viernes, 24 de julio de 2015

ChangMin

ChangMin

Referencia – Capítulo: SO I…

ChangMin llegó a su casa, apenas iba pasando por el umbral de esta y parecía zoombie acabado de levantarse de la tumba, no dejaba ni un segundo de tocarse los labios, realmente esa sensación que tuvo hace apenas unos minutos cuando los labios de Jae tocaron los suyos lo habían elevado a las nubes, no podía dejar de sonreír como tonto y lo más extraño, se le había quitado por completo el hambre. Subió a su habitación y se puso enfrente a la computadora, no sabía el porque pero ahora más que nunca tenía ganas de ver uno de esos videos que tenía escondidos en su máquina, después de un largo rato viendo videos es que decidió que era hora de dormir, se sentía emocionado de pronto, aunque rápidamente a la mente le vino la imagen de YunHo, para que engañarse, Jae estaba enamorado de él y fuese como fuese nunca se fijaría en él, ya era mucho que el cielo le hubiera regalado al menos la posibilidad de sentir sus labios sobre los de él.

Su hambre regresó de momento, había estado tan ensimismado en sus recuerdos que por poco y se lo cree, pero lamentablemente la realidad es muy cruel muchas veces y nos hace darnos cuenta que ella es la que existe y no las fantasías; soltando un bufido es que decidió ir a cenar algo, no lo podía evitar, la comida siempre sería su fiel amiga. Después de cenar sustanciosamente como su cuerpo lo pedía, se fue a dormir, ya mañana sería otro día en el cual al menos podía estar cerca del pelinegro.

Una musiquita se escuchaba a lo lejos, abrió sus ojos como pudo ya que realmente se sentía muy adormilado, comenzó a reconocer esa musiquita como la de su celular, con bastante pereza alzó su mano y rebuscó el aparato en su buró encontrándolo después de tirar unas cuantas cosas de el. Sin ver de quien se trataba contestó el teléfono llevándose una sorpresa.

-          Mmmm…
-          ¿ChangMin?
-          Jae… ¿eres tú? – se despertó al momento, su amigo se escuchaba raro, como hablando muy quedamente
-          Si… oye necesito hablar contigo… – el alto levantó la vista a su reloj
-          Son las seis de la mañana… ¿no puede esperar a la hora que vaya por ti?
-          Es que de hecho es sobre eso… ¿podrías venir más temprano por mi? – el otro se talló los ojos meditándolo un momento
-          ¿A que hora quieres que pase?
-          A las siete… te estaré esperando afuera de mi casa
-          ¿Ocurre algo malo?
-          Pues… más o  menos pero no te preocupes, solo que necesito tener tiempo antes de entrar al colegio… – ChangMin lo pensó un segundo, pero nunca podía negarle nada a su amigo
-          De acuerdo, a las siete estaré ahí…
-          Perfecto… entonces te veo más tarde… adiós – el pelinegro cortó la comunicación dejando algo extrañado al otro, de veras que cada día estaba más loco y él más por seguirle sus locuras

Quiso volver a dormir un rato más pero eso fue imposible, tenía un hambre desorbitante, jamás se había despertado con tanto apetito y eso que si había cenado la noche anterior, de seguro la cocinera ya estaba de pie, así que decidió bajar a ver que se podía robar del refrigerador o con mucha suerte que le prepararan algo, aunque no le gustaba depender de los demás y menos usar a las personas de empleados, esta vez se sentía con mucha pereza.

Como fue, bajó y se encontró a la señora ya arreglando la cocina para que sus jefes cuando bajaran a desayunar tuvieran todo listo, esta vio como ChangMin ya estaba de pie muy temprano, siempre le había caído muy bien ese chico y lo consentía a morir con sus platillos; esa mañana no fue la excepción ya que en cuestión de minutos tuvo enfrente de él una montaña de hot cakes con mucha miel como a él le gustaba. La cocinera vio como este se engullía todo, aunque parecía extraño de notar, había caído en cuenta que ChangMin últimamente comía mucho más.

