ChangMin
Referencia – Capítulo:
SO I…
ChangMin
llegó a su casa, apenas iba pasando por el umbral de esta y parecía zoombie
acabado de levantarse de la tumba, no dejaba ni un segundo de tocarse los
labios, realmente esa sensación que tuvo hace apenas unos minutos cuando los
labios de Jae tocaron los suyos lo habían elevado a las nubes, no podía dejar
de sonreír como tonto y lo más extraño, se le había quitado por completo el
hambre. Subió a su habitación y se puso enfrente a la computadora, no sabía el
porque pero ahora más que nunca tenía ganas de ver uno de esos videos que tenía
escondidos en su máquina, después de un largo rato viendo videos es que decidió
que era hora de dormir, se sentía emocionado de pronto, aunque rápidamente a la
mente le vino la imagen de YunHo, para que engañarse, Jae estaba enamorado de
él y fuese como fuese nunca se fijaría en él, ya era mucho que el cielo le
hubiera regalado al menos la posibilidad de sentir sus labios sobre los de él.
Su
hambre regresó de momento, había estado tan ensimismado en sus recuerdos que
por poco y se lo cree, pero lamentablemente la realidad es muy cruel muchas
veces y nos hace darnos cuenta que ella es la que existe y no las fantasías;
soltando un bufido es que decidió ir a cenar algo, no lo podía evitar, la
comida siempre sería su fiel amiga. Después de cenar sustanciosamente como su
cuerpo lo pedía, se fue a dormir, ya mañana sería otro día en el cual al menos
podía estar cerca del pelinegro.
Una
musiquita se escuchaba a lo lejos, abrió sus ojos como pudo ya que realmente se
sentía muy adormilado, comenzó a reconocer esa musiquita como la de su celular,
con bastante pereza alzó su mano y rebuscó el aparato en su buró encontrándolo
después de tirar unas cuantas cosas de el. Sin ver de quien se trataba contestó
el teléfono llevándose una sorpresa.
-
Mmmm…
-
¿ChangMin?
-
Jae…
¿eres tú? – se despertó al momento, su amigo se escuchaba raro, como hablando
muy quedamente
-
Si… oye necesito hablar
contigo… –
el alto levantó la vista a su reloj
-
Son
las seis de la mañana… ¿no puede esperar a la hora que vaya por ti?
-
Es que de hecho es sobre
eso… ¿podrías venir más temprano por mi? – el otro se talló los ojos
meditándolo un momento
-
¿A
que hora quieres que pase?
-
A las siete… te estaré
esperando afuera de mi casa
-
¿Ocurre
algo malo?
-
Pues… más o menos pero no te preocupes, solo que necesito
tener tiempo antes de entrar al colegio… – ChangMin lo pensó un segundo,
pero nunca podía negarle nada a su amigo
-
De
acuerdo, a las siete estaré ahí…
-
Perfecto… entonces te veo
más tarde… adiós
– el pelinegro cortó la comunicación dejando algo extrañado al otro, de veras
que cada día estaba más loco y él más por seguirle sus locuras
Quiso
volver a dormir un rato más pero eso fue imposible, tenía un hambre
desorbitante, jamás se había despertado con tanto apetito y eso que si había
cenado la noche anterior, de seguro la cocinera ya estaba de pie, así que
decidió bajar a ver que se podía robar del refrigerador o con mucha suerte que
le prepararan algo, aunque no le gustaba depender de los demás y menos usar a
las personas de empleados, esta vez se sentía con mucha pereza.
Como
fue, bajó y se encontró a la señora ya arreglando la cocina para que sus jefes
cuando bajaran a desayunar tuvieran todo listo, esta vio como ChangMin ya
estaba de pie muy temprano, siempre le había caído muy bien ese chico y lo
consentía a morir con sus platillos; esa mañana no fue la excepción ya que en
cuestión de minutos tuvo enfrente de él una montaña de hot cakes con mucha miel
como a él le gustaba. La cocinera vio como este se engullía todo, aunque
parecía extraño de notar, había caído en cuenta que ChangMin últimamente comía
mucho más.
