viernes, 24 de julio de 2015

KiBum

KiBum

Referencia – Capítulo: THE STORY HAS JUST BEGUN y HEART MIND AND SOUL

KiBum llegaba a su casa con SungMin detrás de él subiendo a la habitación del primero, por haberse salido del antro dada la situación que ocurrió en él, aún era demasiado temprano, por tal motivo SungMin decidió acompañar a su amigo hasta que estuviera más tranquilo.

-          Pero tranquilízate de una vez, no logras nada poniéndote así…
-          ¿Es que no lo entiendes?... lo amo maldita sea… - se sentó en el piso tapándose la cara con las manos - …¿por qué tenía que enamorarme de él?... ¿por qué?`
-          Porque tu no dictas a tu corazón, él te dicta a ti y el es el que esta enamorado de ese tipo…
-          A veces creo que soy demasiado estúpido… y hasta en cierta forma masoquista, pero no lo puedo evitar, desde que lo conocí me atrapó…
-          ¿Lo conociste en el colegio?
-          No… lo conocí en un viaje en el verano del año pasado… - SungMin comenzó a reír quedamente, lo que llamó la atención del otro - ¿de que te ríes?
-          Es que me sonó a Grease… pareciera que me hablas como Sandy – el otro solamente sonrió ya que realmente parecía eso, pero su sonrisa se esfumó al instante preocupando a su amigo - ¿qué pasa?
-          Definitivamente no es Grease y mucho menos paso lo mismo que con Sandy y Danny…
-          Conociendo a DongHae no lo dudo, pero lo que no entiendo es ¿cómo te pudiste llevar con él?, o sea no tenían la convivencia como si fuera en el colegio y sin embargo te llevas con él…
-          Fue extraño, mi forma de ser no es para nada parecida a la de él, pero aún sabiendo como somos, me aceptó y lo acepté, no se, es demasiado extraño…
-          ¿Por qué no me cuentas? – KiBum lo meditó un momento, hacía tiempo que no pensaba en ello
-          De acuerdo…

FLASH BACK

KiBum llegaba al aeropuerto de Saipan junto con su familia, habían decidido pasar ahí unos días para des estresarse del trabajo diario, además que las playas eran preciosas y no habían tenido oportunidad de ir todos juntos.

Por fin llegaron al hotel donde se hospedarían, por lo visto estaba lleno ya que por todos lados se veía gran cantidad de personas yendo y viniendo, KiBum siempre había sido un poco parco de palabras y las “aglomeraciones” no le gustaban mucho, pero tenía que complacer a su padre el cual casi no veía por que siempre andaba de viaje de negocios.

Subieron a sus habitaciones, por suerte le había tocado una para él solo y eso le daba esa cierta privacidad que deseaba desde el momento que salió de Seoul; desempacó su maleta y se recostó en la cama sin ganas de hacer nada, venía cansado del viaje además que no tenía ganas de ver a nadie.

Se durmió gran parte del día y fue hasta que casi anocheció que bajó al restaurante del hotel donde sus padres lo esperaban para cenar, reprendiéndolo por ser tan ermitaño; KiBum no prestó atención, sinceramente no le importaba mucho socializar y aunque le gustaba la playa en esta ocasión no venía con muchos ánimos, sabía que ese viaje sería una gran pérdida de tiempo.

Al otro día no fue muy diferente en su actitud por lo que tuvo una discusión con su padre, ya cansado de lo que le decía decidió a ir a dar una vuelta por el hotel, al menos así les daría “cierto gusto” a sus padres y se evitaba el estar saliendo con ellos a todos lados.

Llegó a la zona de las piscinas, todo estaba llenísimo, se veían a muchos chicos de su edad, de seguro algún viaje de escuela o algo así; no le dio importancia en lo más mínimo hasta que llegó a una parte que estaba a un lado del hotel que era algo selvática, vio como unos niños jugaban con un freezbe y como este se les quedaba en lo alto de una palma, decidido que iría a ayudarlos pero se detuvo al ver como un chico se acercaba a ellos y se ofrecía para ir por él objeto, vio como este comenzaba a subirse al tronco sin mucho problema y como alcanzaba el freezbe lanzándoselo a los niños, aún arriba les dijo que no jugaran en esa zona que podía ser peligroso, que mejor se fueran a un lugar más seguro, los niños se fueron de ahí agradeciendo al chico que comenzaba a bajar pero KiBum se dio cuenta como daba un paso en falso y como se iba hacia atrás, la palma era algo alta y el golpe sería muy duro por lo que en reacción inconciente corrió para ponerse abajo recibiendo el cuerpo del otro sobre el de él; cerró los ojos por el impacto, pero este no fue tan fuerte aunque si le dolió un poco, abrió los ojos y observó al chico que estaba aún sobre él, este giro el rostro para ver de quien se trataba y sus miradas se encontraron.