-          Joven, su apetito esta muy fuerte últimamente… eso es bueno
-          Gracias Ji… pero siento que como igual que siempre, lo que pasa es que te ha tocado últimamente servirme cuando hacía un buen tiempo que no lo hacías, pero eso es todo…
-          No lo creo… aunque yo no le sirva llevo muchos años con su familia y se como come, y créame que ahora lo esta haciendo más
-          La edad a lo mejor…
-          Puede ser… o ¿el amor? – en ese momento ChangMin se atragantó con el vaso de jugo que estaba tomando, después de toser un par de veces y ser golpeado suavemente en la espalda por la cocinera es que pudo hablar
-          Que cosas dices Ji… además cuando uno esta enamorado se come menos, no al revés…
-          Eso dicen, pero yo creo que es todo lo contrario… el hambre es un claro indicio de ansiedad y siendo usted tan comelón en lugar de hacerlo menos a crecido – ChangMin la vio expectante, ¿tendría razón?... lo que era un hecho es que si le gustaba alguien, así que posiblemente fuera verdad; el alto ya no dijo nada lo que provocó una sonrisa de la mujer
-          Veo que no me equivoco, que emoción…  mi niño esta enamorado… - la cocinera comenzó a palmear sus manos en señal de felicidad, ChangMin solo sonrió de medio lado aunque eso era verdad la realidad es que no era correspondido, así que al momento quito la sonrisa agachando un poco el rostro - ¿qué pasa joven?
-          Nada… es que la persona que me gusta siente algo por otra y pues ese no soy yo…
-          Aahhh… eso es malo, pero ánimo joven usted siempre sonría para que esa persona este feliz de estar a su lado y así se de cuenta de cuanto vale y se enamore de usted
-          Lo haces sonar tan fácil Ji, pero no creo que eso funcione…
-          Vera que sí y ni no es así, es que esa persona no era para usted, recuerde que hay muchos peces en el mar…
-          Pues si, tienes razón me conformo por ahora en estar cerca de esa persona…
-          Usted échele ganas y vera que la recompensa llegará algún día y lo más importante, no deje de comer que yo me esmero mucho preparando cosas ricas para que las disfrute – el último comentario hizo reír a ChangMin, esa mujer siempre le había caído muy bien y la quería como si fuera alguien más de su familia
-          Gracias Ji… - se puso de pie - …estuvo delicioso, ahora me tengo que arreglar que se me hace tarde…
-          Pero si es muy temprano aún…
-          Si, pero tengo que hacer algo antes de llegar al colegio… hasta más tarde Ji y gracias de nuevo…
-          De nada joven, que tenga lindo día…

ChangMin iba subiendo de nuevo a su recámara para cambiarse, ¿de verdad se le notaba mucho cambio por lo que ahora sentía?, tendría que trabajar mucho sobre eso, si alguien se daba cuenta, en especial JaeJoong, estaría en problemas y es lo que menos quería en ese momento, aunque recordó a las hermanas de Jae, estas lo vieron muy extraño el día anterior, a lo mejor habían notado algo en él sobre lo que sentía por su hermano. En ese momento el alto paró en seco abriendo mucho lo ojos, ¿qué tal si Jae quería hablar con él sobre eso¿ ¿qué tal si las hermanas le dijeron algo de lo que ellas parecían habían notado y ahora le preguntaba directamente sobre eso? no no no no… eso no podía pasar, si era eso y el pelinegro le preguntaba no podría mentirle y tendría que confesar todo ¿y si al saber eso ya no quería ser su amigo?. Ahora si que el alto estaba preocupado, ahora más que nunca quería saber el motivo por el cual Jae lo había citado tan temprano y por tal motivo, se apresuró a cambiarse para salir a tiempo para llegar por su amigo.