-
Joven,
su apetito esta muy fuerte últimamente… eso es bueno
-
Gracias
Ji… pero siento que como igual que siempre, lo que pasa es que te ha tocado
últimamente servirme cuando hacía un buen tiempo que no lo hacías, pero eso es
todo…
-
No
lo creo… aunque yo no le sirva llevo muchos años con su familia y se como come,
y créame que ahora lo esta haciendo más
-
La
edad a lo mejor…
-
Puede
ser… o ¿el amor? – en ese momento ChangMin se atragantó con el vaso de jugo que
estaba tomando, después de toser un par de veces y ser golpeado suavemente en
la espalda por la cocinera es que pudo hablar
-
Que
cosas dices Ji… además cuando uno esta enamorado se come menos, no al revés…
-
Eso
dicen, pero yo creo que es todo lo contrario… el hambre es un claro indicio de
ansiedad y siendo usted tan comelón en lugar de hacerlo menos a crecido –
ChangMin la vio expectante, ¿tendría razón?... lo que era un hecho es que si le
gustaba alguien, así que posiblemente fuera verdad; el alto ya no dijo nada lo
que provocó una sonrisa de la mujer
-
Veo
que no me equivoco, que emoción… mi niño
esta enamorado… - la cocinera comenzó a palmear sus manos en señal de
felicidad, ChangMin solo sonrió de medio lado aunque eso era verdad la realidad
es que no era correspondido, así que al momento quito la sonrisa agachando un
poco el rostro - ¿qué pasa joven?
-
Nada…
es que la persona que me gusta siente algo por otra y pues ese no soy yo…
-
Aahhh…
eso es malo, pero ánimo joven usted siempre sonría para que esa persona este
feliz de estar a su lado y así se de cuenta de cuanto vale y se enamore de
usted
-
Lo
haces sonar tan fácil Ji, pero no creo que eso funcione…
-
Vera
que sí y ni no es así, es que esa persona no era para usted, recuerde que hay
muchos peces en el mar…
-
Pues
si, tienes razón me conformo por ahora en estar cerca de esa persona…
-
Usted
échele ganas y vera que la recompensa llegará algún día y lo más importante, no
deje de comer que yo me esmero mucho preparando cosas ricas para que las
disfrute – el último comentario hizo reír a ChangMin, esa mujer siempre le
había caído muy bien y la quería como si fuera alguien más de su familia
-
Gracias
Ji… - se puso de pie - …estuvo delicioso, ahora me tengo que arreglar que se me
hace tarde…
-
Pero
si es muy temprano aún…
-
Si,
pero tengo que hacer algo antes de llegar al colegio… hasta más tarde Ji y
gracias de nuevo…
-
De
nada joven, que tenga lindo día…
ChangMin
iba subiendo de nuevo a su recámara para cambiarse, ¿de verdad se le notaba
mucho cambio por lo que ahora sentía?, tendría que trabajar mucho sobre eso, si
alguien se daba cuenta, en especial JaeJoong, estaría en problemas y es lo que
menos quería en ese momento, aunque recordó a las hermanas de Jae, estas lo
vieron muy extraño el día anterior, a lo mejor habían notado algo en él sobre
lo que sentía por su hermano. En ese momento el alto paró en seco abriendo mucho
lo ojos, ¿qué tal si Jae quería hablar con él sobre eso¿ ¿qué tal si las
hermanas le dijeron algo de lo que ellas parecían habían notado y ahora le
preguntaba directamente sobre eso? no no no no… eso no podía pasar, si era eso
y el pelinegro le preguntaba no podría mentirle y tendría que confesar todo ¿y
si al saber eso ya no quería ser su amigo?. Ahora si que el alto estaba
preocupado, ahora más que nunca quería saber el motivo por el cual Jae lo había
citado tan temprano y por tal motivo, se apresuró a cambiarse para salir a
tiempo para llegar por su amigo.
Como
en casi todo lo que hacía ChangMin, llegó a las siete en punto por Jae el cual
misteriosamente ya se encontraba fuera de su casa, cosa extraña ya que siempre
tenía que esperar a que estuviera listo; el pelinegro al ver llegar el auto de
su amigo se acercó apresurado a este y se subió, tenía el semblante algo serio
aunque lo disimulaba con una sonrisa; el alto iba a preguntar que ocurría, la
curiosidad aunque no era común en él, esta vez lo estaba matando, pero el
pelinegro simplemente le dijo que arrancaran y este lo hizo al instante.