-          ¿Estas bien? – preguntó KiBum y al instante el otro chico se puso de pie
-          Si… gracias por amortiguar mi caída… ¿tu estas bien?
-          Si, no te preocupes, solo unos cuantos raspones – dijo mostrando un poco sus brazos cuando se puso de pie con algo de dificultad, en verdad que le estaba doliendo todo y su cara lo denotaba
-          No creo que te encuentres muy bien, tu expresión es de dolor…
-          Ya pasará, no te preocupes… - el otro chico se le quedo viendo luego le sonrió un poco
-          ¿Y como se llama mi salvador? – sin poderlo evitar el otro se sonrojó, hasta ahora había visto claramente el rostro del otro chico y no sabía porque había sentido algo raro en su pecho
-          KiBum
-          Pues mucho gusto KiBum… yo soy DongHae – dijo extendiendo su mano y estrechándola con la del otro que al sentir el contacto sintió como una descarga eléctrica invadía su cuerpo soltándola al momento
-          Fuiste muy amable con esos niños si ellos lo hubieran intentado se hubieran lastimado – DongHae giró un poco su rostro algo serio, no le gustaba que lo vieran en esa faceta que nunca a nadie mostraba
-          ¡¡No fue por amabilidad!! – dijo de repente en tono algo agresivo – sencillamente me dieron lástima los mocosos esos… - KiBum no comprendía esa actitud que mostraba el otro chico, hasta hace unos momentos parecía alguien totalmente diferente
-          Pues… a mi me pareció que…
-          No te pareció nada... mejor olvídalo, te agradezco que me hayas ayudado pero olvida el asunto – KiBum bajó el rostro un poco, parecía que el chico era algo agresivo y no comprendía porque eso lo entristecía; DongHae pareció darse cuenta de eso y mejor trató de cambiar el tema - ¿estas aquí de vacaciones?
-          Si, vine con mis padres desde Seoul…
-          Yo también soy de allá, vine con unos compañeros en un viaje de fin de cursos, acabamos de salir de la secundaria… ¿qué edad tienes?
-          15..  pero en Agosto cumplo los 16 – dijo excusando su edad, no quería que el otro lo viera como un niño
-          ¿Sigues en secundaria?
-          No, acabo de salir de ella este año, pero estuve un tiempo viviendo en el extranjero por lo cual al revalidar mis materias quede un año adelantado
-          Si, te ves inteligente… me caíste bien – Kibum sonrió ante lo dicho por el otro
-          ¡¡DongHae!!... – se escuchó que gritaron, el mencionado giró su rostro en dirección hacia la playa
-          Me tengo que ir… mucho gusto KiBum – se disponía a irse pero antes de hacerlo se giró de nuevo – y sobre lo de los niños, tu no viste nada – por fin se alejó dejando al otro un poco interrogante, pero emocionado por el chico que acababa de conocer

Regresó al hotel y decidió no cenar, iba pensando en DongHae, había sido un tonto por no preguntarle donde se hospedaba, aunque lo más lógico es que fuera en ese mismo hotel, al otro día trataría de buscarlo a ver si lo volvía a ver. Al llegar la mañana, muy temprano se despertó y bajó a la playa, ya había mucha gente tomando el sol y otros cuantos divirtiéndose en el mar, sabía que encontrarlo de nuevo iba a ser como buscar una aguja en un pajar, pero no perdía nada intentándolo, total no tenía nada mejor que hacer.

Se paseó por toda la playa sin ningún éxito, cuando se cansó de hacerlo ya que le dolían a morir los pies, decidió regresar al hotel, pero grande fue su sorpresa al ver como el chico al que buscaba estaba en el lobby junto con otro que al parecer era su amigo ya que reían sin parar. Quiso acercarse pero se detuvo de repente, ¿con que pretexto lo haría?, sus ganas de verlo de nuevo le habían ganado pero no había pensado que hacer cuando lo hiciera, se giró ya con la idea de que por lo menos lo había visto de lejos pero al comenzar a caminar escuchó como decían su nombre.