Como en casi todo lo que hacía ChangMin, llegó a las siete en punto por Jae el cual misteriosamente ya se encontraba fuera de su casa, cosa extraña ya que siempre tenía que esperar a que estuviera listo; el pelinegro al ver llegar el auto de su amigo se acercó apresurado a este y se subió, tenía el semblante algo serio aunque lo disimulaba con una sonrisa; el alto iba a preguntar que ocurría, la curiosidad aunque no era común en él, esta vez lo estaba matando, pero el pelinegro simplemente le dijo que arrancaran y este lo hizo al instante. ChangMin iba rumbo al colegio pero Jae al notarlo le dijo que desviaran un poco aunque no muy lejos del colegio, en todo el camino el pelinegro no dijo palabra alguna y esto fue hasta que este le dijo que se estacionara, una vez que el alto acato la orden es que se giró para saber de una buena vez que ocurría.

-          Jae… me estas asustando ¿por qué estas tan misterioso? – el otro solo miraba sus manos sin responder, el alto iba a volver a hacer la pregunta pero el otro por fin habló
-          Casi no pude dormir en la noche… una cosa me tenía dando vueltas en la cabeza…
-          ¿y que cosa es? – preguntó algo temeroso
-          Creo que me he dado cuenta de algo que antes no había notado y con lo que vimos e hicimos ayer por fin pude ver la verdad… - ChangMin trago duro, ¿sería cierto lo que pensó en su casa?
-          ¿De… de que te diste cuenta? – JaeJoong lo vio directamente a los ojos con un poco de vergüenza, ChangMin estaba comenzando a sudar frío si lo que había pensado era cierto, juraba que se pondría a llorar en ese momento; el pelinegro movió los labios como queriendo hablar pero se arrepintió al instante volteando el rostro a un lado, ChangMin se ponía más nervioso cada vez, si lo que pensaba era cierto mejor saberlo de una vez a seguir con esa angustia, así que tomó de los brazos a su amigo y lo hizo verlo directamente a los ojos – por Dios Jae habla de una vez… ¿de que te diste cuenta?
-          Creo… creo que tu lo sabes bien Min… - ahora si el mundo se le estaba viniendo abajo, casi sentía salírsele las lágrimas
-          ¿Qué es lo que se?
-          Me da mucha pena Min, en verdad que me tiene muy mal esto que me acabo de enterar, nunca creí que pasara esto, solo lo veía en los dramas o las películas, pero jamás creí estar en ese caso… - ChangMin se sentía destrozado, estar en un triangulo amoroso  no era de todos los días y menos si se trataban de tres hombres, pero estaba conciente de que si su amigo ya no quería saber nada de él lo entendería aunque le doliera el alma, ya para que estar callados, mejor que lo escuchara de su propia boca
-          Por favor ya no sigas… mira Jae… te puedo explicar todo… - el pelinegro lo volteó a ver apresurado
-          ¿Entonces si lo notaste?
-          La verdad es que yo… - en eso se interrumpió cuando escuchó lo que el otro decía - ¿Noté?... ¿de que estas hablando?
-          Pues de mi problema ChangMin… dijiste que me explicarías, eso quiere decir que si lo notaste… - el alto ahora si que estaba confundido
-          Emmm… mejor quiero escucharlo por ti mismo, antes de dar una opinión… - Jae bajó el rostro y respiró prifundo, luego volteó a ver a su amigo de nuevo y se acercó un poco a el susurrándole cerca del oído
-          Es que descubrí que… soy frígido… - si no era porque estaba sentado juraría que ya estaría en el pìso
-          ¿QUE TU QUE?
-          ¿Por qué siempre tienes que ser tan escandaloso cuando te digo algo?... siempre haces lo mismo…
-          Perdón, perdón… pero ¿te das cuenta lo que acabas de decir?
-          Claro que si, por eso mismo quería platicarlo contigo, tu tuviste que darte cuenta… por algo no pude hacerlo con YunHo… ayer cuando vi los videos pues… si se siente algo raro, pero no me excité… cuando hicimos las poses y eso, tú te excitaste, pero yo no… eso quiere decir que soy frígido T_T… - ChangMin no sabía ni que decir o pensar en ese momento, el corazón por poco se le sale y lo peor, por poco y el solito confiesa lo que sentía por su amigo; vio como este estaba todo rojo por la vergüenza
-          Jae, no creo que seas frígido, solo que pues a lo mejor la situación o tal vez…
-          ¡¡AYUDAME!! – interrumpió con un grito
-          ¿Qué?
-          Ayúdame por favor Min…
-          Mira Jae… ya te ayude ayer a ver lo que querías y eso, no puedo ayudarte con esto, si llega a ser cierto, eso pues no se como podrías quitártelo, a lo mejor con un psicólogo…
-          No… si hay forma…
-          ¿Y cual es?
-          Pues…