ChangMin iba rumbo al colegio pero Jae al notarlo le dijo que desviaran un poco
aunque no muy lejos del colegio, en todo el camino el pelinegro no dijo palabra
alguna y esto fue hasta que este le dijo que se estacionara, una vez que el
alto acato la orden es que se giró para saber de una buena vez que ocurría.
-
Jae…
me estas asustando ¿por qué estas tan misterioso? – el otro solo miraba sus
manos sin responder, el alto iba a volver a hacer la pregunta pero el otro por
fin habló
-
Casi
no pude dormir en la noche… una cosa me tenía dando vueltas en la cabeza…
-
¿y
que cosa es? – preguntó algo temeroso
-
Creo
que me he dado cuenta de algo que antes no había notado y con lo que vimos e
hicimos ayer por fin pude ver la verdad… - ChangMin trago duro, ¿sería cierto
lo que pensó en su casa?
-
¿De…
de que te diste cuenta? – JaeJoong lo vio directamente a los ojos con un poco
de vergüenza, ChangMin estaba comenzando a sudar frío si lo que había pensado
era cierto, juraba que se pondría a llorar en ese momento; el pelinegro movió
los labios como queriendo hablar pero se arrepintió al instante volteando el
rostro a un lado, ChangMin se ponía más nervioso cada vez, si lo que pensaba
era cierto mejor saberlo de una vez a seguir con esa angustia, así que tomó de
los brazos a su amigo y lo hizo verlo directamente a los ojos – por Dios Jae
habla de una vez… ¿de que te diste cuenta?
-
Creo…
creo que tu lo sabes bien Min… - ahora si el mundo se le estaba viniendo abajo,
casi sentía salírsele las lágrimas
-
¿Qué
es lo que se?
-
Me
da mucha pena Min, en verdad que me tiene muy mal esto que me acabo de enterar,
nunca creí que pasara esto, solo lo veía en los dramas o las películas, pero
jamás creí estar en ese caso… - ChangMin se sentía destrozado, estar en un
triangulo amoroso no era de todos los
días y menos si se trataban de tres hombres, pero estaba conciente de que si su
amigo ya no quería saber nada de él lo entendería aunque le doliera el alma, ya
para que estar callados, mejor que lo escuchara de su propia boca
-
Por
favor ya no sigas… mira Jae… te puedo explicar todo… - el pelinegro lo volteó a
ver apresurado
-
¿Entonces
si lo notaste?
-
La
verdad es que yo… - en eso se interrumpió cuando escuchó lo que el otro decía -
¿Noté?... ¿de que estas hablando?
-
Pues
de mi problema ChangMin… dijiste que me explicarías, eso quiere decir que si lo
notaste… - el alto ahora si que estaba confundido
-
Emmm…
mejor quiero escucharlo por ti mismo, antes de dar una opinión… - Jae bajó el
rostro y respiró prifundo, luego volteó a ver a su amigo de nuevo y se acercó
un poco a el susurrándole cerca del oído
-
Es
que descubrí que… soy frígido… - si no era porque estaba sentado juraría que ya
estaría en el pìso
-
¿QUE
TU QUE?
-
¿Por
qué siempre tienes que ser tan escandaloso cuando te digo algo?... siempre
haces lo mismo…
-
Perdón,
perdón… pero ¿te das cuenta lo que acabas de decir?
-
Claro
que si, por eso mismo quería platicarlo contigo, tu tuviste que darte cuenta…
por algo no pude hacerlo con YunHo… ayer cuando vi los videos pues… si se
siente algo raro, pero no me excité… cuando hicimos las poses y eso, tú te
excitaste, pero yo no… eso quiere decir que soy frígido T_T… - ChangMin no
sabía ni que decir o pensar en ese momento, el corazón por poco se le sale y lo
peor, por poco y el solito confiesa lo que sentía por su amigo; vio como este
estaba todo rojo por la vergüenza
-
Jae,
no creo que seas frígido, solo que pues a lo mejor la situación o tal vez…
-
¡¡AYUDAME!!