-          ¿KiBum?…  - este se detuvo y giro de nueva cuenta, era la voz de él, su corazón comenzó a acelerarse muy rápido, sonrió un poco, había recordado su nombre
-          ¿Si? – dijo girándose y topándose de frente con DongHae el cual venía con ese chico que había visto con él
-          ¡Que buena suerte… te hospedas en el mismo hotel que yo!... mira te presento a un amigo… él es ShiWon, también vino al viaje de fin de cursos y es mi mejor amigo de la secundaria… el es KiBum, es el que te conté que conocí ayer por la playa
-          Hola que tal… me contó DongHae que te ayudó cuando te subiste a una palma para ayudar a unos niños con un freezbe – KiBum volteó a ver a DongHae el cual lo miraba penetrantemente, en verdad que no deseaba que nadie supiera de su buena acción
-          Si… así fue – no supo el porque pero se vio en la necesidad de mentir para que el otro no fuera ¿descubierto?, DongHae sonrió satisfecho agradeciendo con la cabeza el haber seguido la mentira cosa que puso muy feliz a KiBum
-          Bueno, ahora que nos presentamos ¿porque no nos acompañas KiBum?... iremos a la playa a jugar fútbol y de ahí iremos a la piscina… ¿o tienes algo que hacer? – realmente le dolían a morir los pies, pero no desaprovecharía una oportunidad así
-          No, no tengo nada que hacer… con gusto voy con ustedes

Como fue, llegaron a la playa y ahí estaban otros compañeros de DongHae y ShiWon, hicieron los equipos y comenzaron “la cascarita”; después de un rato KiBum se sentía morir pero no dejaría de jugar, al menos no hasta que DongHae no dejara de hacerlo, gracias al cielo solo pasaron unos minutos hasta que DongHae dijo que iría a su habitación a cambiarse para ir a la piscina, KiBum traía el traje de baño puesto, aunque nunca se metía siempre se lo ponía, se sentó en la arena a esperar al otro ya que habían quedado de verse ahí mismo, ShiWon se acercó a él y se sentó a su lado comenzando una charla.

-          ¿En serio conociste así a DongHae?
-          ¿Cómo?
-          Es una forma muy extraña así como lo cuentan – volteó a ver al otro chico – lo digo por él, nunca suele ayudar a nadie… - KiBum miró al frente, no sabía bien a lo que se refería el otro chico, pero conocía mejor a DongHae que él y si lo decía era por algo, pero decidió seguir con la mentira
-          Pues es la verdad… no le veo lo increíble de creer… - ShiWon lo analizó y luego sonrió un poco
-          Esta bien, si tu lo dices te creeré…
-          ¿Tienes mucho tiempo de conocerlo?
-          Algo, desde segundo de secundaria que él llegó a Seoul… - quería preguntarle mucho más, pero no sabía con que pretexto hacerlo así que decidió quedarse callado pero ShiWon siguió hablando – DongHae es un chico duro, realmente ser su amigo no es fácil, su forma de ser es algo… descarriada
-          ¿A que te refieres?
-          Es algo que no se puede explicar, solo los hechos y el tiempo lo van mostrando, aunque cuando nos vayamos de aquí tal vez ya no te veremos… – KiBum abrió los ojos como platos, ese detalle no lo había pensado, él también vivía en Seoul pero igual no se frecuentaban más, sintió que algo se oprimió dentro de él, el otro chico siguió con lo que decía - …desde ayer noto raro a DongHae, apenas llegó de su encuentro me contó enseguida de ti, luego más tarde volvió a repetirlo y eso en verdad que es extraño – lo volteó a ver – se ve que le caíste muy bien o vio algo en ti que le agradó…
-          ¿Por qué piensas eso?
-          No lo se, me gusta ver a DongHae de esa forma, como te decía no es normal su comportamiento y creo que tu presencia tiene mucho que ver… - KiBum bajo el rostro y una sonrisa apenas perceptible se formó en su rostro, sintió que el otro se ponía de pie y volteó a verlo - …estudiaremos la preparatoria en el colegio Godeung Hakgyo
-          ¿Por qué me dices todo esto?
-          Creí que era bueno que lo supieras, además que no hay muchas oportunidades de hablar sin que esté DongHae cerca y estos temas con él sencillamente no van… en verdad que también me caíste muy bien KiBum, espero que podamos ser realmente amigos y pues… frecuentarnos cuando regresemos a Seoul
-          Si… creo que si podría ser – contestó poniéndose de pie al mismo tiempo que llegaba DongHae a su lado
-          ¿De que tanto hablan?...
-          De que te tardas una eternidad  - contestó ShiWon – anda vamos a nadar un rato – los otros dos lo siguieron llegando a la sección de las piscinas

