultaban su belleza.
- Chunnie… te amo…
- Y me haces muy feliz al decirme eso… yo también te amo JunSu…
Nos volvimos a besar mientras nos íbamos acercando a
la cama, cuando topamos con ella fui recostándolo lentamente pero sin
separarnos un segundo, quería sentirlo cerca de mi todo el tiempo; comencé a
acariciar sus brazos lo cuales me tenían preso y rendido ante sus besos, dejé
por un momento su boca para dedicarme a su cuello mientras escuchaba como leves
gemidos salían de ella; quería seguir avanzando pero temía que se fuera a
asustar, nunca había estado con nadie y
no quería echar a perder ese momento.
- JunSu… si sigo así no podré detenerme…
- No quiero que te detengas
- ¿Estas seguro?
- Chunnie… hazme el amor… hazme sentir que realmente tengo algo que es
mío… que le importo en su totalidad a alguien… por favor…
- Siempre… siempre seré solamente tuyo…
Reanude de nueva cuenta mis besos sobre su cuerpo
mientras mis manos iban despojando toda la ropa que encontraba a su paso, su
piel era perfecta, mucho mejor que cualquiera que en el pasado pude haber
probado, él pareció querer participar de igual manera ya que sentí como sus
manos comenzaban a hacer lo mismo que las mías hacían.
Cuando estuvimos completamente desnudos cada uno
admiro el cuerpo del otro, era sublime lo que yo tenía enfrente, añoraba este
momento de una forma increíble y agradecía a quien estuviera en las alturas por
permitirme vivir un momento así, por fin el saber lo que era estar con alguien
a quien de verdad amas.
JunSu comenzó a besar mi pecho provocando en mi
sensaciones placenteras que iban más allá de lo inimaginable, prácticamente nos
dedicamos un buen rato en conocer a la perfección nuestros cuerpos y saber que
parte era la indicada para hacernos perder el control; cuando nos sentimos por
demás excitados me coloqué sobre JunSu mientras nos comenzamos a besar una vez
más, lo comencé a preparar y notaba como lágrimas caían de sus ojos por el
dolor, traté de detenerme pero él me lo impidió por lo tanto continué en mi
labor.
Cuando por fin estaba listo me posicioné totalmente
sobre él y comencé a entrar en su cuerpo lentamente, podía sentir como era
totalmente virgen y aunque eso nunca lo dude, me llenaba de felicidad puesto
que solamente era mío y de nadie más; cuando entre en su totalidad me detuve un
momento para que se acostumbrara mientras nos seguíamos besando, una vez que él
me lo indicó comencé a moverme en su interior, el placer era infinito, casi
podía jurar que veía las estrellas y alcanzaba el cielo mismo.
El sonido de sus gemidos junto con mi nombre era el
estímulo más grande que jamás había sentido, yo no me reprimí tampoco y con
cada embestida iba impreso todo el amor que sentía por él, decir su nombre era
como un pecado y yo estaba gustoso de ser el pecador que me condenaría
eternamente al castigo de su cuerpo; el punto cumbre de ambos llegó al mismo
tiempo, haciendo que soltáramos toda la pasión que nos profesábamos para
después caer rendidos a un descanso que merecíamos, pero siempre uno al lado
del otro.
- Muchas gracias Chunnie… fue el mejor momento de mi vida…
- Gracias a ti Su por permitirme conocerte, gracias por ser tan curioso y
lo más importante… gracias por permitirme amarte…
Nos quedamos un rato abrazados disfrutándonos
mutuamente, sabíamos que de ahora en adelante todo iba a cambiar para ambos, ya
no nos importarían las demás personas porque ahora nos teníamos los dos.
- Oye Chunnie ¿y seguirás haciendo canciones para mí?
- Cada vez que me lo pidas…
- ¿Recuerdas los poemas que querías conseguir?... – asentí - …pues cuando
te deje levantarte de la cama que creo que será dentro de un buen rato, quiero
que vayas a mi computadora y abras la carpeta que esta a un lado del monitor… -
me recargue sobre mi codo mientras lo miraba
- ¿No me digas que me los conseguiste?
- Mi computadora es genial, ella me da todo lo que le pido…
- ¿Entonces quieres más a tu computadora que a mí? – hizo una mueca de
estarlo pensando
- Lo siento… ella lego primero…
- Tendré que hacer algo al respecto…
- Jajajaja no seas celoso Chunnie…
- Mira quien habla de celos… hace unos minutos alguien era el celoso
número uno…
- No me lo recuerdes o tendré que castigarte…
- ¿Y de que forma lo harás?
- ¿En verdad quieres saberlo?
Debía admitir que su castigo fue el más delicioso que
nadie pudiera tener, pero estaba seguro que de ahora en adelante me portaría
mal para recibirlos cuantas veces fuera necesario.
~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~
Después de ese día nos hicimos novios, nuestras familias lo aceptaron
aunque creímos que no sería tan fácil, YooChun ha sido el mejor novio que nadie
pudiera tener aunque sigue con su carácter volátil, pero ahora se muy bien como
calmarlo; en alguna ocasión volví a ver a la tipa esa llamada YooNa que se
había atrevido a aprovecharse de mi Chunnie, mientras él estaba con ella
haciendo un trabajo, claro conmigo presente, digamos que sucedió un pequeño accidente,
realmente nunca imaginé como se vería una persona al caer de una escalera y
menos como era posible que por dicha acción los dientes pidieran zafarse, pero
bueno, cosas que pasan en la vida; lo único que si tengo claro ahora es que la
felicidad existe y yo la encontré en el momento que una música inundo mis sentidos y la experimente en el momento
que superé mi timidez, porque a partir
de ese momento dejé de estar SOLO…
~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~o~~~
~~FIN~~



1 comentarios :
Fue tan perfecto dios eres una de mis escritoras favoritas .. kisiera decir que la numero uno .. pero esa es felina de yoosu no tengoku.... pero en serio e encantan tus fics.... sigue asiii.. <3
Me encantaria leer uno con lo del juego del pocky game del member ship week 2015 ..lo has visto? .. si si me encantarian pedirte unorelacionado con eso.... pleaseeee.... <3 aun k sea un drabble .. no importa pero algooooo.. :3
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