– interrumpió con un grito
-
¿Qué?
-
Ayúdame
por favor Min…
-
Mira
Jae… ya te ayude ayer a ver lo que querías y eso, no puedo ayudarte con esto,
si llega a ser cierto, eso pues no se como podrías quitártelo, a lo mejor con
un psicólogo…
-
No…
si hay forma…
-
¿Y
cual es?
-
Pues…
En
eso Jae se aventó prácticamente a ChangMin uniendo sus labios con los del alto
haciendo que este se fuera para atrás con el otro encima por el impacto;
ChangMin tenía los ojos muy abiertos ¿qué se suponía estaba haciendo Jae? el
mencionado tenía los ojos cerrados moviendo sus labios sobre los inmóviles de
su amigo, cuando se dio cuenta los abrió y se separó de este.
-
Lo
siento… pero esta es la única forma… - el otro estaba petrificado, pero como
pudo articulo unas palabras
-
¿Da…
dándome un beso es la forma?
-
No…
haciendo que me toques es la forma… - que alguien lo pellizcara si era posible,
no sabía en que momento había muerto y estaba en la gloria misma, pero mejor
era cerciorarse, conocía las locuras de su amigo y de seguro esta era una de
ellas
-
Definitivamente
no lo creo Jae… ayer pasó algo similar y pues… vimos que no era la forma…
-
Ayer
fue ayer… ayer no me daba cuenta de mi problema y así nunca podré estar con
YunHo – ahora si le quedaba claro que no había muerto y si lo había hecho, era
lógico que estaba en el infierno
-
Realmente
no creo que seas frígido, no seas paranoico Jae…
-
Bien…
pues demuéstramelo… – dijo el pelinegro agarrando la mano de ChangMin y
poniéndola sobre su miembro, el otro no daba crédito, el día anterior había
pasado algo similar, pero esta vez su mano estaba sobre el miembro de Jae; el
alto alzó su mirada y vio la decidida de su amigo
-
Jae…
¿no estas hablando en serio verdad?... – el otro seguía viéndolo fijo, así que
decidió usar lo que mas detestaba pero así lo haría entrar en razón - …¿qué
diría YunHo si se enterara que te andas toqueteando conmigo?
-
No
lo va a saber… prefiero mil veces hacer esto a que llegue el día que me decida
y que no vaya a poder o a sentir nada solo por que soy un frígido – la forma de
decirlo tan decidido transmitió algo a ChangMin; si lo pensaba fríamente el
destino le estaba sirviendo la mesa en charola de plata ¿por qué si la vida le
regalaba eso lo iba a despreciar?, pero luego su conciencia le decía que eso
sería sacarle provecho al ¿trauma? de su amigo; pero a últimas, nadie lo iba a
saber, solo su conciencia y el mismo, además desde el día anterior con tanta
cosa andaba medio calentón, así que esta vez no haría caso a su conciencia y
que ganara la carne que era débil, ya luego se arrepentiría pero lo bailado
nadie se lo quitaba; así que decidido miró de igual forma a su amigo
-
De
acuerdo… ¿qué quieres que haga? – el otro sonrió un poco en agradecimiento
-
Bésame…
Y
como si se tratara de un genio de la lámpara, sus deseos fueron concedidos al
instante, esta vez fue ChangMin quien se acercó al rostro de su amigo un poco
dudoso pero realmente feliz, por fin sus labios tocaron los del otro recordando
ahora si con calma el día anterior en el cual sus labios se rozaron y la
sensación que tuvo, este sin duda era mil veces mejor y más cuando sintió como
los labios de Jae comenzaban a corresponder el que hace solo unos segundos
había comenzado solo como un roce.
Instintivamente
subió sus manos hasta el rostro del pelinegro acariciando con sus pulgares las
mejillas del otro haciendo que este disfrutara de dicha caricia; por su parte
Jae cerraba fuertemente sus ojos mientras saboreaba los labios de ChangMin,
estuvieron así por unos minutos hasta que sintieron que era suficiente, con un
poco de renuencia por parte del alto y un gran resoplido por parte del
pelinegro se acomodaron de nueva cuenta en sus asientos, ninguno dijo nada,
tenían su vista al frente y así fue hasta que ChangMin habló.