En eso Jae se aventó prácticamente a ChangMin uniendo sus labios con los del alto haciendo que este se fuera para atrás con el otro encima por el impacto; ChangMin tenía los ojos muy abiertos ¿qué se suponía estaba haciendo Jae? el mencionado tenía los ojos cerrados moviendo sus labios sobre los inmóviles de su amigo, cuando se dio cuenta los abrió y se separó de este.

-          Lo siento… pero esta es la única forma… - el otro estaba petrificado, pero como pudo articulo unas palabras
-          ¿Da… dándome un beso es la forma?
-          No… haciendo que me toques es la forma… - que alguien lo pellizcara si era posible, no sabía en que momento había muerto y estaba en la gloria misma, pero mejor era cerciorarse, conocía las locuras de su amigo y de seguro esta era una de ellas
-          Definitivamente no lo creo Jae… ayer pasó algo similar y pues… vimos que no era la forma…
-          Ayer fue ayer… ayer no me daba cuenta de mi problema y así nunca podré estar con YunHo – ahora si le quedaba claro que no había muerto y si lo había hecho, era lógico que estaba en el infierno
-          Realmente no creo que seas frígido, no seas paranoico Jae…
-          Bien… pues demuéstramelo… – dijo el pelinegro agarrando la mano de ChangMin y poniéndola sobre su miembro, el otro no daba crédito, el día anterior había pasado algo similar, pero esta vez su mano estaba sobre el miembro de Jae; el alto alzó su mirada y vio la decidida de su amigo
-          Jae… ¿no estas hablando en serio verdad?... – el otro seguía viéndolo fijo, así que decidió usar lo que mas detestaba pero así lo haría entrar en razón - …¿qué diría YunHo si se enterara que te andas toqueteando conmigo?
-          No lo va a saber… prefiero mil veces hacer esto a que llegue el día que me decida y que no vaya a poder o a sentir nada solo por que soy un frígido – la forma de decirlo tan decidido transmitió algo a ChangMin; si lo pensaba fríamente el destino le estaba sirviendo la mesa en charola de plata ¿por qué si la vida le regalaba eso lo iba a despreciar?, pero luego su conciencia le decía que eso sería sacarle provecho al ¿trauma? de su amigo; pero a últimas, nadie lo iba a saber, solo su conciencia y el mismo, además desde el día anterior con tanta cosa andaba medio calentón, así que esta vez no haría caso a su conciencia y que ganara la carne que era débil, ya luego se arrepentiría pero lo bailado nadie se lo quitaba; así que decidido miró de igual forma a su amigo
-          De acuerdo… ¿qué quieres que haga? – el otro sonrió un poco en agradecimiento
-          Bésame…

Y como si se tratara de un genio de la lámpara, sus deseos fueron concedidos al instante, esta vez fue ChangMin quien se acercó al rostro de su amigo un poco dudoso pero realmente feliz, por fin sus labios tocaron los del otro recordando ahora si con calma el día anterior en el cual sus labios se rozaron y la sensación que tuvo, este sin duda era mil veces mejor y más cuando sintió como los labios de Jae comenzaban a corresponder el que hace solo unos segundos había comenzado solo como un roce.

Instintivamente subió sus manos hasta el rostro del pelinegro acariciando con sus pulgares las mejillas del otro haciendo que este disfrutara de dicha caricia; por su parte Jae cerraba fuertemente sus ojos mientras saboreaba los labios de ChangMin, estuvieron así por unos minutos hasta que sintieron que era suficiente, con un poco de renuencia por parte del alto y un gran resoplido por parte del pelinegro se acomodaron de nueva cuenta en sus asientos, ninguno dijo nada, tenían su vista al frente y así fue hasta que ChangMin habló.