Los tres se metieron al agua como habían quedado, comenzando juegos y luchitas que hacían que soltaran de vez en cuando ciertas risas haciendo del momento realmente divertido; en una de esas pensaron en hacer competencias de nado y así lo hicieron, se pusieron en una orilla de la piscina y comenzaron la competencia, ShiWon iba ganando dejando atrás a KiBum en segundo y DongHae en tercero; todo iba de maravilla hasta que a KiBum le comenzó a dar un calambre, tanto ejercicio hecho antes mas la caminada que había tenido tensaron sus músculos provocándole ese dolor en el pie, dejó de nadar pero se encontraba a la mitad de la piscina, sin poder controlarse comenzó a hundirse, sus piernas no le respondían, DongHae que venía un poco más atrás se dio cuenta de eso y rápidamente fue a auxiliarlo tratando de llevarlo a la orilla, ShiWon cuando llegó a la orilla se dio cuenta de lo que ocurría y fue a ayudar a su amigo.

Cuando el más alto llegó sostuvo a KiBum mientras el otro se salía muy rápido de la piscina para sacarlo, por fin lo lograron dejando recostado a KiBum, ShiWon salió también y se acercó para ver como estaba, pero DongHae lo quito para acercarse él a cerciorar todo.

-          KiBum… ¿estas bien? – dijo con voz desesperada mientras el otro tosía, lo ayudo a sentarse un poco para que lograra estabilizar su respiración por el agua que había ingerido al no poder estarse a flote, cuando este dejó de toser y su respiración se medio normalizo abrazó a DongHae como si su vida dependiera de eso
-          Fue… terrible, no podía respirar… tuve mucho miedo…
-          Ya tranquilo… no paso nada… yo también me asuste mucho – dijo devolviendo el abrazo cosa que dejó muy sorprendido a ShiWon que solo estaba ahí mirando, indudablemente su amigo estaba comportándose muy extraño, nunca había sido así con nadie y mucho menos con poco tiempo de conocerlo, sonrió abiertamente, definitivamente le agradaba ver a su amigo así

Después de unos minutos por fin se separaron, KiBum estaba muy sonrojado, hasta ahora se daba cuenta de como estaba con DongHae y este igual que el otro apenas recapacitaba de que le había devuelto el abrazo, se levantó apresurado y se fue de ahí sacudiendo un poco su cabeza ¿por qué reaccionaba de esa forma con ese chico?. KiBum se levantó y miro a ShiWon, este le preguntó que que había pasado y el otro le contó lo del calambre, después de un rato hablando decidieron regresar cada uno a su habitación y que más tarde se verían.

Todos los días se reunían ellos tres, se notaba que aunque habían ido de viaje de generación, estos chicos no se llevaban con todos ya que siempre estaban solos; el último día que iban a estar en Saipan decidieron pasarla en la piscina y salir a un antro por la noche, esa mañana ShiWon y KiBum estaban asoleándose en unos camastros cuando el segundo vió como DongHae se acercaba a un chico que estaba de pie acabado de salir del agua, esto puso en alerta a KiBum y aunque no era su especialidad, la curiosidad le ganó ya que se veía que este le tenia mucha confianza a ese chico.