-
Y…
¿cómo te sientes?
-
Pues…
la verdad besas muy rico… – el alto se sonrojó enormemente tanto por el halago
dicho como por quien lo había dicho - …no se como decirlo, pero realmente me
gusto
-
Me…
me da gusto… espero que con esto te haya podido ayudar en algo…
-
Pero
aún no terminamos… - ChangMin volteó a ver a su amigo expectante
-
¿Cómo
que aún no terminamos? – el alto vio como Jae comenzaba a desabrochar su pantalón,
esto realmente estaba poniendo muy nervioso a ChangMin - ¿qué estas haciendo? –
el otro no contestó solo tomó de nueva cuenta la mano de su amigo y la puso en
su entrepierna pero esta vez por debajo de la ropa haciendo que el otro
sintiera el miembro de su amigo tal cual era; sintió que el aire se le iba pero
no pudo articular palabra alguna
-
Por…
por favor – dijo algo ruborizado el pelinegro, aunque sus acciones parecían que
lo que menos sentía era vergüenza; el alto cerró por un momento los ojos y como
sus deseos lo mandaban comenzó a acariciar el miembro de su amigo el cual con
cada toque se iba irguiendo más y más mientras este soltaba unos cuantos
gemidos haciendo su cabeza hacía atrás y recargándola en el respaldo del
asiento
-
¿Te
gusta así? – se atrevió a decir ya que su mente se preguntaba eso mismo
-
Mmmm…
s… si…
ChangMin
comenzó a mover su mano cada vez más rápido, era la primera vez que hacia esto,
obviamente quitando el hecho de que a veces se lo hacía a él mismo, pero sin
duda esto era mucho mejor que autosatisfacerse, escuchar los gemidos que emitía
el otro era genial y saber que él los provocaba era aún mejor; JaeJoong se
inclinó a su izquierda y jaló al alto hacía él besándolo con mucha pasión
mientras el otro seguía dándole placer a su amigo, mientras se besaban Jae
seguía soltando leves gemidos que eran acallados por los besos de ChangMin
haciendo del momento por demás sensual.
Bastaron
unos minutos más para que Jae se viniera en la mano de ChangMin separándose al
momento del otro para soltar un fuerte gemido que indicaba que el momento había
sido excelente, el alto retiró su mano del miembro del otro la cual estaba
cubierta con la semilla del pelinegro, este al ver el estado en que se
encontraba su mano decidió agarrar papel que tenía en su guantera pero Jae lo
detuvo llevándose la mano de su amigo a sus labios probando su propia esencia,
el otro al ver esta acción no pudo evitar gemir un poco, la lengua de su amigo
recorría su mano y eso lo estaba poniendo a mil; Jae volteó a ver al alto y con
un dedo retiró un poco del semen que aún quedaba en la mano acercándolo a los
labios del otro el cual entendió el mensaje al momento y probó de ese néctar
que le era regalado, cuando la mano fue completamente limpiada regresaron a sus
posiciones originales pero sin dejar de verse a los ojos.
-
Pues…
me parece que no soy frígido como yo creía…
-
No...
creo que no lo eres – ChangMin se sintió por demás excitado, todo lo vivido
hace unos momentos era lo más cercano a sus fantasías que aunque no era en su
totalidad una de ellas, al menos si se le acercaba bastante o eso creyó hasta
que vio como Jae miraba hacia abajo
-
Veo
que tu tampoco lo eres… déjame ayudarte
Sin
decir agua va, Jae se agacho quedando su rostro delante de los pantalones de
ChangMin el cual mostraban un gran bulto, con mucha sutileza bajo el zipper de
estos y con su mano sacó el miembro de su amigo revelando su virilidad a su
máximo esplendor.