-          Y… ¿cómo te sientes?
-          Pues… la verdad besas muy rico… – el alto se sonrojó enormemente tanto por el halago dicho como por quien lo había dicho - …no se como decirlo, pero realmente me gusto
-          Me… me da gusto… espero que con esto te haya podido ayudar en algo…
-          Pero aún no terminamos… - ChangMin volteó a ver a su amigo expectante
-          ¿Cómo que aún no terminamos? – el alto vio como Jae comenzaba a desabrochar su pantalón, esto realmente estaba poniendo muy nervioso a ChangMin - ¿qué estas haciendo? – el otro no contestó solo tomó de nueva cuenta la mano de su amigo y la puso en su entrepierna pero esta vez por debajo de la ropa haciendo que el otro sintiera el miembro de su amigo tal cual era; sintió que el aire se le iba pero no pudo articular palabra alguna
-          Por… por favor – dijo algo ruborizado el pelinegro, aunque sus acciones parecían que lo que menos sentía era vergüenza; el alto cerró por un momento los ojos y como sus deseos lo mandaban comenzó a acariciar el miembro de su amigo el cual con cada toque se iba irguiendo más y más mientras este soltaba unos cuantos gemidos haciendo su cabeza hacía atrás y recargándola en el respaldo del asiento
-          ¿Te gusta así? – se atrevió a decir ya que su mente se preguntaba eso mismo
-          Mmmm… s… si…

ChangMin comenzó a mover su mano cada vez más rápido, era la primera vez que hacia esto, obviamente quitando el hecho de que a veces se lo hacía a él mismo, pero sin duda esto era mucho mejor que autosatisfacerse, escuchar los gemidos que emitía el otro era genial y saber que él los provocaba era aún mejor; JaeJoong se inclinó a su izquierda y jaló al alto hacía él besándolo con mucha pasión mientras el otro seguía dándole placer a su amigo, mientras se besaban Jae seguía soltando leves gemidos que eran acallados por los besos de ChangMin haciendo del momento por demás sensual.

Bastaron unos minutos más para que Jae se viniera en la mano de ChangMin separándose al momento del otro para soltar un fuerte gemido que indicaba que el momento había sido excelente, el alto retiró su mano del miembro del otro la cual estaba cubierta con la semilla del pelinegro, este al ver el estado en que se encontraba su mano decidió agarrar papel que tenía en su guantera pero Jae lo detuvo llevándose la mano de su amigo a sus labios probando su propia esencia, el otro al ver esta acción no pudo evitar gemir un poco, la lengua de su amigo recorría su mano y eso lo estaba poniendo a mil; Jae volteó a ver al alto y con un dedo retiró un poco del semen que aún quedaba en la mano acercándolo a los labios del otro el cual entendió el mensaje al momento y probó de ese néctar que le era regalado, cuando la mano fue completamente limpiada regresaron a sus posiciones originales pero sin dejar de verse a los ojos.

-          Pues… me parece que no soy frígido como yo creía…
-          No... creo que no lo eres – ChangMin se sintió por demás excitado, todo lo vivido hace unos momentos era lo más cercano a sus fantasías que aunque no era en su totalidad una de ellas, al menos si se le acercaba bastante o eso creyó hasta que vio como Jae miraba hacia abajo
-          Veo que tu tampoco lo eres… déjame ayudarte

Sin decir agua va, Jae se agacho quedando su rostro delante de los pantalones de ChangMin el cual mostraban un gran bulto, con mucha sutileza bajo el zipper de estos y con su mano sacó el miembro de su amigo revelando su virilidad a su máximo esplendor.