-          Oye… ¿quién es ese? – preguntó a ShiWon siguiendo con la mirada a donde señalaba el otro
-          Ah ese es YunHo… compañero nuestro, amigo de la infancia y el amor en secreto de DongHae – esto último puso muy celoso a KiBum aunque sus actos no lo denotaban, pero su mirada no se despegaba de los dos chicos
-          ¿Amor secreto?
-          Si… YunHo ni en cuenta que el otro esta obsesivamente enamorado de él, de hecho ni hace nada para que lo note, con el simple hecho de tenerlo cerca le basta… o eso es por ahora…
-          ¿Cómo que por ahora?
-          Digamos que DongHae esta viendo la manera de cómo acercarse a él de otra forma que no sea solo amistad… él es su mayor obsesión aunque nadie sepa o se de cuenta de eso… claro que yo si lo se y te lo estoy diciendo y si DongHae se entera me mata, pero te a tomado confianza a lo mejro te lo diga algún día, pero mientras tanto tú no digas que te dije jejeje – ShiWon volvió a recostarse para seguir tomando el sol, KiBum se puso muy triste al enterarse de eso, ahora sabía que sería imposible que el otro se fijara en él, en esos días de trato se había dado cuenta de la forma de ser de DongHae, comprobando que tenía dos facetas, pero la que él veía parecía que nadie lo notaba, aunque ante los demás siempre se comportaba frío y hasta en cierta forma patán

Cuando DongHae terminó de hablar con YunHo se acercó a ellos recostándose en el camastro junto a KiBum, este hizo como que no le estaba tomando atención aunque sus pensamientos no dejaban de mostrarle que nunca podría conseguir estar de otra forma con DongHae que no fuera por pura amistad.

En la noche como habían quedado fueron de antro los tres, por un momento KiBum creyó que se aparecería el tal YunHo y que por eso DongHae había hablado con él ya que en todas las vacaciones no los había visto hablar pero por suerte eso no pasó; las horas pasaron y DongHae ya estaba muy tomado por lo cual decidieron regresar al hotel, ShiWon no estaba mejor que el otro, por eso apenas llegaron importándole muy poco los otros dos se fue a su habitación dejando que KiBum llevara a un alcoholizado DongHae a la suya, cuando logró abrir la puerta del cuarto de su amigo lo depositó en la cama y le quitó los zapatos, pensó en quitarle la ropa pero no se atrevió, de solo imaginarlo sus manos temblaban, por eso solo levantó las cobijas y lo tapó, pero en ese momento DongHae abrió un poco los ojos.

-          Eres como mi ángel de la guarda…
-          No sabes ni lo que dices, estas muy tomado…
-          No… si se lo que digo, desde que te conocí has estado a mi lado y me he sentido muy bien, han sido las mejores vacaciones – las mejillas de KiBum se ruborizaron un poco
-          Yo… yo también me he sentido muy bien a tu lado…
-          Gracias… por aparecer en mi vida – el otro iba a contestar que ya mejor se durmiera y dejara de decir esas cosas pero no pudo ya que DongHae lo jaló dándole un fugaz beso en los labios, luego comenzó a cerrar los ojos comenzando a dormirse, pero seguía murmurando – ojala siempre… te quedaras a mi lado – cayendo finalmente dormido

KiBum reaccionó como pudo, salió de la habitación con dirección a la suya pero su corazón no dejaba de bombear aceleradamente, DongHae lo había besado y se sentía sumamente feliz, pero de pronto se puso triste, al otro día se iba de Saipan y posiblemente ya no lo vería, aunque comenzaba a tener una idea, mejor era meditarlo con la almohada, ahora solo esperaba que realmente pudiera conciliar el sueño.

Al otro día alrededor de la una de la tarde, todos los chicos de la generación de la secundaría comenzaban a reunirse en el lobby para irse al aeropuerto; KiBum fue a despedirse de sus amigos, no quería que eso pasara pero era inevitable.

-          Mira KiBum, este es mi número… puedes llamarme cuando quieras, igual un día nos podemos ver… - dijo DongHae agregando su número al celular del otro
-          Claro…
-          Ahí también te puse el de ShiWon – dijo entregando el aparato – bueno, nos tenemos que ir… en verdad la pasamos excelente, eres un gran chico… - dijo dándole un abrazo, luego se separó y comenzó a caminar hasta el autobús que los llevaría al aeropuerto - …espero verte pronto… - terminó subiendo al transporte; ShiWon seguía a un lado de KiBum, luego se volteó y comenzó a palmear su hombro
-          Bueno, que la sigas pasando bien… nos vemos – se dio la vuelta dejando extrañado al otro, esa había sido una despedida muy parca
-          Oye… ¿por qué te despides así de mi?... ya no nos vamos a volver a ver… - en eso Shiwon se detuvo y volteó el rostro para verlo de medio lado
-          Estoy seguro que nos veremos muy pronto… y casi puedo apostar que hasta diario… - regresó su vista al frente y siguió avanzando al autobús; KiBum sonrió, si todo salía bien era muy cierto lo que el otro chico acababa de decir