-
Min…
en verdad que es enorme, no digas que lo dije, pero es mucho más grande que el
de YunHo – ese comentario hizo sonreír al otro, que aunque sabía la realidad de
la situación, eso era bueno saberlo
Sin
esperar más ni decir una palabra más, el pelinegro comenzó a lamer la virilidad
de su amigo haciendo que este cerrara los ojos con fuerza, esto sin duda si era
igualito a sus fantasías que jamás creyó que las realizaría; Jae seguía pasando
su lengua por toda la extensión del miembro de ChangMin hasta que lo introdujo
totalmente a su boca comenzando con succiones que mandaban toques eléctricos al
vientre del más alto, un sonoro gemido fue exhalado del pecho de ChangMin
cuando el otro comenzó a hacer eso provocando que este se sintiera en el
paraíso mismo.
Los
movimientos de Jae iban incrementándose, cada vez las succiones eran más
fuertes y rápidas al mismo tiempo que disminuían para hacer más placentera la
sensación; el alto en su poca cordura que tenía en ese momento se preguntaba
como es que su amigo decía que no sabía nada y que era malo y demás cosas si lo
hacia deliciosamente, sin duda más envidiaba a YunHo, aunque si lo analizaba
mejor, él no estaba recibiendo esas atenciones en ese momento, así que el que
tendría que envidiarlo sería él, sonrió ante su pensamiento al mismo tiempo que
sintió un fuerte espasmo que provocó que se viniera en la boca del otro el cual
no se retiró hasta que toda su esencia no fue depositada en ella.
JaeJoong
se levantó al momento que tragaba todo lo que había sido recibido quitándose un
poco que salía de la comisura de sus labios y chupando su dedo para dejar
limpia toda esa zona; después de eso sonrió a su amigo el cual apenas abría los
ojos pues lo que sintió fue realmente grandioso y tenía que recuperarse poco a
poco; este volteó a ver al pelinegro y sonriéndole es que acarició su mejilla.
-
Ahora…
¿ahora si te sientes convencido?
-
Si,
veo que si puedo sentir y que puedo hacer sentir bien a otra persona, muchas
gracias Min, no se que hubiera hecho sin ti…
-
Entonces,
¿ya te sientes listo para estar con YunHo? – esa pregunta era la maldita
realidad, pero era un hecho que lo que había pasado no significaba nada, al
menos no para el pelinegro, aunque para él había sido la vida misma
-
Si,
ahora solo es cuestión de esperar a que pase un poco de tiempo para que pueda
entrar en acción, realmente ya me siento listo
-
Me
da mucho gusto – mintió, la realidad es que por él seguiría ayudándolo hasta
que perfeccionara, aunque era un hecho que eso ya lo traía innato
-
Gracias…
ahora si vámonos al colegio que se hace tarde… – ChangMin acomodó su ropa al
igual que el otro y cuando estaba a punto de arrancar la mano de Jae se posó
sobre la de ChangMin que tenía en las velocidades, este volteó a verlo - …una
cosa antes Min, por favor que YunHo no se vaya a enterar de esto, me hubiera
gustado probar lo de las pociones que vimos ayer, pero creo que con esto es
suficiente…
-
Si,
no te preocupes Jae, aquí no a pasado nada – dijo con una sonrisa, pero para él
siempre iba a estar presente ese momento; sin más que agregar arrancaron rumbo
al colegio a un día más de clases como cualquier otro
Al
llegar al colegio aparcaron el coche en el estacionamiento como siempre,
estaban por bajarse pero Jae antes de hacerlo se acercó a su amigo y le robó un
rápido beso en los labios, el otro lo miró expectante mientras el pelinegro
solo sonreía.
-
Lo
siento pero desde que rozamos nuestros labios en mi casa me gustó la sensación…
andando que nos toca matemáticas – el pelinegro bajó del auto adelantándose,
ChangMin tardó un poco en reaccionar, a lo mejor inconcientemente estaba
ganando terreno; como autista bajó del coche cerrándolo bien y comenzó a
caminar hacia el colegio mientras una sonrisa apareció en sus labios, iba
pensando en todo lo que había ocurrido cuando escucho la musiquita de su
celular, metió la mano en su bolsillo pero no lo encontró, siguió buscando por toda
su ropa pero no lo hallaba aunque lo seguía escuchando en eso se giró para ir a
su coche, tal vez ahí lo había dejado pero al darse la vuelta vio todo oscuro
Abrió
los ojos de par en par pero solo oscuridad se veía a su alrededor aunque la
música de su celular se seguía escuchando, se levantó de donde estaba
comprobando que era su cama, se sentía por demás aturdido, se giró un poco y
vio sobre su buró el celular que se iluminaba, lo tomó y contesto al momento.