-          Min… en verdad que es enorme, no digas que lo dije, pero es mucho más grande que el de YunHo – ese comentario hizo sonreír al otro, que aunque sabía la realidad de la situación, eso era bueno saberlo

Sin esperar más ni decir una palabra más, el pelinegro comenzó a lamer la virilidad de su amigo haciendo que este cerrara los ojos con fuerza, esto sin duda si era igualito a sus fantasías que jamás creyó que las realizaría; Jae seguía pasando su lengua por toda la extensión del miembro de ChangMin hasta que lo introdujo totalmente a su boca comenzando con succiones que mandaban toques eléctricos al vientre del más alto, un sonoro gemido fue exhalado del pecho de ChangMin cuando el otro comenzó a hacer eso provocando que este se sintiera en el paraíso mismo.

Los movimientos de Jae iban incrementándose, cada vez las succiones eran más fuertes y rápidas al mismo tiempo que disminuían para hacer más placentera la sensación; el alto en su poca cordura que tenía en ese momento se preguntaba como es que su amigo decía que no sabía nada y que era malo y demás cosas si lo hacia deliciosamente, sin duda más envidiaba a YunHo, aunque si lo analizaba mejor, él no estaba recibiendo esas atenciones en ese momento, así que el que tendría que envidiarlo sería él, sonrió ante su pensamiento al mismo tiempo que sintió un fuerte espasmo que provocó que se viniera en la boca del otro el cual no se retiró hasta que toda su esencia no fue depositada en ella.

JaeJoong se levantó al momento que tragaba todo lo que había sido recibido quitándose un poco que salía de la comisura de sus labios y chupando su dedo para dejar limpia toda esa zona; después de eso sonrió a su amigo el cual apenas abría los ojos pues lo que sintió fue realmente grandioso y tenía que recuperarse poco a poco; este volteó a ver al pelinegro y sonriéndole es que acarició su mejilla.

-          Ahora… ¿ahora si te sientes convencido?
-          Si, veo que si puedo sentir y que puedo hacer sentir bien a otra persona, muchas gracias Min, no se que hubiera hecho sin ti…
-          Entonces, ¿ya te sientes listo para estar con YunHo? – esa pregunta era la maldita realidad, pero era un hecho que lo que había pasado no significaba nada, al menos no para el pelinegro, aunque para él había sido la vida misma
-          Si, ahora solo es cuestión de esperar a que pase un poco de tiempo para que pueda entrar en acción, realmente ya me siento listo
-          Me da mucho gusto – mintió, la realidad es que por él seguiría ayudándolo hasta que perfeccionara, aunque era un hecho que eso ya lo traía innato
-          Gracias… ahora si vámonos al colegio que se hace tarde… – ChangMin acomodó su ropa al igual que el otro y cuando estaba a punto de arrancar la mano de Jae se posó sobre la de ChangMin que tenía en las velocidades, este volteó a verlo - …una cosa antes Min, por favor que YunHo no se vaya a enterar de esto, me hubiera gustado probar lo de las pociones que vimos ayer, pero creo que con esto es suficiente…
-          Si, no te preocupes Jae, aquí no a pasado nada – dijo con una sonrisa, pero para él siempre iba a estar presente ese momento; sin más que agregar arrancaron rumbo al colegio a un día más de clases como cualquier otro

Al llegar al colegio aparcaron el coche en el estacionamiento como siempre, estaban por bajarse pero Jae antes de hacerlo se acercó a su amigo y le robó un rápido beso en los labios, el otro lo miró expectante mientras el pelinegro solo sonreía.

-          Lo siento pero desde que rozamos nuestros labios en mi casa me gustó la sensación… andando que nos toca matemáticas – el pelinegro bajó del auto adelantándose, ChangMin tardó un poco en reaccionar, a lo mejor inconcientemente estaba ganando terreno; como autista bajó del coche cerrándolo bien y comenzó a caminar hacia el colegio mientras una sonrisa apareció en sus labios, iba pensando en todo lo que había ocurrido cuando escucho la musiquita de su celular, metió la mano en su bolsillo pero no lo encontró, siguió buscando por toda su ropa pero no lo hallaba aunque lo seguía escuchando en eso se giró para ir a su coche, tal vez ahí lo había dejado pero al darse la vuelta vio todo oscuro

Abrió los ojos de par en par pero solo oscuridad se veía a su alrededor aunque la música de su celular se seguía escuchando, se levantó de donde estaba comprobando que era su cama, se sentía por demás aturdido, se giró un poco y vio sobre su buró el celular que se iluminaba, lo tomó y contesto al momento.