Cuando los otros chicos se fueron KiBum pasó el resto de sus vacaciones en su habitación, solo se quedó un par de días más; cuando al fin regresó a Seoul con su familia fue a hablar con su padre diciéndole que quería entrar al colegio Godeung Hakgyo, al principio el señor no supo el porque de la insistencia de su hijo por entrar a ese colegio en especial, pero le concedió el capricho, era muy reconocido y bastantes gentes importantes habían estudiado ahí.

Llegó Septiembre y las clases comenzaron, por desgracia a KiBum no le tocó en el mismo salón que DongHae y ShiWon, pero su sorpresa fue ver que el tal YunHo también estudiaba en ese colegio, aunque no dudaba el porque DongHae había entrado entonces a ese, eso lo desanimo un poco pero trató de no darle mucha importancia, de hecho le había tocado en el mismo salón que él, sin duda estaba en el destino.

Ese mismo día vio a DongHae en el receso y se acercó a él dándole la sorpresa de que estudiaban en la misma preparatoria, realmente DongHae se había puesto muy feliz, aunque no lo dio a notar mucho; ShiWon cuando lo vio solamente sonrió y le guiño un ojos lo cual sacó una marcada sonrisa en KiBum; desde ese día comenzaron a reunirse siempre en los recesos y prácticamente en todo lo que hacían a diario, KiBum fue presentado con YunHo y se dio cuenta que no era un mal chico, pero sin duda no sabía nada de lo que el otro sentía por él y notaba como este no veía a DongHae de la misma manera, cosa que lo tranquilizo en cierta forma. Con el tiempo DongHae fue cambiando en su forma de ser, al menos hacia con él, no es que lo tratara mal pero a veces cuando se enojaba reaccionaba de manera agresiva, lo había conocido como era realmente, las cosas sucias y ruines que llegaba a cometer, no era el mismo DongHae que había tratado en Saipan pero aún sabiendo eso, siempre siguió estando a su lado.

FIN DE FLASH BACK

SungMin realmente estaba sorprendido por lo que acababa de escuchar, sin duda su amigo estaba súper enamorado de ese estúpido y eso lo llenaba de ira, ¿como alguien como KiBum pudo enamorarse de DongHae?... eso no le cabía en la cabeza.

-          En verdad que estas loco…
-          Lo se… pero ya me cansé, de ese viaje no queda nada, por eso quiero sacarlo de mi corazón, siento que ya no es justo que este así…
-          Pues eso si… pero aún no entiendo una cosa…
-          ¿Qué?
-          Si dices que es amigo de YunHo, ¿por qué ya no se frecuentan tanto en el colegio?... ¿qué paso? – KiBum se quedó en silencio, eso no podía contárselo
-          Prefiero no hablar de eso… sencillamente hubo diferencias y ya no se llevan como antes, aunque DongHae sigue obsesionado con él…
-          Pues esta duro el asunto, pero no te preocupes… yo te ayudaré a olvidarlo, le haremos ver que no te importa en lo más mínimo y lo mejor es haciéndole creer que realmente somos pareja…
-          Si… creo que eso es lo mejor… - KiBum por fin se puso de pie, iba rumbo al baño pero la voz de su amigo lo detuvo
-          Lo bueno es que nunca han tenido relaciones… - SungMin se dio cuenta de cómo se frenó al instante, eso quería decir no era cierto - …¿o si? – KiBum volteó a verlo
-          En cierta forma lo que comenzó en ese viaje como mi deseo de estar con él, un día se me concedió… pero hubiera sido mejor que no hubiera pasado…
-          ¿Co… como fue? – KiBum resopló comenzado a caminar de nuevo, pero antes de entrar al baño le contestó a su amigo
-          Tal vez otro día te lo pueda contar, por hoy ya fue suficiente… - dijo cerrando por fin la puerta

SungMin se quedó pensativo, realmente no creía que KiBum y DongHae habían intimado, pero al parecer estaba en un error, ahora comprendía porque era más difícil para él sacarlo de su corazón y su mente, ahora más que nunca tenía que ayudarlo y eso corría por su cuenta.


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