-
¿Diga?
-
¿ChangMin?
-
Jae…
¿eres tú? – esto le parecía un dejavu ¿qué estaba pasando?
-
Si… oye necesito pedirte un
favor… – el
alto levantó la vista a su reloj comprobando que eran las seis de la mañana,
sacudió un poco su cabeza aturdido
-
¿Qué…
que favor? – dijo algo temeroso
-
Es que le presté mi libro de
matemáticas a EunHyuk y nos toca a la primera hora y sabes como es el maestro,
¿podrías prestarme el tuyo?... es que recordé que hoy no te tocaba y me atreví
a hablarte a esta hora para que me lo traigas sino no lo cargarías el día de
hoy –
ChangMin ladeó un poco su rostro, una duda se asomaba en su cabeza
-
¿Qué
día es hoy?... ¿qué… que hicimos ayer?
-
Ay ChangMin, creo que
amaneciste medio loco hoy jajaja… es Lunes y ayer estuviste aquí en mi casa
ayudándome con mi problema ¿Qué no lo recuerdas? – el alto cerró sus ojos
comprendiendo ahora todo
-
Claro,
como olvidarlo…
-
¿Estas bien?
-
Si…
no te preocupes, te llevo el libro y paso por ti como siempre…
-
Perfecto… entonces te veo
más tarde… adiós
– el pelinegro cortó la comunicación, ChangMin dejó su celular sobre la cama y
se volvió a acostar de manera ruda poniendo una almohada sobre su cabeza
-
¡¡Un
sueño… todo fue un maldito sueño!! – gritó ahogando su alarido con dicho
artículo, sin duda no volvería a ver tanto video de esos y menos cenarse dos
hamburguesas; sin más se levantó muy enojado consigo mismo ese sueño había sido
muy real que realmente había pensado que había ocurrido, mejor era meterse a
bañar ya que comprobó que le hacía mucha falta
A
las 7:30 ya se encontraba fuera de la casa de Jae esperando a que este saliera
como siempre, le hubiera gustado más que ya se encontrara afuera como en su
sueño, pero sabía que nada de eso iba a ocurrir jamás; por fin su amigo salió y
se subió al coche muy sonriente, saludó a ChangMin como todas las mañanas y este
hecho el auto a andar.
-
Te
ves raro… ¿pasaste mala noche? – preguntó el pelinegro, el alto lo meditó no
sabía si realmente había sido buena o mala
-
Pues…
más o menos… digamos que comenzó bien pero termino pésimo
-
¿Soñaste
con algo feo?
-
No…
de hecho algo hermoso – dijo volteando a ver por unos segundos a su amigo, este
le sonrió
-
Entonces
no te preocupes, si fue lindo no puede terminar tan mal… – ChangMin ya no
contestó nada ni Jae comentó algo más hasta que llegaron al colegio, aunque el
alto se veía algo aturdido; estacionaron el coche pero antes de bajar Jae
detuvo a su amigo del brazo - …no se que soñaste, pero en verdad que te
afecto… pero como te dije, si fue algo
bueno entonces no te puede dejar tan mal… dicen que los sueños es el reflejo de
la realidad y es cuando nuestro subconsciente actúa lo que no podemos realizar…
así que lucha porque eso que te atormentó se cumpla, si tu subconsciente lo
logró con mayor razón lo harás tú… - sin decir nada más el pelinegro bajó del
auto dejando a un muy pensativo ChangMin, luego vio como se alejaba y una
sonrisa apareció en su rostro
-
No
sabes ni lo que dices Jae… pero ojala tengas razón… ojalá
Por
fin bajó de su coche y se fue siguiendo a su amigo, era un día normal como cualquier otro, pero cada día que
pasaba era una esperanza que si bien era casi imposible, trataría que esta se
volviera realidad y porque no, hacer su sueño también una realidad.


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