-          ¿Diga?
-          ¿ChangMin?
-          Jae… ¿eres tú? – esto le parecía un dejavu ¿qué estaba pasando?
-          Si… oye necesito pedirte un favor… – el alto levantó la vista a su reloj comprobando que eran las seis de la mañana, sacudió un poco su cabeza aturdido
-          ¿Qué… que favor? – dijo algo temeroso
-          Es que le presté mi libro de matemáticas a EunHyuk y nos toca a la primera hora y sabes como es el maestro, ¿podrías prestarme el tuyo?... es que recordé que hoy no te tocaba y me atreví a hablarte a esta hora para que me lo traigas sino no lo cargarías el día de hoy – ChangMin ladeó un poco su rostro, una duda se asomaba en su cabeza
-          ¿Qué día es hoy?... ¿qué… que hicimos ayer?
-          Ay ChangMin, creo que amaneciste medio loco hoy jajaja… es Lunes y ayer estuviste aquí en mi casa ayudándome con mi problema ¿Qué no lo recuerdas? – el alto cerró sus ojos comprendiendo ahora todo
-          Claro, como olvidarlo…
-          ¿Estas bien?
-          Si… no te preocupes, te llevo el libro y paso por ti como siempre…
-          Perfecto… entonces te veo más tarde… adiós – el pelinegro cortó la comunicación, ChangMin dejó su celular sobre la cama y se volvió a acostar de manera ruda poniendo una almohada sobre su cabeza
-          ¡¡Un sueño… todo fue un maldito sueño!! – gritó ahogando su alarido con dicho artículo, sin duda no volvería a ver tanto video de esos y menos cenarse dos hamburguesas; sin más se levantó muy enojado consigo mismo ese sueño había sido muy real que realmente había pensado que había ocurrido, mejor era meterse a bañar ya que comprobó que le hacía mucha falta

A las 7:30 ya se encontraba fuera de la casa de Jae esperando a que este saliera como siempre, le hubiera gustado más que ya se encontrara afuera como en su sueño, pero sabía que nada de eso iba a ocurrir jamás; por fin su amigo salió y se subió al coche muy sonriente, saludó a ChangMin como todas las mañanas y este hecho el auto a andar.

-          Te ves raro… ¿pasaste mala noche? – preguntó el pelinegro, el alto lo meditó no sabía si realmente había sido buena o mala
-          Pues… más o menos… digamos que comenzó bien pero termino pésimo
-          ¿Soñaste con algo feo?
-          No… de hecho algo hermoso – dijo volteando a ver por unos segundos a su amigo, este le sonrió
-          Entonces no te preocupes, si fue lindo no puede terminar tan mal… – ChangMin ya no contestó nada ni Jae comentó algo más hasta que llegaron al colegio, aunque el alto se veía algo aturdido; estacionaron el coche pero antes de bajar Jae detuvo a su amigo del brazo - …no se que soñaste, pero en verdad que te afecto…  pero como te dije, si fue algo bueno entonces no te puede dejar tan mal… dicen que los sueños es el reflejo de la realidad y es cuando nuestro subconsciente actúa lo que no podemos realizar… así que lucha porque eso que te atormentó se cumpla, si tu subconsciente lo logró con mayor razón lo harás tú… - sin decir nada más el pelinegro bajó del auto dejando a un muy pensativo ChangMin, luego vio como se alejaba y una sonrisa apareció en su rostro
-          No sabes ni lo que dices Jae… pero ojala tengas razón… ojalá


Por fin bajó de su coche y se fue siguiendo a su amigo, era un día  normal como cualquier otro, pero cada día que pasaba era una esperanza que si bien era casi imposible, trataría que esta se volviera realidad y porque no, hacer su sueño también una realidad.


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